Afortunadamente en nuestro país cada día va en aumento la pasión por los vehículos clásicos y rescatar el importantísimo y no siempre bien valorado patrimonio automovilístico del que disponemos, con auténticas joyas rodantes.

Todavía falta mucho para llegar a los niveles de otros países con una dilatada trayectoria en este sentido (como Gran Bretaña o la propia Alemania). Pero iniciativas tan loables como la llevada a cabo por el concesionario oficial Aguinaga Mercedes-Benz en Baracaldo (Vizcaya) sirven para que, al menos, recuperemos parte del enorme terreno perdido…

En Coches.com hemos tenido la oportunidad de visitarlo y disfrutar con detenimiento (aunque el tiempo siempre es escaso en este tipo de eventos, y más tratándose de vehículos clásicos…) de los casi 30 ejemplares allí reunidos, y conservados con mimo, en estas fantásticas instalaciones.

Un recinto que no ha sido concebido tan sólo como un museo, gracias a un enfoque multidisciplinar, en el que aparte de poder disfrutar de las joyas automovilísticas allí albergadas, también se podrá realizar todo tipo de eventos, exposiciones, etc.

La familia Aguinaga lleva ligada a Mercedes-Benz desde hace más de 60 años, siendo uno de los primeros concesionarios de la firma de la estrella en España. Ahora, el fruto de esa extensa relación y pasión por la marca, culmina con este museo, que puede ser visitado por cualquier aficionado o cliente. Actualmente es la cuarta generación de la saga la que lleva las riendas del negocio familiar, incluida la supervisión y gestión de este nuevo espacio.

Entre sus paredes encontraremos un amplio repertorio con alrededor de 30 vehículos que condensan parte de la exitosa historia de Mercedes-Benz, además de la lógica evolución, con modelos comprendidos desde los años 20 (1926) hasta los años 80 (1986) del pasado siglo.

Pero sus fondos no son estáticos, pues gracias a la colaboración con otros museos, particulares e incluso la propia firma alemana, “visitarán” estas instalaciones reputados modelos y ejemplares únicos cedidos para su exhibición en tan singular recinto.

Ya desde la vista exterior nos damos cuenta de inmediato que nos encontramos en un lugar especial. Se trata de una de las antiguas instalaciones del concesionario, que han sido totalmente remodeladas bajo la batuta del reputado estudio de arquitectura Smith.

Han transformando completamente este espacio gracias a la acertada combinación de elementos como el cemento, las numerosas vigas de hierro que soportan la estructura (todas ellas con la “estrella” de la marca…) o la madera, que le otorgan un buscado estilo “industrial”, amén de la profusión de los mejores materiales y una decoración exquisita en cada uno de sus rincones (como se puede ver en las fotografías que acompañan a este artículo).

Traspasar las puertas exteriores se convierte en una experiencia única, que nos transporta al pasado y conlleva constantes sorpresas cada vez que doblamos una esquina de sus más de 2.000 m2 de exposición, fruto del tesón y la concienzuda búsqueda por todo el mundo para encontrar los mejores ejemplares y ser exhibidos aquí. Además de las lógicas labores de restauración, localización de piezas y puesta al día para que todos los vehículos exhiban sus mejores “galas” y funcionen incluso mejor que el primer día.

Como, por cuestiones de espacio, no podemos dedicar a cada vehículo la extensión que merece, simplemente destacaremos algunos de los modelos más importantes allí expuestos. Si queréis conocerlos en profundidad nada mejor que dedicarle algo de tiempo en una visita a este Museo Aguinaga, donde las fichas explicativas de cada vehículo expuesto detallarán su particular historia y características, además de la profusión de carteles, gráficos explicativos o memorabilia repartidos por el recinto, amén de poder preguntar cualquier duda al responsable de la exposición.

Dicho esto, no podemos dejar de resaltar la presencia, por ejemplo, del singular Benz Patent Motorwagen, el triciclo que patentó Karl Benz en 1886 y que se convirtió en el primer automóvil de la historia diseñado para ser impulsado por un motor de combustión interna.

Lo condujo su esposa, Bertha Benz, a comienzos de 1.888 en el considerado primer viaje de larga distancia (60 millas) para demostrar a su marido la viabilidad del proyecto. Se trata de una de las 100 exclusivas réplicas de las que dispone la marca alemana, y que ha sido cedida para presidir el hall principal de este museo vizcaíno.

Otros modelos que, a título personal, destacaría de esta colección son:

Mercedes-Benz W111 Type 250 SE Coupé

De singular importancia para los gerentes de este museo, pues esta unidad perteneció a José Aguinaga Goiri (fundador de Aguinaga Comercial y precursor de la empresa familiar). Se trata de la versión Coupé del chasis W111 (también hubo variantes Sedán y Convertible), producido entre los años 1965 y 1967.

