Aunque todavía representan el 70% de las ventas frente al 30% de los coches de gasolina, parece que el declive de los diésel ya ha comenzado, según un estudio realizado por Arval, la compañía de renting del grupo BNP Paribas.   Las razones son principamente dos:

  • La práctica equiparación en el precio del carburante entre el gasóleo y la gasolina.
  • Los nuevos motores de gasolina, cada vez más eficientes.

El panorama europeo varía entre países como Alemania y Holanda, donde los de gasóleo apenas suponen el 30% de las ventas. En Francia y Bélgica han vivido un boom parecido al español.

La gran ventaja del ahorro para largos kilometrajes que impulsó la compra de coches diésel en los años noventa (donde se presupuestó hasta el 40% por kilómetro recorrido) parece haberse diluido, a juicio de Alejandro Madrigal, director del Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO) de Arval. Pero debido a la crisis, los coches cada vez realizan menos kilómetros… Y entonces el diésel no compensa. El sobrecoste que suelen tener los vehículos diésel se amortizaba realizando 15.000 km (en término medio) durante diez años, pero ya pocos hacen esa cifra anualmente.

Pero no es más caro solamente el valor de compra del vehículo (en torno a 3.000 euros de media más que sus homólogos de gasolina, según Arval). También son más altos los costes de su mantenimiento y la prima del seguro, también más alta, son algunos de los capítulos que lo ponen en tela de juicio. Las pólizas de seguro, según Maphre, son un 7% más altas debido a que las reparaciones cuestan más (los recambios son más costosos y suelen tener turbo, una pieza cara y delicada a partir de 100.000 km).

Nadie duda de que el diésel es más eficiente. Consumen entre un 10% y un 20% menos que los motores de gasolina, pero luego está su comportamiento con el medio ambiente. Son los coches más sucios. Los famosos hongos negros que cubren las grandes ciudades, en su inmensa mayoría están formadas por partículas y óxido de nitrógeno, vomitadas principalmente por los diésel. Son partículas minúsculas que escapan a los filtros y que están aumentando la mortalidad en las ciduades.

Y por si fuese poco dos amenazas están en el aire. Por un lado la posible subida de los impuestos a los coches diésel (en forma de subida del impuesto de circulación) e incluso una prohibición de entrada al centro de las ciudades.

3 COMENTARIOS

  1. En el artículo se menciona como diferencia que los diesel suelen tener turbo, cuando casi todos los gasolinas modernos están recurriendo a él con la moda del downsizing, por lo que no es una diferencia. Y por tanto sería bueno que comentaran que, dentro de una gama de gasolina, el supuesto ahorro de combustible que consigue una versión “moderna” con downsizing frente a una “antigua” atmosférica, el propietario se lo va a acabar gastando en la reparación del turbo o la inyección directa cuando se averien.

    • Los turbos de los vehiculos diesel de ultima generacion son de geometria variable: conforme va subiendo de rpm el turbo va subiendo de presión y al llegar a la presion maxima de trabajo (que suele rondar entre 1bar y 1,4 bar de presion) las aspas del turbo varian su inclinacion para dejar pasar el exceso de aire que llevan. Duran menos que los anteriores “TDI”.

      Los gasolina turbo no rompen tantos turbos por el hecho de que no generan carbonilla alguna… Pero sí es cierto que dan problemas, ya que la gasolina trabaja con unos gases de escape a muchisima mayor temperatura y esto genera otras dificultades: llevan turbos muchisimos mejores que los diésel debido a esa temperatura extra y el mayor rango de rpm… Y las averias son mucho mas costosas… Pero menos frecuentes.

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