En los últimos tiempos ha habido bastante polémica alrededor de las políticas comerciales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Ahora que está en plenas negociaciones con la Unión Europea vuelve a pronunciar una amenaza que lleva tiempo en el aire. El mandatario dice que pondrá aranceles a los coches europeos en el caso de que no se llegue a un acuerdo comercial. Sería una acción que afectaría considerablemente a toda la industria del automóvil.

Podría tratarse de un movimiento para favorecer las negociaciones y meter presión para llegar al citado acuerdo, porque con tanta amenaza ya se va pareciendo al cuento de “Pedro y el lobo”.  En algunas ocaciones, Trump ha hablado de un arancel del 25 % a las importaciones de coches europeos a Estados Unidos, lo que afectaría negativamente a los fabricantes del viejo continente. El actual gobierno liderado por Trump ya ha puesto aranceles a otros productos como el acero o el aluminio importados.

Unas declaraciones de Trump en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) recogían alabanzas hacia la presidenta de la Comisión Europa, Ursula von der Leyen, con quien se reunió esta misma semana. Al mismo tiempo declaraba que si no había acuerdo iba a tener que actuar y que el precio serían los altos aranceles a los vehículos europeos. No es la única amenaza, pues también se han mencionado aranceles a otros productos si Europa aprueba el impuesto digital, la conocida “tasa Google”.

Y la preocupación se ha extendido por los fabricantes, que han hablado a través de Mike Manley. El CEO de FCA, también actual presidente de la European Automobile Manufacturers’ Association (ACEA), dijo que esperaba poder evitar el conflicto y que los aranceles no benefician a nadie. Después de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, ahora han llegado a un acuerdo comercial que está en su primera fase y que ha ayudado a la economía global. Esperemos que el siguiente paso sea un acuerdo amistoso con Europa.

Fuente: Automotive News

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