Montaba un propulsor de 6 cilindros y 2.496 centímetros cúbicos de cilindrada, para entregar una potencia máxima de 150 CV a 5.600 rpm, con el que era capaz de alcanzar la nada desdeñable velocidad máxima de 193km/h.

Mercedes-Benz W121 Type 190 SL Roadster

Dada la gran popularidad en el mercado americano del icónico Mercedes-Benz W198 Type 300 SL Coupé (“Gullwing”), gracias a su victoria en la mítica Carrera Panamericana, el distribuidor de Mercedes Benz en los Estados Unidos, Maximillian Hoffman, convenció a la marca alemana de que podían repetir su éxito con un modelo destinado a un público menos exclusivo.

Aunque estéticamente lo recuerda en múltiples aspectos, no se basa en su misma plataforma, sino en la del W180 Type 220 S Pontón. Lo mismo ocurría con el propulsor, conformándose con un más modesto 4 cilindros en línea que cubicaba 1.897 centímetros cúbicos, y apenas ofrecía 105 CV de potencia máxima a 5.700 rpm, con lo que su velocidad punta era de 170 km/h. Fue fabricado entre 1.955 y 1.963.

Mercedes-Benz W113 Type 280 SL Pagoda

Inspirándose en el diseño de los 300 SL y 190 SL, Paul Bracq dio forma al 230 SL, que enseguida fue apodado “Pagoda” debido a su peculiar forma del techo desmontable, que recordaba a los tejados de los templos orientales. Hizo su debut en el Salón de Ginebra de 1963.

En diciembre de 1966 se lanzó la versión 250 SL que sirvió para introducir una configuración 2+2, llamada “California Coupé”, que contaba con techo rígido desmontable, pero carecía de techo de lona retráctil.

Desde 1967 hasta 1971 se produjo la última evolución, el 280 SL. Todas las variantes montaban un propulsor de 6 cilindros en línea, con una cilindrada que varió desde los 2.308 hasta los 2.778 centímetros cúbicos, y potencias entre 150 y 170 CV, lo que le permitía alcanzar una velocidad máxima de hasta 200 km/h.

Mercedes-Benz W100 Type 600

La Segunda Guerra Mundial había quedado atrás y poco a poco la economía y la industria alemana comenzaban su recuperación. En este contexto, Mercedes Benz se propuso fabricar el mejor automóvil de representación del mundo, fuese cual fuese el coste. Su largo desarrollo comenzó en 1955, y tras ocho años fue presentado en el Salón del Automóvil de Frankfurt en 1963.

El conocido como Grosser Mercedes (Gran Mercedes) es un vehículo que impresiona casi tanto ahora como en el momento de su lanzamiento, estando dotado de todos los lujos imaginables para la época, convirtiéndose en el rival más encarnizado de Rolls-Royce. Por ejemplo, incorporaba un complejo sistema hidráulico encargado de accionar la suspensión neumática, los elevalunas, la apertura y cierre de las puertas, además del maletero, o la regulación de los asientos.

El propulsor era un descomunal V8 de 6,3 litros, que ofrecía una potencia de 250 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 500 Nm a 2.800 rpm, que se mostraba capaz de lanzar a esta “mole” de casi 3,5 toneladas de peso hasta los 200 km/h.

Del Mercedes 600 se produjeron un total de 2.677 unidades desde 1963 a 1981. La gran mayoría, 2.190, correspondieron a la variante Saloon (como la presente en el Museo Aguinaga, que perteneció a Marcos Pérez Jiménez presidente de Venezuela), con 4 puertas, una longitud total de 5,540 metros y una distancia entre ejes de 3,200 metros. También se fabricaron 304 Pullman, de 6,240 metros de longitud, una batalla de 3,900 metros y 4 puertas.

Otras 124 unidades Pullman de batalla larga contaban con un total de 6 puertas. Pero las variantes más exclusivas fueron los 59 Landaulet producidos (también de batalla larga), en los que era posible retirar el techo de la parte trasera, correspondiente a la zona de los pasajeros, por lo que se mostraba comoel vehículo ideal para jefes de estado y personalidades.

Entre los primeros confiaron en este modelo, por ejemplo: Somoza, Deng Xiaoping, Ferdinand Marcos, Hassan II de Marruecos, Hosni Mubarak, Idi Amin, Brezhnev, el Shah de Irán, Pablo Escobar o Saddam Hussein. Y personajes como Coco Chanel, Onassis, Elizabeth Taylor, Elvis Presley, Jack Nicholson o John Lennon.

Por último, también se fabricaron dos unidades adicionales con carrocería tipo Coupé y una batalla recortada 22 cm sobre la variante Saloon. Fueron un regalo de jubilación para Rudolf Uhlenhault, ingeniero de desarrollo del Mercedes 600, y para Fritz Nallinger, jefe del centro de investigación y desarrollo de Mercedes-Benz en los años 50 y 60.

