De acuerdo con la publicación japonesa Mag-X, parece ser que Toyota ha detenido el desarrollo de cualquier tipo de motor de ocho cilindros. El coronavirus, como a la gran mayoría del mundo, ha afectado de manera sustancial a la firma nipona, y parece ser que el horno no está para la puesta en escena de un potente V8. En su lugar, la casa de Aichi se centrará en mecánicas de seis cilindros turboalimentadas y en sistemas de propulsión electrificados.

La revista nipona no proporciona citas de una fuente anónima, por lo que no deberíamos asumir automáticamente que esto es cierto. Pero dadas las nuevas realidades y el impulso hacia la electrificación que va más rápido que nunca, no sería sorprendente ver a Toyota abandonar este nuevo V8 por completo. Si es así, que no cunda el pánico, pues no es el fin del mundo de ninguna manera. No tendrá la esencia añeja que muchos de nosotros deseamos en nuestro sueños, pero la turboalimentación y la electrificación ofrecen todo tipo de posibilidades interesantes.

Entonces, los rumores de hace unos meses que decían que Lexus estaba parando el desarrollo del futuro LC F, finalmente han terminado por confirmarse. Sonaba realmente extraño. ¿Por qué matar al coche que podría batirse con los mejores modelos de BMW M, Mercedes-AMG y Audi Sport? El LC F incluso se había visto circulando en Europa y parecía estar en un estado avanzado, con el diseño final casi listo. Este habría sido un sucesor espiritual del impresionante LFA, y las lenguas comentaban que bajo su capó haría gala de un nuevo V8 biturbo con unos 600 CV.

Lástima, ya que se supone que este propulsor también habría debutado en las ahora canceladas 24 Horas de Nürburgring, antes de llegar a algunos modelos de producción. Toyota también estaba considerando usar este bloque para algunos camiones del mercado norteamericano.

Para Lexus en sí, no es un gran problema. El LC, por genial que sea, representa solo una gota en el océano de las ventas de Toyota. Pero el cambio tiene un gran impacto en Estados Unidos, donde los modelos más grandes abandonarán los motores V8 en detrimento de unidades más pequeñas y eficientes.

El actual motor V8 de 5.0 litros de aspiración natural (2UR-GSE) que se encuentra en el LC 500 puede ser por tanto la última posibilidad de hacerse con un motor Toyota de ocho cilindros a este lado del charco. Se actualizó en 2017 a partir del V8 utilizado en los modelos RC F y GS F. Cuenta con sincronización variable de válvulas e inyección directa de combustible, desarrollando en la versión actual 477 CV y 530 Nm siempre que quede asociado a una caja de cambios automática de 10 velocidades. No es el más eficiente, pero sin duda despierta tu instinto animal.

Fuente: Mag-X

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