Más de 30 millones de unidades vendidas y el segundo Volkswagen más vendido de la historia después del Golf. Estas son las premisas con las que se presenta una de las berlinas más exitosas de todos los tiempos, el Volkswagen Passat. Ha existido desde la década de los 70 y continúa siendo uno de los referentes dentro de su segmento.

¿Ha sido siempre el coche más dinámico? No, pero tampoco lo se ha desenvuelto nunca mal, e incluso llegó a montar mecánicas de seis y ocho cilindros en algunas de sus generaciones. Las virtudes del Volkswagen Passat se basan en las mismas que el Golf: hacer todo bien aunque no destaque en exceso; es decir, funcionalidad. La calidad ha mejorado enormemente, pero llegar a ese punto ha necesitado de muchos años de evolución.

Volkswagen Passat B1 (1973-1981)

El primer Volkswagen Passat (B1) se basó en el por entonces “nuevo” Audi 80 (y fututo A4), recién lanzado un año antes. Con este compartía la misma plataforma y algunos de los motores. El nombre, derivado de la palabra alemana Passatwinde –que significa vientos alisios– era, en esencia, una versión de tipo fastback y recortada de la firma de Ingolstadt. Y fue un éxito instantáneo. Fue diseñado por Giorgetto Giugiaro y demostró ser atractivo a la vista y muy buen vehículo familiar.

Inicialmente mostrado con carrocería de dos y cinco puertas, la vertiente familiar (Variant) llegó en 1974, con más espacio y confort de marcha para las carreteras de los 70. Los clientes podían elegir entre distintas mecánicas y dos transmisiones: una automática de tres relaciones o manual de cuatro. La potencia máxima era de 85 CV en el motor de gasolina de 1.5 litros, pero también se podía optar por una versión diésel de igual cilindrada (1978) que desarrollaba 50 CV.

Estos fueron los humildes comienzos de lo que pronto se convirtió en el automóvil mediano más popular de Europa.

Volkswagen Passat B2 (1981-1988)

Diseñado por el mismo estudio de Italdesign, el Volkswagen Passat (B2) era un automóvil más grande y más rápido que la primera generación, aunque conservaba las mismas líneas generales. Tenía faros rectangulares y una forma aerodinámica (kammback) que le permitía ser más ágil y eficiente. La versión sedán se vendió por primera vez bajo el nombre de Santana en Europa, y se unió junto a las carrocerías de tres y cinco puertas más una versión Variant.

La segunda generación del Passat también introdujo un sistema de tracción integral denominado “Syncro”, acoplada a una transmisión manual de cinco velocidades. El motor de gasolina más potente fue un cinco cilindros de 2.2 litros y origen Audi de 136 CV (1985), mientras que el motor diésel equivalente fue el TD de 1.6 litros, que entregaba 81 CV (1986). Con un interior espartano, pero con un aspecto exterior de calidad, era un vehículo perfecto para las familias medias.

Volkswagen Passat B3 (1988-1993)

La tercera generación del Volkswagen Passat (B3) llegó con una carrocería suavizada, mucho más aerodinámica. Sería diseñado internamente por Herbert Schäfer, y utilizaría una base diferente: una versión extendida de la plataforma A utilizada por el Golf (Mk.II). Volkswagen tuvo especial cuidado en diferenciarlo del Audi 80, con un motor montado transversalmente (primera vez) y un diseño diferenciado, aunque se podía seguir optando por una vertiente Syncro.

Sin embargo, también presentaba algunas características premium para la época, como climatizador y suspensión neumática autonivelante. El motor de gasolina más potente fue el VR6 de 2.8 litros de 174 CV, mientras que las mecánicas diésel comenzaron a ganar cada vez más peso, aunque en prestaciones todavía estaban muy por detrás de los de gasolina. El turbodiésel más enérgico solo generaba 80 CV a partir de un bloque de 1.6 litros.

Volkswagen Passat B4 (1993-1996)

El Volkswagen Passat (B4) no era una generación nueva, sino un rediseño profundo del modelo que ya había salido cinco años atrás. Disponible solo como un sedán de cuatro puertas o un familar, la “cuarta generación” del Passat introdujo muchos de los elementos de diseño que se encontrarían en modelos posteriores. El interior recibió solo cambios menores, añadiendo equipamiento de seguridad como una pareja de airbags al frente y pretensores.

Pero lo que más contaba era lo que había debajo del capó. Los motores diésel de inyección directa turboalimentados hicieron su aparición y finalmente lograron pasar la barrera de los 100 CV: el motor TDI de 1.9 litros alcanzó los 110 CV, suficiente para lograr una velocidad máxima de 193 km/h. El motor de gasolina VR6 de 2.9 litros, el mejor de la línea, desarrolló 184 CV y logró alcanzar 219 km/h.

