La desesperación es un componente intrínseco a la crisis. Corren malos tiempos, la economía ahoga a las familias y ante la falta de soluciones más de uno opta por el camino de en medio. Casi nunca suele ser la mejor opción pero como el que escribe, afortunadamente, no se ha visto nunca envuelto en una situación parecida, me abstendré de realizar cualquier tipo de juicio de valor.

Un hombre, vecino de la localidad vizcaína de Ortuella, presionado por el banco ante la falta de pago decidió llevar su vehículo a una explanada frente al parque de bomberos donde le prendió fuego al coche para evitar así que el banco se lo quedara, según han informado fuentes del servicio de extinción de incendios.

Los acontecimientos tuvieron lugar el pasado lunes alrededor de las 3 de la tarde, una hora al parecer calculada ya que coincidía con el turno de almuerzo de los bomberos.

El propietario del automóvil lo roció con gasolina y a continuación le prendió fuego. En cuestión de minutos, los bomberos, que advirtieron el incidente desde la ventana del comedor bajaron hasta el lugar y extinguieron inmediatamente el fuego, aunque no pudieron evitar que el coche, un turismo nuevo marca Seat Ibiza quedara totalmente destruido.

Según los bomberos, el hombre, que mostraba síntomas evidentes de padecer algún tipo de desequilibrio, confesó inmediatamente el motivo del incendio.

Atendiendo a la versión que han facilitado los bomberos, el sujeto accedió sin mostrar resistencia a ser trasladado en ambulancia al hospital de Cruces, donde recibió atención psicológica.

Vía: El Correo

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