La industria del motor está actualmente inmersa en un proceso de electrificación de todas sus gamas. Todas las marcas trabajan a marchas forzadas por dotar a sus modelos de versiones híbridas en las que aprovechar las ventajas que aporta la energía eléctrica para combinarlas con sus tradicionales mecánicas de combustión y reducir con ello tanto las emisiones como los consumos.

Toyota lleva trabajando en ello más de 20 años, cuando con el Prius lanzó el primer modelo de tecnología híbrida al mercado, abriendo las puertas a la aceptación de la movilidad eléctrica y sostenible en el mundo del automóvil.

La génesis: el proyecto G1

El próximo mes de octubre se cumplirán 20 años del lanzamiento al mercado del Toyota Prius, el primer vehículo híbrido de pasajeros de producción en serie. Cuatro años antes, el origen de los híbridos hizo su primera aparición en la 31ª edición del Salón del Automóvil de Tokio como vehículo experimental que avanzaba la visión que Toyota tenía de un vehículo para el siglo XXI.

Aquel mismo año, Toyota puso en marcha el denominado Proyecto G21 para promover el desarrollo tecnológico necesario para el lanzamiento de un vehículo que contribuyera como objetivo principal a mejorar la eficiencia del combustible en materia de consumos y emisiones.

Bajo la dirección de Takeshi Uchiyamada, el Proyecto G21 centró sus trabajos en elevar 1,5 veces el rendimiento de la eficiencia del combustible que aseguraban los motores convencionales. En 1994 se aprobó el concepto básico del G21 y en el verano de aquel mismo año se decidió presentar a partir de él un vehículo concept para el Salón de Tokio de 1995.

Fue en otoño de ese año cuando enfoque híbrido entró en escena y se adoptó la decisión de seguir esa vía dadas las posibilidades que ofrecía de duplicar la eficiencia de combustible en un coche de producción. En el Salón de Tokio de aquel año, Toyota ya mostró un prototipo que utilizaba un condensador como dispositivo de almacenamiento de electricidad.

Aquel prototipo ya disponía de la primera versión del Sistema de Gestión de Energia (Toyota EMS), que además de mejorar radicalmente la eficiencia del motor y de su sistema de conducción también incorporaba funciones como la del sistema de recuperación de energía a través de la frenada o del sistema stop&start de detención del motor mientras el vehículo estaba detenido. Estos sistemas permitían lograr suficientes ahorros de combustible como para recorrer una distancia de 30 km adicionales, el doble de lo que ofrecían otros vehículos similares en su momento.

En combinación con el sistema EMS, Toyota montaba en aquel primer prototipo del Prius el motor 1.5 litros D-4 gasolina de inyección directa en combinación con una transmisión variable en continuo CVT de elevada eficiencia.

Primera generación: Toyota Prius 1997

Fruto de aquellos concept, en 1997 llegaría el primer Prius de producción en serie, cuya comercialización se inició en octubre de aquel mismo año. Se trataba de un modelo de dimensiones compactas, de 4,27 m de largo por 1.69 de ancho y 1,49 de alto. Era un vehículo de carrocería sedan de aspecto mucho más robusto que el de la actual generación a la venta y con un índice de eficiencia de 28.0 km/l que batió todos los récords de los modelos a la venta en el mercado.

Fue el primer modelo a la venta impulsado por un sistema híbrido, es decir, el primero en venderse con dos motores, un eléctrico y un gasolina, capaces de funcionar coordinadamente de forma eficiente para impulsar al coche. Su sistema híbrido equilibraba de manera óptima las cualidades y potencia de ambas mecánicas para, adaptándose a las condiciones de conducción, impulsar al vehículo.

Mediante la acción combinada de un selector de potencia y un conjunto de engranajes planetarios, aquel Prius ofrecía una transmisión variable contunia. Gracias a ella, la potencia del motor se distribuía indistintamente tanto al tren motriz del coche como al generador para su transformación en energía eléctrica que almacenar en sus baterías, donde también se acumulaba la energía que recuperaba el sistema de frenado regenerativo al desacelerar y frenar el coche.

También se evitaban pérdidas absurdas de energía al desactivar automáticamente el funcionamiento del motor cuando el coche permanecía detenido o en parado.

Con  capacidad para cinco plazas, aquel sedán de tracción delantera ofrecía un diseño peculiar y diferenciado de lo que era habitual en la época. Con las ruedas muy en los extremos, su altura era ligeramente superior, ofrecía un muy amplio espacio interior y un panel de instrumentación completamente centrado.

Aquel Prius fue el precursor de los coches híbridos del presente siglo. Era capaz de impulsarse sin consumir combustible y su conducción era tan sencilla o más que la de cualquier vehículo dotado de motor de combustión tradicional. Su rendimiento permitía duplicar la eficiencia del combustible y reducir las emisiones de CO2 exactamente a la mitad. Fue todo un fénomeno social y se convirtió en el primer híbrido de la historia en ser designado Coche del Año, tanto en Europa como en Japón.

Segunda generación: Toyota Prius 2003

En 2003, el Prius sufrió su primera gran transformación. Rediseñado por completo partiendo desde 0, esta segunda generación fue el primer modelo que dispuso del Toyota Hybrid System II —evolución del TEMS anterior— gracias al cual mejoró su índice de eficiencia de combustible hasta los 35,5 km/l.  Aque Prius era la viva imagen de un vehículo eficiente en combustible.

Su diseño y carrocería se optimizaron. Ahora, el punto más elevado pasó a situarse encima de la cabeza del conductor, desde donde pasaba a descender suavemente hacia ambos extremos del coche, conformando una marcada “silueta triangular”. El nuevo diseño no era baladí, sino una cuestión aerodinámica, aspecto en el que las distintas generaciones del Prius siempre han destado al primar la eficiencia aerodinámica (su coeficiente CX era de sólo 0,26) sobre los gustos estilísticos imperantes en sus distintas épocas. Esto siempre ayudó al Prius a establecer un estilo muy personal y avanzado, pero sobre todo muy diferente a los cánones imperantes en sus distintas épocas.

La segunda generación del  Prius, lanzada en septiembre de 2003, era una berlina de tipo hatchback cinco puertas, muy diferente y mucho más práctica al sedan cuatro puertas de su anterior configuración. Su distancia entre ejes, longitud y anchura ganaron centímetros hasta alcanzar respectivmente los 150 mm, 135 mm y 30 mm, lo que le permitía ofrecer mayor espacio a bordo para los pasajeros, especialmente para los de las plazas traseras.  Su parte trasera destacaba especialmente gracias a la pequeña ventana transparente de su portón que le permitía mejorar la visibilidad trasera.

Con el nuevo sistema híbrido Toyota (THS),  la potencia aumentó en un 50% hasta alcanzar los  50 kW y la eficiencia de combustible hasta alcanzar 35,5 km/l , lo que situaba al Prius como uno de los mejores coches del mundo esta materia.

En cuanto a tecnología, aquel Prius también estaba bien equipado. Equipaba avanzados sistemas como el Intelligent Parking Assist que de manera semiautomático podía aparcar por si mismo el coche, sistema de control de estabilidad del vehículo asistido por la dirección (S-VSC) para unificar el control de antideslizante y dirección asistida, o el sistema automático de climatización a coche parado.

Tercera generación: Toyota Prius 2009

La tercera generación del Prius, el Toyota Prius 2009, creció en tamaño y aumentó la capacidad de su motor de 1.5 litros a 1.8 litros. Como seña de identidad, mantuvo la peculiar “silueta triangular” de la segunda generación, aunque el capó, los faros y la vista lateral del nuevo modelo se modificaron levemente.

Igualmente, su eficiencia de combustible creció en casi 3 litros más, hasta alcanzar los 38,0 km/l. Su aerodinámica también mejoró: 0.25 cx.

Toyota dotó a este modelo con su primera bomba de agua eléctrica de Toyota y un nuevo sistema de recirculación de gases de escape (EGR). En el sistema híbrido, la batería comenzó a utilizar nuevas y mejoradas células de hidruro de níquel-metal. Como opción, Toyota ofrecía en este Prius un avanzado sistema de ventilación alimentado por la energía captada mediante paneles solares instalados en el techo.

Cuarta generación: Toyota Prius 2015

Fue en 2015 llegó al mercado la actual generación a la venta del Toyota Prius 2016, dotada de una apariencia más agresiva y con el centro de gravedad del vehículo situada en una posición más baja que la de los anteriores.

Su rendimiento es aún superior al de sus predecesores, logrando un rango de eficiencia de 40,8 km/litro (como pudimos ver en nuestra prueba), gracias en parte a que contaba con el mejor coeficiente aerodinámico CX del mundo: 0,24.

Respecto de las anteriores generaciones es de destacar el mayor confort y dinamismo logrados a bordo, gracias tanto a la nueva arquitectura del vehículo, con estructuras en forma de anillo y nuevas fijaciones estructurales que han incrementado un 60% la rigidez de su bastidor y carrocería respecto a ediciones anteriores.

Esto aporta una mayor seguridad y confianza a en su conducción gracias a la mayor estabilidad del vehículo, alcanzada igualmente por la adopción de una nueva configuración de la suspensión trasera (ahora de doble brazo oscilante) que le proporciona mayor confort y aplomo, especialmente al afrontar recorridos sinuosos.

Fuente: Toyota
Vía: Newspress
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