Como algunos de vosotros recordaréis, hace algunos meses (entre el 28 de abril y el 28 de agosto de este año), tuvo lugar por primera vez en Europa, una exposición muy especial en el Musée des Arts Décoratifs de París, denominada L’Art de l’automobile (de la que ya os servimos cumplida información) en la que el prestigioso diseñador norteamericano Ralph Lauren “compartía” temporalmente con el “resto de los mortales” la parte más destacada de su increíble colección de automóviles.

Una colección que le había supuesto un notable y laborioso esfuerzo por la cuidadosa elección de los modelos que iban a formar parte de ella, así como un no menos enorme desembolso económico, al alcance de muy pocas fortunas.

Interior del Ferrari 250 GTO: una reproducción exacta, a escala, del modelo original
Interior del Ferrari 250 GTO: una reproducción exacta, a escala, del modelo original

Es evidente que la clase, el estilo y la calidad de todas las realizaciones que Ralph Lauren diseña se ven reflejadas en los modelos elegidos para esta increíble exposición, donde también encontramos la belleza mecánica y de diseño resultantes de la búsqueda de las tan ansiadas eficiencia y precisión.

De los 17 vehículos expuestos en aquella muestra resultaba muy difícil elegir los más representativos, pues todos ellos, por unas razones u otras, eran ejemplares únicos entre los de su clase. Y ¿por qué se deberían elegir sólo algunos de ellos? La idea del diseñador neoyorkino era ofrecer a sus clientes una edición muy limitada de maquetas para que, aunque no pudieran disfrutar de los vehículos originales en su casa,  si al menos tuvieran unas reproducciones que fueran lo más fidedignas posible.

La tarea no podía ser encomendada a cualquier empresa dedicada a estos menesteres, solamente se podía elegir a la mejor, y esta no podía ser otra más que Amalgam, que desde su creación, allá por el año 1985, viene diseñando, en colaboración con la casi totalidad de equipos de F-1 y de prestigiosas marcas de automóviles de todo el mundo, las más maravillosas y precisas réplicas de los modelos más deseados por todo buen aficionado a este mundo.

Su prestigio ha perdurado y crecido con el tiempo y hasta ahora han realizado más de 250 réplicas de modelos de F-1 a escala 1/8, junto a otros proyectos especiales para diferentes equipos de competición o fabricantes de automóviles de lujo.

Para esta ocasión, y junto a Ralph Lauren, han elegido cuatro de los modelos pertenecientes a la exposición anteriormente mencionada. Se trata de los:

•    Ferrari 250 Testa Rossa (1958). Considerado como uno de los coches más bellos jamás creados, y cuya denominación proviene del color con el que estaban pintadas las culatas de su propulsor V12 y tres litros de cilindrada. Fue diseñado por la prestigiosa “Carrozzeria Scaglietti”, basado en un dibujo realizado por Pininfarina, en la década de 1950, y sigue siendo uno de los coches más emblemáticos y valiosos jamás construido por Ferrari.

•    Ferrari 250 GTO (1962). Este modelo fue construido por Ferrari en el más absoluto de los secretos y está considerado por los “tifossi” de la marca como uno de los coches deportivos más famosos y más caros de la historia. También fue diseñado por Sergio Scaglietti y de él sólo se produjeron 39 unidades, de la que ésta hace la número 21, obteniendo numerosas victorias, como el título de Campeón del Mundo de GT en los años 1962, 1963 y 1964.

•    Bugatti 57 S(C) Atlantic (1938). Fue adquirido por Ralph Lauren en el año 1988 y es uno de los únicos cuatro modelos que se construyeron, de los cuales hoy en día sólo quedan dos. Este fantástico vehículo se caracteriza por las soldaduras y los remaches visibles en una especie de columna vertebral que recorre toda su carrocería, además de la recortada altura de su techo y las ventanillas con formas elipsoidales, de clara inspiración aeronáutica.

•    McLaren F1 LM (1996). Diseñado por el “gurú” Gordon Murray, fue construido en una pequeñísima serie limitada de 5 unidades para rendir homenaje a su destacada actuación en la carrera de las 24 Horas de Le Mans del año 1995, donde cinco coches lograron terminar la carrera, de ahí su denominación “F1 LM”. Pesa 75 kg menos que la versión convencional, y presenta algunos cambios aerodinámicos, además de un color de pintura muy original “Naranja Papaya” en memoria del mítico F-1 pilotado por Bruce McLaren. Es, quizá, uno de los “Supercoches” contemporáneos más famoso.

Todos ellos han sido realizados a escala 1/8 y destacan por su fidelidad a los modelos “donantes” hasta en sus más ínfimos detalles, como se puede observar en las imágenes que acompañan a este artículo. Para ello cada uno de los vehículos ha sido escaneado digitalmente en 3D, con una precisión de una décima de milímetro, con lo que se puede afirmar que son una reproducción exacta, a escala, del modelo original.

Posteriormente un equipo de artesanos altamente cualificados dedicó más de 3.000 horas para crear el modelo base, y 350 horas adicionales para montar cuidadosamente cada uno de las reproducciones que aquí podéis observar, pintando a mano, lijando, puliendo y ajustando hasta conseguir un acabado final más que excelente, que se puede apreciar en detalles como el compartimiento del motor, el chasis, el tren motriz, la suspensión o el puesto de conducción.

¿Os extraña ahora que cada una de estas joyas cueste la friolera de 9.500 dólares?

Todos los modelos están convenientemente autentificados con su propio número de edición limitada y acompañados de un certificado que así lo acredita. Se presentan en una base de madera sobre la que se sitúa una cubierta protectora de metacrilato con el fin de preservar estas auténticas “obras de arte”.

¿Os animáis a regalar alguna? O ¿preferís gastaros ese dinero en compraros…  un utilitario?

Por último un vídeo de la presentación de tan especiales “maquetas” a los clientes VIP de la marca en la tienda que Ralph Lauren tiene en New Bond Street (Londres):

Vía  |  Ralph Lauren

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