Hace poco os hablábamos de como el SEAT 124 y el SEAT Ateca compartían una cualidad, ambos habían sabido adaptarse a la tendencia de la época y triunfar en el mercado. Pero ahora queremos centrarnos en la historia del clásico, que está celebrando su 50 aniversario. Fue en 1968 cuando aparecía un modelo llamativo en el Salón de Barcelona. El SEAT 124 era un sedán de tamaño medio que rompía con la tradición de los vehículos pequeños de décadas anteriores.

La economía iba mejorando respecto a la posguerra y las familias de clase media necesitaban automóviles de mayor tamaño para viajar con mayores comodidades. Por tamaño podía incluso rivalizar con su hermano mayor, el SEAT 1500, aunque su precio se mantenía aceptable. En 1968 costaba 144.432 pesetas (con impuestos), aproximadamente el doble que un SEAT 600, pero todavía asequible para un salario medio de unas 70.700 pesetas al año en la época.

El primer SEAT 124 en llegar fue el sedán, con más de 4,04 metros de longitud, espacio para cinco  y hasta 385 litros de capacidad en el maletero. Montaba un motor de 1.2 litros ligado a una caja de cambios manual de cuatro velocidades. Sus 60 CV de potencia pasaban a las ruedas traseras y, aunque puedan parecer pocos, eran suficientes para mover con soltura sus 855 kg de peso. Por no hablar de su completo equipamiento (cinturones de seguridad de serie) o de su comodidad al volante (montaba una dirección de tornillo sinfín y rodillo más confortable).

Fue el primer modelo de la marca con una gama de lo más completa. Porque en sus 14 años de comercialización se fueron sucediendo múltiples versiones. Un año después de su lanzamiento es presentado el SEAT 1430, con el que comparte bastantes componentes. También en ese momento se ponía a la venta la versión ranchera, conocida como 124 5 puertas, que ofrecía un mayor espacio. En 1970 llega el SEAT 124 Sport Coupé 1600, una variante de dos puertas con cuatro plazas y más cilindrada, que introducía una quinta marcha por primera vez en un modelo español.

La carrocería sedán se sigue mejorando durante estos años. Por ejemplo, el SEAT 124-L era la versión más lujosa, que tenía un completo equipamiento que incluía radio, moqueta en el suelo, un tapizado de mayor calidad o neumático con banda blanca. En 1972 llegaría un nuevo SEAT 124-D (124D Pamplona) que salía de la fábrica de Landaben (Navarra) y que mejoraba el comportamiento del modelo. Si antes se le conocía como ‘FU’, esa evolución pasaría a ser ‘FL’ por las siglas de su bastidor. Mantenía las versiones Normal, Lujo y 5 puertas, las mismas que  su predecesor

Uno de los más reconocidos de la década fue el 1430 Especial 1600 (también conocido como FU 00), con un carácter más deportivo que le sirvió para conseguir la homologación en rallyes, marcando una época en competición. En su primera participación ya conquistó el Campeonato de España de Rallyes, algo que volvería a repetir en los años siguiente, siendo el indudable protagonista de la década a nivel nacional e incluso dejando algunos titulares a nivel internacional.

Fuente: SEAT

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