Lamentablemente, nos quedamos con ganas de contemplar al mítico “alas de gaviota” Mercedes-Benz 300 SL “Gullwing” (W 198), que sí estuvo presente en la reciente inauguración del museo (al tanto de ello conviene recordar que no todas las unidades allí expuestas pertenecen al concesionario Aguinaga y algunas son “préstamos” temporales para su exhibición).

Pero si fascinante era tener ante nosotros todos estos vehículos, cuando nos quedamos verdaderamente extasiados fue al poder contemplar en el piso superior el esqueleto de madera que se utilizó para fabricar la carrocería “tipo Monza” de los legendarios Mercedes-Benz W 196 R, los míticos Flechas de Plata de revolucionaria aerodinámica con los que la firma alemana disputó las carreras de Fórmula 1 de Reims, Silverstone y Monza en 1954 y, de nuevo, Monza en 1955. Gracias a los cuales Juan Manuel Fangio consiguió los títulos mundiales de 1954 y 1955.

El listado actual de los ejemplares que se exhiben en el Museo Aguinaga está compuesto por:

1. Benz Patent Motorwagen (1886 – 1893)
2. Mercedes-Benz W03 Type 320 12/55 Pullman Limousine (1926 – 1930)
3. Mercedes-Benz W23 Type 130 H (1931 – 1939)
4. Mercedes-Benz W21 Type 200 Cabriolet (1933 – 1936)
5. Mercedes-Benz W136 Type 170 V Cabriolet A (1936 – 1941)
6. Mercedes-Benz W153 Type 230 Sedán (1937 – 1943)
7. Mercedes-Benz W136 Type 170 V Kombi (1942 – 1951)


8. Mercedes-Benz W136 Type 170 DI (1949 – 1953)
9. Mercedes-Benz W136 Type 170 DA OTP (Open Tourer Police) (1951 – 1952)
10. Mercedes-Benz W186 Type 300 Sedán (1951 – 1955)
11. Mercedes-Benz W186 Type 300 Convertible (1951 – 1957)
12. Mercedes-Benz W187 Type 220 Cabriolet A (1951 – 1955)
13. Mercedes-Benz W121 Type 190 SL Roadster (1955 – 1963)
14. Mercedes-Benz W180 Type 220 S Pontón (1956 – 1959)
15. Mercedes-Benz W180 Type 220 S Coupé (1956 – 1958)
16. Mercedes-Benz W180 Type 220 S Cabriolet (1958 – 1960)


17. Mercedes-Benz W111 Type 220 S Fintail (1959 – 1965)
18. Mercedes-Benz W100 Type 600 (1963 – 1981)
19. Mercedes-Benz W111 Type 250 SE Coupé (1965 – 1967)
20. Mercedes-Benz W111 Type 250 SE Cabriolet (1965 – 1967)
21. Mercedes-Benz W113 Type 280 SL Pagoda (1968 – 1971)
22. Mercedes-Benz W107 Type 380 SL (1968 – 1971)
23. Mercedes-Benz L312 (1953 – 1961)
24. Mercedes-Benz L319D (1956 – 1968)
25. Mercedes-Benz LP710-B (1961 – 1970)
26. Mercedes-Benz 309D / L608D “Azulito”

Asimismo, pudimos visitar el taller anexo, ubicado en las propias instalaciones del museo, donde se realizan las labores de mantenimiento de los vehículos allí expuestos, para que todos ellos funcionen a la perfección. En aquellos momentos albergaba un ejemplar del Mercedes-Benz W153 Type 230 Sedán y una unidad del furgón Mercedes-Benz L319D, además de otra variante de este último, en versión FoodTruck.

Finalmente, os dejamos con un vídeo con el que podréis deleitaros con los magníficos vehículos expuestos en las nuevas instalaciones del Museo Aguinaga Mercedes-Benz, en Baracaldo.

Así que, si estáis de visita por la capital vizcaína, admirando sus múltiples y singulares enclaves, degustando su magnífica gastronomía o visitando museos, como el famoso Guggenheim, y sois amantes de la automoción clásica, no dejéis pasar la oportunidad de conocer en vivo algunos de los mejores exponentes de la historia de Mercedes-Benz.

Os garantizamos que esta experiencia única no os defraudará lo más mínimo, transportándoos como por arte de magia al exitoso pasado de la firma de la estrella. Todo ello gracias a la meritoria iniciativa de esta empresa familiar vasca.

 

Museo Aguinaga Mercedes-Benz
Calle José Vara, 7
48903 Baracaldo, Vizcaya
museo@aguinaga.es
+ 34 944 970 239
Horario de apertura:
Sábado de 10h00 a 13h00

Galería de fotos:

Ver galeria (103 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta