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Volkswagen Basis-Transporter EA489 (1)
Luis Blázquez

Volkswagen Basis-Transporter, la simpleza del furgón en su máxima expresión

El Volkswagen Basis-Transporter (Tipo EA489) fue un pequeño furgón construido por la marca alemana entre 1975 y 1979. Según el país adónde haya ido destinado, puede conocerse con el nombre “T200” (Alemania), “Hormiga” (México), “Trakbayan” (Filipinas), “Mitra” (Indonesia) o Teijo (Finlandia). Pero a pesar de que ha sido denominada de múltiples formas, es un completo desconocido dentro de la familia Volkswagen, un unicornio vehicular eclipsado por su hermano mayor.

Si pensabas que las primeras generaciones de la Transporter eran sencillas y espartanas es que no has tenido la oportunidad de conocer el Basis-Transporter. Cuando la marca de Wolfsburgo solo tenía una gama de modelos refrigerados por aire, eran pocas las personas que adquirían uno por su comodidad o sus lujos. Eran vehículos baratos, robustos y fiables. No eran refinados ni mimaban a sus pasajeros en exceso, pero cumplían con las expectativas. No en vano, desde la directiva de la compañía quisieron ir un poco más allá.

El Volkswagen Basis-Transporter era un vehículo tan rudimentario y carente de cualquier tipo de concesión al diseño que hacía que incluso una furgoneta comercial Tipo 2 pareciera al lado un Mercedes-Benz Clase S. Como sugiere su nombre, “Basis”, que se traduce como “Base” en castellano, fue pensado como lo último en transporte sin lujos, dirigido a países en desarrollo. Y si los datos de registros son correctos, los primeros prototipos se presentaron en Wolfsburgo en septiembre de 1973 ante la nueva competencia japonesa.

Durante la década de 1970, varios fabricantes buscaron construir máquinas de transporte muy simples y económicas para vender en los países más pobres, donde algo demasiado complejo podría haber minado el talento de los mecánicos locales. Volkswagen ya contaba con un punto de apoyo en esos países, gracias al Beetle/Escarabajo, que lo conquistaba todo. Eso la ubicaba en una buena posición para presentar un vehículo de este tipo. No había prácticamente nadie en el mundo que no estuviera familiarizado con el motor bóxer de Volkswagen.

Para mantener el precio lo más bajo posible, el camión recibió un chasis acanalado muy simple y el conocido bloque de cuatro cilindros refrigerado por aire de 1.584 centímetros cúbicos. Sin embargo, a diferencia del Transporter estándar, que tenía el motor colgando del eje posterior, el motor y la caja de cambios manual de cuatro velocidades se trasladaron al otro extremo, lo que le confería una configuración de tracción delantera (inédito para la marca hasta que llegó el Golf). Entregaba unos modestos 46 CV a 4.000 rpm y 100 Nm a 2.200 rpm.

Las ruedas motrices quedaban suspendidas en brazos trapezoidales por una barra de torsión, mientras que el eje trasero rígido acogía ballestas longitudinales. Según varias fuentes, el peso en vacío oscilaba entre 1.200 y 1.290 kilos, pero la carga útil era interesante: hasta 1.000 kg. Se consideraba una máquina “perfecta para fines utilitarios”, puesto que con una velocidad punta de 77 km/ tampoco era un vehículo para hacer carreras (hay quien dice que la versión para el mercado indonesio podía superar de alguna manera los 90 km/h).

La cabina prueba, entre otras cosas, que el diseño de esta máquina tenía que ser lo más parco posible. No encontrarás curvas en el Basis-Transporter, más allá de los faros, el volante y las ruedas. Incluso la forma de las aletas en angular. Las ventanillas laterales eran de plástico y la vista a través del habitáculo se mantenía seca con un solo limpiaparabrisas, aunque hay que añadir que, al menos, funcionaba con un motor eléctrico. Los colores a elegir, Rojo Coral, Azul Pátzcuaro (México) y Blanco Crema. La tapicería siempre era de vinilo gris.

Tenía el conductor como salpicadero ese mismo interruptor y un reloj que informaba del nivel de combustible. También hacía gala de un tacómetro delante de la columna de dirección, una luz de advertencia de presión de aceite, y eso era todo. ¿Y salidas de ventilación? Lo que aquí había era aire a condición, a condición de cuánto bajases las ventanillas. En líneas generales, se trataba de un vehículo práctico, barato y fácilmente reparable en cualquier país que nadase con piezas de Volkswagen. Aun así, no encontrarás uno tan fácilmente.

Hablando de producción, los planes de Volkswagen exigían que sus socios pudieran construir estas máquinas por cuenta propia. Solo se exportarían el chasis, las ruedas, el motor, la caja de cambios y la dirección por piezas. La cabina o el depósito de gasolina no debían formar parte del kit. En cambio, Volkswagen tenía que proporcionar las instrucciones sobre cómo fabricarlos de la forma más económica y eficiente posible a partir de chapa de acero (o de plástico), y se podría convertir en furgonetas, minibuses, autocaravanas y ambulancias.

Una empresa finlandesa Wihuri Group también fabricó un camión basado en Basis-Transporter llamado Teijo. Se hicieron unos 200 ejemplares, donde varios de ellos se enviaron a África como parte de los paquetes de ayuda exterior. Mientras tanto, en la planta principal de Hannover, Alemania, Volkswagen hizo 2.600 camiones como muebles de IKEA y otros 3.600 se hicieron en México. Australia y Nueva Zelanda también iban a recibir inicialmente algunos lotes, pero allí se podían permitir furgones más complejos y caros de mantener.

Debido a su producción y distribución limitadas a países concretos, los ejemplares intactos de la Volkswagen Basis-Transporter es una auténtica rareza en todo el mundo. Si ves uno circulando por las calles, has visto algo especial.

Fuente: Volkswagen

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