En el Salón del Automóvil de Barcelona de 1968 era presentado el SEAT 124, uno de los modelos más exitosos de la historia de la marca. La incipiente clase media se identificó rápidamente con la berlina, que contaba con un buen número de novedades para la época. Cincuenta años más tarde, la marca ha tenido que adaptarse a la tendencia SUV con un modelo llamado a triunfar como es el SEAT Ateca. Aunque fisionómicamente sean incomparables hay algo que ambos tienen en común.

Tanto la berlina clásica como el SUV moderno han nacido con el objetivo de buscar la tendencia de la época y ajustarse a ella. A finales de los 60 predominaban vehículos de tamaño pequeño y asequibles como el SEAT 600. Pero la economía iba mejorando respecto a la posguerra y era el momento de los los turismos de nivel medio con un mayor espacio para viajar. Lo cumplía con su maletero de 385 litros y una calidad de rodadura notable y un equipamiento a la altura (ya incluía cinturones o reposacabezas).

Algo parecido pasa con el Ateca, que ha sido el primer SUV de la marca y ha abierto el camino a otros como el pequeño Arona o el futuro Tarraco. Era imposible que una marca como SEAT no entrase al segmento de los crossover compactos, que ha duplicado sus ventas en apenas dos años. Se adapta a las tendencias de la sociedad al igual que hizo el 124 hace ya 50 años y lo hace con argumentos de bastante peso.

En el SUV también importa el espacio y por eso ofrece hasta 510 litros de maletero, con un habitáculo amplio y de fácil acceso. En este caso también se ha buscado mejorar su comportamiento dinámico, algo que pudimos comprobar durante nuestra prueba, que nos dejó claro que estaba entre los mejores del segmento en este aspecto. También viene con un equipamiento bastante completo (a años luz del que tenía el SEAT 124), que incluye ayudas a la conducción mucho más avanzadas.

Fuente: SEAT

Galería de fotos:

Ver galeria (23 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta