Acenture ha ralizado 7.000 entrevistas en 13 países de todo el mundo (501 de ellas en España) y ha dado unos resultados francamente curiosos: Tres de cada cuatro automovilistas españoles consideraría la posibilidad de comprar un vehículo eléctrico cuando adquiera su próximo coche.

El estudio refleja que los españoles son de los más entusiastas a la hora de la eventual adquisición de un coche eléctrico, sólo superados por los chinos, (allí un 96% de los automovilistas incluiría el coche eléctrico entre sus opciones). Del análisis global de los datos resulta que sólo el 60% de los entrevistados contemplará el vehículo eléctrico como una alternativa cuando cambie de coche o cuando adquiera su primer automóvil.

Además, el 76% de los automovilistas españoles querría conocer el origen de la energía con la que va a recargar el coche eléctrico, (en el conjunto de la encuesta es del 46%). No se trata de algo baladí, ya que del origen de esa energía dependen en realidad los beneficios del coche eléctrico.

No creo que los resultados del estudio sean falsos,  pero tanto entusiasmo parece extraño. Cualquiera que conozca mínimamente el mercado sabe que la oferta de coches eléctricos es mínima, que por ahora  tienen un enorme problema de autonomía y que, pese al esfuerzo de las administraciones, no hay una red de estaciones de recarga . Aunque el respaldo español al coche eléctrico contrasta con su escaso conocimiento de la materia, dado que sólo el 24% de los entrevistados en España asegura tener conocimientos suficientes sobre el vehículo eléctrico como para plantearse su posible compra.

Nadie puede negar que los vehículos eléctricos son más eficientes que los de motor de combustión. Su coste por kilómetro en términos de consumo (si no contamos la adquisición) es muy inferior, ya que apenas gastan 1,5 euros por cada 100 km. Su impacto ambiental es escaso: Emiten hasta un 32% menos de CO2 que los coches de gasolina.

A esto también conviene añadir que España no tiene petróleo. Se ha calculado que si todos los coches que circulaan por España funcionaran con energía eléctrica, el ahorro en la factura petrolífera anual sería de unos 11.000 millones de euros. Una cifra que ayudaría (y mucho) a mejorar la balanza de pagos española (la diferencia entre lo que importamos y exportamos).

El Ejecutivo se esfuerza en estimular la demanda con programas de incentivos como el aprobado a principios de mayo, con subvenciones de hasta 6.000 €. Pero ni así aumentan las ventas. Las previsiones indicaban 250.000 matriculados en 2014… Pero en el primer trimestre de 2011 se han vendido 80, lo que unido a las 400 de 2010, representa una cantidad muy lejana a los objetivos planteados por el Gobierno, que aspiraba a que en 2011 el parque de vehículos de este tipo ascendiera a las 20.000 unidades.

¿Por qué el eléctrico no termina de despegar? Las ayudas son generosas, pero no tanto como para equilibrar el alto precio de compra. Para siete de cada diez empresas siguen sin ser atractivos. Tampoco parece que la tarifa ecovalle que se lanzará en junio vaya a impulsar las ventas de eléctricos expponencialmente, aunque Goldman Sachs vaticina que el petróleo seguirá subiendo, y mucho.

Nadie duda de quees necesario cambiar el modelo de transporte basado en el consumo de combustibles fósiles. Ayer mismo The Guardian publicaba que en 2010 emitimos más CO2 a la atmósfera que nunca. Pero faltan “detalles” por pulir. Hoy en día un coche eléctrico es casi un producto de lujo, con un uso muy limitado (a zonas urbanas). Mientras los fabricantes no se lancen a producir nuevos modelos  e investiguen más para  aumentar su autonomía, no creemos que se produzca la revolución eléctrica del transporte por carretera que tanto se pregona.

También es necesario resolver ciertas dudas sobre materias primas indispensables para esta tecnología, como las tierras raras o el litio. También ayudaría a las ventas de coches (eléctricos o no), saber a ciencia cierta si se ha alcanzado ya el pico del petróleo (cuando la producción mundial de petróleo llegue a su cenit, pues después caerá rápidamente). Aunque estos análisis los dejaremos para otra ocasión.

Via: Europa Press, Alimarket.

6 COMENTARIOS

  1. Totalmente de acuerdo con lo aquí expuesto. Yo desde luego, y en las circunstancias actuales, no puedo permitirme el comprar un vehículo eléctrico (y eso que necesito cambiar de coche en breve…). Mientras siga la indefinición sobre los puntos de recarga, autonomía, etc y los coches eléctricos con esos precios por las nubes….

