El mes de agosto comenzaba con una noticia bastante llamativa: comenzaban a multar los drones de la DGT con motivo del dispositivo de verano y no exentos de cierta polémica. Esto llegaba después de que la Dirección General de Tráfico hubiera presentado meses atrás su Plan Estratégico de Medios Aéreos y de que esos dispositivos hubieran sido probados durante el puente de mayo. Sin embargo, ahora se afirma que estas multas podrían no tener validez después de todo.

Eso es lo que ha declarado recientemente Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que no ha dudado en cuestionar las denuncias por infracciones captadas por los drones. Se ha recogido en un comunicado que las multas podrían ser recurribles debido a que los agentes de la Guardia Civil no están observando directamente las infracciones. Eso ya sería un motivo de impugnación debido a que no se reúnen las garantías jurídicas necesarias.

Aunque estas denuncias sean equiparadas a las que son observadas por agentes de la autoridad, lo cierto es que los trabajadores que dirigen esos pequeños vehículos aéreos no tripulados no lo son. Esa labor es llevada a cabo por empleados públicos de la Unidad de Medios Aéreos de DGT (UMA), que son funcionarios que no forman parte de ningún cuerpo de seguridad del estado. Por lo tanto, según AEA, las únicas multas que tendrían presunción de veracidad serían aquellas en las que hubiera observación directa de la Guardia Civil.

Para que esto suceda tiene que haber un agente acompañando en todo momento al piloto del dron en cuestión, algo que supuestamente no se realiza. Por otro lado, Automovilistas Europeos Asociados afirma que los drones no están sometidos a ningún control técnico dentro de la Ley de Metrología. La DGT afirmaba que los tres dispositivos que están multando cuenta con el certificado del Centro Español de Metrología (CEM), pero AEA dice que son ensayos que no garantizan ni el buen funcionamiento ni la inalterabilidad de las imágenes.

Los drones de la DGT cuentan con una cámara de alta definición que les permite tener un radio de acción de 500 metros mientras sobrevuelan en el aire a alturas de hasta 120 metros. No pueden poner multas por exceso de velocidad, las infracciones que captan son distracciones como utilizar el móvil conduciendo u otras como adelantamientos indebidos. AEA deja claro que cree que los drones no son la solución y que para mejorar la vigilancia debería haber mayor presencia física de la Guardia Civil en carretera.

Fuente: AEA

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