Si hace unas semanas os contamos cómo alguien llegó a pagar 265.000 euros por un Bugatti hundido, ahora un Duesenberg Model J Sport Berline ha demostrado porqué estos extraordinarios coches se hicieron merecedores de la expresión “It´s a doozy” (algo así como “es excelente”), al alcanzar la increíble cifra de 1,7 millones de dólares (1,25 millones de euros) en la 12ª subasta anual de RM Auctions Automobiles, celebrada en la Isla de Amelia Island, en Florida (EE.UU.), el pasado fin de semana.

¡Quién  tuviese uno de estos fantásticos coches de la década de los 30 escondido!  Lo decimos porque  un Model J Convertible Coupe de 1932 se vendío por nada menos que 825,000 dólares en esa misma subasta, donde cuatro coches superaron la barrera del millón de dólares.

El Duesenberg Model J de 1930, que hasta la celebración de la subasta pertenecía a un coleccionista americano, Mr. John O’Quinn, y fue fabricado por los experimentados carroceros californianos Murphy Inc. El motor tiene cuatro válvulas por cada uno de sus ocho cilindros en línea, que le hacían rendir nada menos que 265 CV en aquella época. Pero no es su potencia lo que le hizo alcanzar ese precio en la subasta, sino el hecho de ser un pedazo de historia de la ingeniería del automóvil.

No cabe duda de que los Duesenberg fueron las estrellas de la subasta, seguidos por tres espectaculares Ferrari de las décadas de los 60 y 70: Un Ferrari 275 GTB/4 Berlinetta de 1967 (vendido por 1.650.000 dólares), otro Ferrari 275 GTB/4 Alloy Berlinetta, también de 1967 (que alcanzó los 1.265.000 dólares) y un Ferrari 365 GTB/4 Daytona Spyder de 1971 cuya puja alcanzó los 1.017.500 dólares.

Pero esta maravillas clásicas no fueron las únicas subastadas en la subasta. Entre los 54 coches de la colección de Quinn (quién tuviera tantas plazas de garaje para conservar todos los caprichos que se pusieran a tiro), estaban un Mercedes-Benz 300SL Gullwing Coupe (vendido finalmente por 687.500 dólares), un Auburn 851SC Speedster de 1935 ( que alcanzó los 418.000 dólares) y un súper exclusivo y rarísimo Pontiac Bonneville Custom Convertible de 1964 construido especialmente para el músico counytry Hank Williams Jr.

En total, 112 vehículos cambiaron de manos en la subasta celebrada en la Isla Amelia, por un total de 19 millones de dólares. así que a próxima vez que pienses llevar un coche al desguace… Acuérdate de tus nietos.

Fotos del coche de 1930 subastado:

Ver galeria (4 fotos)

Via Rmauctions

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta