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CO2 chimenea
Luis Ramos Penabad

Así es el sistema de captura de carbono más rápido del mundo y eficiente

Lo hemos vivido en la primavera, con varias olas de calor. El cambio climático se acelera y, a medida que el dióxido de carbono se acumule en la atmósfera, no bastará con reducir emisiones con coches eléctricos, sino que todo parece indicar que tocará eliminar activamente parte de lo que ya hemos emitido. En este sentido, investigadores de la Universidad Metropolitana de Tokio han desarrollado un compuesto que, según cuentan, puede eliminar el dióxido de carbono del aire con una eficiencia del 99 % , el doble de rápido que los sistemas existentes.

Lo habitual es que las tecnologías de captura directa de aire (DAC, por sus siglas en inglés) eliminen el dióxido de carbono canalizando el aire a través de algún tipo de filtro o catalizador (desde esponjas magnéticas, espuma de zeolita a materiales realizados con arcilla o posos de café). Otros burbujean el aire a través de un líquido, que puede absorber el CO2 o hacer que se separe en cristales sólidos.

El nuevo compuesto que han inventado en Japón es de esta última categoría, que se conoce como sistemas de separación de fases líquido-sólido. Mientras estudiaba una serie de compuestos de amina líquida, el equipo del Metro de Tokio descubrió que uno, llamado isoforona diamina (IPDA), era particularmente efectivo para capturar dióxido de carbono.

En las pruebas, el equipo descubrió que IPDA podía eliminar más del 99 % del CO2 del aire con una concentración de 400 partes por millón (ppm), aproximadamente el nivel actual en la atmósfera. Lo mejor es que el proceso también sucedió mucho más rápido que otras técnicas de captura de carbono, eliminando 201 milimoles de CO2 por hora. Eso es al menos el doble de rápido que otros sistemas de laboratorio DAC.

El contaminante se separó en escamas de un material sólido de ácido carbámico, que podía eliminarse del líquido con relativa facilidad. Si es necesario, se puede volver a convertir en CO2 gaseoso calentándolo a 60 °C. Independientemen el carbono se mantenga como sólido o como gas, puede almacenarse o reutilizarse en procesos industriales o químicos.

El nuevo sistema se muestra prometedor pero, como ocurre en , siempre está la cuestión de la escala. La humanidad arroja alrededor de 30.000 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera cada año, mientras que la planta de captura directa de aire más grande del mundo actualmente elimina alrededor de 4000 toneladas al año. Algo así como achicar agua del Titanic con un vaso de chupito.

Pese a ello, cuantas más tecnologías tenga la humanidad a su disposición para esta gigantesca tar´ trabajo, mejor. Hace tiempo te contamos cómo se fragua la mayor planta de captura de CO2 en Europa y cómo se pretende que el hormigón pueda fijar carbono. En Estados Unidos el Departamento de Energía anunció hace poco financiar con 3.500 millones de dólares plantas de este tipo. En Japón, por el momento, trabajan para mejorar su sistema e investigan cómo se podría utilizar mejor el carbono capturado.

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