Volkswagen Passat B5 y B5.5 (1997-2001-2005)

Volkswagen Passat (B5)
Volkswagen Passat (B5)
Volkswagen Passat (B5.5)
Volkswagen Passat (B5.5)

De 1997 a 2005, el Volkswagen Passat (B5 y B5.5), en su quinta generación, se convirtió realmente en la opción popular para los conductores europeos en el mercado de automóviles de tamaño medio. Contaba con un interior mejor acabado, que sus competidores, más espacio y mejores características de seguridad. Nuevamente, volvería a compartir plataforma con su homólogo de Audi, por lo que el motor se montaba longitudinalmente. Su coeficiente aerodinámico de 0,27 era destacable en esos tiempos.

La oferta mecánica quedaba muy ampliada con respecto a la generación precedente, siendo el motor más potente inicialmente (B5) el V6 de 2.8 litros y 190 CV. Cuando llegó el lavado de cara en 2001 (B5.5), se incorporó el increíble motor W8 de 4.0 litros con 275 CV de potencia. Los motores diésel también aumentaron su potencia, hasta 148 CV para el TDI de 2.5 litros (B5) y 178 CV para el V6 TDI de 2.5 litros (B5.5). A día de hoy sigue siendo uno de los mejores Passat para ser conducido en cualquier tipo de carretera.

Volkswagen Passat B6 (2005-2010)

La sexta generación del Volkswagen Passat (B6) se exhibió en el Salón del Automóvil de Ginebra en marzo de 2005. A diferencia de su predecesor, volvía a tomar como estructura una versión modificada de la plataforma PQ46 del Golf (Mk.V), presentado un diseño de motor transversal en lugar de longitudinal como las generaciones B3 y B4. El interior era más espacioso que el modelo precedente, aunque su calidad de ensamblaje disminuyó, especialmente en los acabados más básicos.

Los motores FSI hicieron su aparición, así como un nuevo sistema 4Motion con embrague multidisco Haldex capaz de dividir el par de un 100:0 a 50:50 delante y detrás respectivamente. La versión R36 (2007) tenía un motor VR6 de 3.6 litros que desarrollaba 300 CV y 350 Nm. Junto a la tracción total y una caja de cambios automática DSG podía alcanzar los 100 km/h en 5,6 segundos. Cabe destacar la versión CC (2008), una versión más estilizada de aspecto coupé cuyo descendiente encontramos en el Arteon.

Sin embargo, esta generación no estuvo exenta de problemas, tanto en el apartado de los propulsores como en la transmisión automática, aunque los bloques TDI de 1.9 y 2.0 litros siguen siendo algunos de los mejores motores diésel de este período. Estos bloques estaban disponibles con potencias de entre 105 y 170 CV, este último el mismo que equipaba el Volkswagen GTD (Mk.V) y el SEAT León FR TDI (1P).

Volkswagen Passat B7 (2010-2014)

Continuando con la tradición de “si algo funciona, no lo toques demasiado”, la séptima iteración del Volkswagen Passat (B7) era un lavado de cara frente al modelo presentado en 2005. Estrenaba parrilla, parachoques y faros, y el techo fue ligeramente moldeado, lo que le otorgoba la sensación de ser un coche completamente nuevo. Sin embargo, el habitáculo permaneció prácticamente inalterado, aunque se mejoraron los ajustes en general.

Con esta generación también vimos la primera del modelo Alltrack (2012), así como motores más potentes (a excepción del VR6, solo en el CC). Toda la gama de diésel ahora tenía unidades common rail con filtro antipartículas, algunos de los cuales han estado involucrados en el escándalo Dieselgate. Los tres modelos de gasolina eran el 1.4, 1.8 y 2.0 TSI, todos turboalimentados, con potencias comprendidas entre los 122 y 211 CV para las mecánicas de gasolina, y entre 105 y 177 CV para el diésel.

Volkswagen Passat B8 (2014-hoy)

Con la llegada de la octava generación del Volkswagen Passat (B8), la firma de Wolfsburgo estrenó plataforma (MQB), algo que repercutía positivamente en el manejo, un peso más contenido y más espacio a pesar de ser unos pocos milímetros. También como novedad en la gama Passat aparecía la primera versión híbrida enchufable, el GTE (2016). A pesar de mostrarse conservador frente al B7, era mejor en todos los aspectos, especialmente en el aspecto de asistencias de seguridad.

La gama de motores se centró en incrementar sensiblemente la potencia sin hacer lo mismo con el consumo. Las versiones V6 fueron eliminadas (hasta entonces disponible en el CC) y reemplazadas por motores de cuatro cilindros en línea turboalimentados. Tras el resyling de 2019, los motores de gasolina desarrollan entre 150 y 272 CV CV, mientras que los diésel ofrecen entre 120 y 239 CV. El Passat GTE cuenta con un bloque gasolina 1.4 TSI y un motor eléctrico de 85 kW que, en conjunto, entregan 218 CV.

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