    • Gracias por tus palabras, Claudio. Cierto que el precio es un hándicap, pero si lo amortizas en unos cuántos años, acaba por no ser un problema. En electrolineras se está avanzando también bastante (para 480 vehículos eléctricos que se han vendido desde 2010, no está mal). El problema mayor es la autonomía… Y no entiendo por qué casi el 100% de marcas se han puesto a lanzar prototipos eléctricos puros y no híbridos enchufables mientras no se investiga más…

  2. Luis, tengo una pregunta para ti. Respecto a recarga de vehículos, crees que el sistema que se va a imponer va a ser mediante electrolineras o mediante recarga doméstica? he hablado con algunos amigos y algunos dicen ser “expertos” en el tema y me dicen que lo mejor será poder recargar desde casa debido al muuuucho tiempo que exige. ¿cómo lo ves?
    Creo que es uno de los muchos casos de infraestructuras sin servicio, ale, sacamos vehículos eléctricos y apáñatelas como puedas no?
    Gracias!!

    • Vamos por puntos. Tus amigos tienen razón y tú también:

      – Para que la batería dure más tiempo lo mejor es recargar en casa. La recarga es más lenta pero la vida útil de las baterías se alargará.

      – ¿Para qué sirve un coche? Para movernos. 😉 Esto significa que, auque sea eléctrico, no siempre vamos a poder volver a tiempo a casa para recargarlo. Si no existe una red de electrolineras nadie se animará a comprar un coche eléctrico por si se queda tirado sin energía. En estas electrolineras la recarga es mucho más rápida (en torno a media hora), aunque penaliza la durabilidad de la batería.

      Media hora puede parecer mucho ahora, pero ya se ensayan en España sistemas de recarga ultrarápidas y en Japón funcionan las electrolineras robotizadas, que te cambian la batería descargada por una nueva en un abrir y cerrar de ojos.

      En coches eléctricos estamos empezando. Hay que desarrollar la infraestructura de recarga (en ello se trabaja, por todo el mundo) y cambiar también un poco nuestra mentalidad: Pensar el coche como si fuese un móvil o un portátil, que no sales de casa con él descargado si sabes que lo vas a usar y no vas a tener enchufes hasta cierto tiempo después.

      Espero haber servido de ayuda! 😉

  3. Lo primero y principal (para todo en la vida) es querer algo. Y parece que los españoles quieren entrar en la era de la electromovilidad.
    Ahora bien, ¿se puede?
    Sí, pero en ciertas condiciones (mientras avanza la tecnología*): uso urbano y recarga nocturna.

    El uso urbano (y por cierto individual) es la inmesa mayoría del uso y el tiempo español en el coche (alrededor del 80%).
    Y con recarga nocturna. No solo porque la vida de las baterías se alarga (esto es secundario), sino porque así se pueden cargar en aparcamiento propio (o de flota de empresa) sin tener que esperar; porque la tarifa eléctrica nocturna es más económica (y por contra no conviene recargar de día porque saturaría el sistema eléctrico y por eso se penalizará en la tarifa); porque la carga nocturna permite almacenar la generación eléctrica renovable (eólica).

    Yo sí pienso comprarme un coche eléctrico.
    Al final no es una cuestión económica, sino financiera (como tantas otras cosas). El coste de adquisión es mayor, pero el coste de uso lo compensará. En cinco años, a los precios actuales del petróleo, y como seguirá subiendo será cada vez menos.
    Siempre hablamos del coste económico. Pero… ¿Y el coste ecológico? ¿Qué atmósfera vamos a dejar a nuestros hijos? ¿Qué atmósfera tenemos ya?
    En España cada año mueren 15.000 personas por la contaminación atmosférica. 15.000! 10 veces más que las muertes por accidente de tráfico, de las que tanto se habla y nos preocupamos. Por no hablar de alergias, asmas, etc.

    Ya estamos tardando en pasar a coches eléctricos. Es una cuestión estratégica.

    Como todo, al principio hay dudas, cosas por mejorar, etc. pero, por ejemplo… * mira tu móvil. ¿Te acuerdad de cómo era tu móvil hacer 10 años? Cómo ha avanzado, ¿no?

    • Desde luego, Omega, para España, un país sin reservas de hidrocarburos, el desarrollo del coche eléctrico (o movilidad eléctrica en general) debe ser prioritaria.

      En cuanto a la Ecología, dependerá de la fuente de esa electricidad. Si seguimos quemando carbón para generarla, no resolveremos gran cosa. Hoy en día España tiene capacidad eólica más que suficiente para un millón de coches eléctricos. Incluso en los picos de generación eléctrica eólica se podría usar para bombear agua a las centrales hidroeléctricas (y soltarla en picos de consumo) y no perder esa energía.

      Lo económico, hoy en día ya resulta más barata la electricidad que usa un coche eléctrico que la gasolina de un coche convencional para recorrer la misma distancia. Y desde el 1 de julio ya existe la tarifa supervalle nocturna que la hará aún más económica. Por cierto, no creo que la vida útil de la batería sea algo tan secundario como dices. Es el mayor costo del coche eléctrico y de hecho empresas como Renault las alquilan (su precio va aparte del coche) para que el precio del vehículo no se dispare. Y no hablamos de que dure un poco menos… Sino de que su vida útil se reduzca a la mitad.

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