El Volkswagen Tipo 4 es uno de esos modelos de la firma de Wolfsburgo que no han sido lo que se dice añorados. Sin embargo, fue el intermediario de dos coches muy importantes de la marca, pues se estructuraba en torno a la plataforma del Beetle y fue el que dio lugar al Passat en 1973. La idea del Tipo 4 era ofrecer un producto más espacioso y práctico que su ya más que famoso Escarabajo, pero sin por ello tener que desarrollar un producto nuevo desde cero y poder reducir los costes.

Entró en producción en 1968 con carrocería berlina de dos o cuatro puertas de tipo fastback y una versión tres puertas con aires ranchera (Variant), y durante sus años de vida, se fabricó en dos generaciones: 411 (1968-1972) y 412 (1972-1974). Este fue el primer Volkswagen de cuatro puertas. Además, contaba con suspensión independiente y, como era de esperar, un motor de cuatro cilindros refrigerado por aire montado en la parte trasera. Y a tenor de lo que se pueda pensar, este propulsor no compartía ni un solo tornillo con el del Beetle.

La unidad bóxer inicial (411) tenía dos carburadores gemelos y una capacidad de 1.679 cc, con 77 CV a 5.000 rpm y 126 Nm a 3.300 rpm. También llegó una segunda vertiente de ese mismo bloque dotada de inyección electrónica Bosch D-Jetronik, pudiendo entregar un máximo de 81 CV. Este motor fue compartido con el Porsche 914, que también se lanzó en 1969, y se podía emparejar tanto con una transmisión manual de cuatro velocidades como con una automática de tres. No era especialmente rápido, pero más que suficiente en la época.

Con este bloque y un peso en vacío que rondaba a los 1.100 kilos, el Volkswagen Tipo 4/411 manual con la carrocería familiar podía alcanzar una velocidad máxima de 153 km/h, pudiendo llegar hasta los 100 km/h desde parado en unos 15 segundos. Esta fue sin duda la parte más destacada del Tipo 4, pues este mismo corazón también se utilizó en el Porsche 912E estadounidense en 1976 y, posteriormente, en la minibús Volkswagen Transporter/T3, aunque ya modificado en gran media para adaptarse a una refrigeración por agua (“Wasserboxer”).

Otros aspectos destacados del Tipo 4/411, que se comercializó como “El grande de Wolfsburgo”, incluyeron la circulación de aire sin corrientes de aire, un sistema de calefacción auxiliar que era controlado por termostato, unos asientos delanteros ajustables en seis posiciones y zonas de deformación delante y detrás, así como una columna de dirección plegable y un volante de radios acolchados que mejoraban la seguridad en caso de impacto. Pero pesar de compartir sus raíces con el Beetle, realmente no se popularizó, con solo 20.000 unidades vendidas en 1968.

El siguiente año tampoco supuso una gran mejoría, con 48.000 ejemplares adjudicados. Pero sin desanimarse por las bajas cifras de ventas en comparación con el Beetle, el fabricante alemán lanzó el Tipo 4/411 en Estados Unidos en 1971 y lo renovó el año siguiente. Este último modelo, rebautizado como Tipo4/412, se instalaron luces halógenas, se reformó el marco de los faros y se rediseñaron los paneles del frente. En agosto de 1973 ganó un motor de 1.795 cc y 85 CV que volvió a un sistema de carburador doble; y la producción finalizaría en junio de 1974.

Aún con esas, no se comercializaron más 80.000 unidades del Tipo 4/412, y apenas 400.000 a lo largo de sus cinco años de vida. Así que, si bien el Tipo 4 nunca ganó tracción, el K70, que es el antepasado de la larga historia que iniciaría el Passat, sí lo hizo. Salió a la luz en 1970 como parte de la nueva era de la marca, ahora con estructuras de motor delantero refrigerados por agua.

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