El segmento de los SUV pequeños (o B-SUV) es uno de los más competidos y concurridos en la actualidad. Casi todos los fabricantes tienen presencia en él y los que no se están viendo obligados a entrar a marchas forzadas. Por fechas, el Ford EcoSport es uno de los veteranos en el segmento, aunque por concepto la cosa cambia. Aunque este modelo de la marca del óvalo lleva en el mercado desde el año 2003, aunque en Europa no lo pudimos ver hasta una década más tarde.

La primera generación del Ford EcoSport que fue presentada hace 15 años no tenía nada que ver con el que probamos hoy. Compartía componentes con la quinta generación del Ford Fiesta y con el Ford Fusion, pero tenía un enfoque mucho más todoterreno, incluso podía escogerse con tracción a las cuatro ruedas. Es por eso que consiguió triunfar en zonas con asfalto en mal estado, siendo Latinoamérica su mercado principal.

Pero en 2012 la marca del óvalo decidiría cambiar de estrategia. La segunda generación del Ford EcoSport se convirtió en un producto global gracias al uso de la plataforma B2E, compartida con la sexta generación del Fiesta. Desde ese momento se posicionó en el segmento B-SUV, sin llegar a triunfar. Tras un lavado de cara en 2015 nos encontramos con otra ligera actualización que llegó recientemente al mercado. Vamos a comprobar de qué se trata.

Exterior

El nuevo Ford EcoSport estrena diseño exterior, uno de los cambios que mejor le han sentado al conjunto. Toma algunas de las claves ya vistas en sus hermanos mayores (los Ford Kuga y Ford Edge) para ganar presencia y deportividad. En el frontal, que va situado muy alto, lo que más destaca es la nueva parrilla trapezoidal, que queda flanqueada por unos faros rasgados que cuentan con luz diurna LED. Los antinieblas ganan protagonismo gracias a su forma triangular que armoniza con las formas del paragolpes.

Desde la vista lateral se aprecia su condición de SUV, con la carrocería elevada y todos los bajos cubiertos por un generoso plástico negro. Además, en el frontal y la zaga hay una defensa adicional que contrasta en color. En el acabado Titanium que monta nuestra unidad destacan las llantas de 17 pulgadas y los numerosos detalles cromados, que incluyen marco y listones de la parrilla, barras de techo, marco de las ventanillas o moldura en el portón.

La zaga es una de las partes que más ha cambiado en el Ford EcoSport. Se permite por primera vez prescindir de la rueda sobre el portón (se puede seguir montando ahí opcionalmente), algo que no tenía mucho sentido en un coche de estas dimensiones y de esa vocación urbana. En su lugar podemos ver un portón muy vertical (ya mostraremos el porqué) con unos pilotos de tamaño considerable y un paragolpes que se ensancha en su parte inferior.

Las dimensiones del Ford EcoSport son bastante compactas (incluso para ser un B-SUV). Hablamos de una longitud de 4,10 metros, de una anchura de 1,76 metros y de una altura de 1,65 metros. La distancia entre ejes se queda en 2,52 metros gracias a unos voladizos bastante cortos. Llama la atención sus proporciones, ya que a pesar de ser de los más cortos y estrechos del segmento, también se sitúa como uno de los más altos. Veamos cómo se refleja esto en su habitáculo.

Interior

En el interior del EcoSport se ha aplicado la fórmula del Ford Fiesta. La principal diferencia es el puesto de conducción elevado que mejora la visibilidad en ciudad y desde el que se puede ver una instrumentación mixta. Por detrás del volante hay dos grandes esferas analógicas y entre ella una pantalla de 4,2 pulgadas a color que muestra la información del ordenador de a bordo. Se maneja mediante los controles en el volante multifunción.

Aunque el elemento que más protagonismo tiene es la pantalla táctil de 8 pulgadas, que sobresale por encima del salpicadero. Al ser flotante, su integración está más cuestionada. Pero de lo que no cabe duda es de la efectividad del sistema multimedia SYNC 3 de la marca, que se gestiona de forma intuitiva y rápida. Destaca por la navegación, pero también por la conectividad con Apple CarPlay y Android Auto. Por debajo de esta pantalla quedan los habituales controles de la climatización.

A nivel tecnológico el Ford EcoSport está a la altura, pero el aspecto donde ha dado un enorme salto adelante respecto a la anterior generación es en la calidad. Ahora recibe materiales mucho más agradables y desarrollados. Queda reflejado en la tapicería de cuero opcional de nuestros asientos o en sus notables acabados que no emiten ni un crujido. También hay que mencionar que hay algunos plásticos duros menos gratos y que se abusa de molduras Piano Black.

La habitabilidad es similar que en otros modelos del segmento. Las plazas delanteras son amplias y hay espacio en todas las cotas, aunque la forma del asiento hace que no recoja demasiado bien el cuerpo. Las plazas traseras tienen un espacio para las piernas y la cabeza bastante bueno, sin embargo, no destacan por su anchura. Mejor que viajen solo dos adultos, pues a pesar de que la plaza central está a nivel de las otras, es demasiado estrecha.

Maletero

En el maletero encontramos una de las principales singularidades del Ford EcoSport. No tiene el habitual portón de apertura vertical, sino que se abre con una generosa puerta de apertura lateral. El tirador está semi-escondido en el piloto trasero derecho. Este sistema tiene la ventaja de ofrecer una boca de carga muy ancha y baja, la accesibilidad es indudable. Sin embargo, la parte negativa es que no se puede abrir en cualquier sitio, en un parking cerca de una pared sería inaccesible.

El maletero de este modelo tiene una capacidad de 334 litros, por lo que queda situado por debajo de la media del segmento (rivales como el Arona están en torno a los 400 litros). Las líneas son rectas y aprovechables y cuenta con sistemas para distribuir la carga, como colocar el piso a diferentes alturas (llega hasta los 356 litros). Siempre se puede abatir la segunda fila de asientos (60:40) para conseguir una capacidad de 1.238 litros.

Equipamiento

El Ford EcoSport tiene cuatro niveles de equipamiento muy bien diferenciados en nuestro país. La gama arranca con el acabado Trend, que ya cuenta con elementos como sistema multimedia con pantalla táctil de 4,2 pulgadas, aire acondicionado, sistema MyKey o elevalunas eléctricos delanteros y traseros. Se completa ligeramente con el Trend+, que suma barras de techo, control de crucero adaptativo, sensores de aparcamiento traseros o pantalla táctil de 6,5 pulgadas.

Por encima queda el que monta nuestra unidad, el Titanium. Aquí encontramos llantas de 16 pulgadas, climatizador automático, tapicería mixta (cuero y tela), sensores de luz y lluvia, iluminación interior LED o sistema multimedia con pantalla de 8 pulgadas y navegación. Aunque la principal novedad en el equipamiento de este modelo es la aparición del acabado ST-Line, que se ha ido extendiendo a lo largo de la gama de modelos de Ford.

El acabado más deportivo se puede diferenciar en el exterior por sus paragolpes específicos, por sus llantas de 17 pulgadas, por carrocería bicolor y por los emblemas de la versión. En el interior hay asientos con tapicería mixta y costuras en contraste, umbral de las puertas con molduras metálicas, pedales deportivos de acero inoxidable o acceso y arranque sin llave, entre otras.

En el EcoSport también se ofrece algunos elementos opcionales que servirían para completar toda la dotación anterior. Hablamos de el sistema multimedia con pantalla de 8 pulgadas, navegador y sistema de sonido B&O Play; los asientos delanteros calefactables, la cámara de visión trasera o los faros de xenon HID. También se juntan algunos componentes en los Paquete Lujo, Paquete City y Paquete Confort.

Motor

La gama mecánica del Ford EcoSport llega totalmente renovada y preparada para el ciclo WLTP. En diésel es novedad el 1.5 EcoBlue, un cuatro cilindros turbo que pone los bajos consumos en la gama. La variante de acceso tiene 100 CV, cambio manual y tracción delantera. Por encima queda el mismo bloque con 125 CV, cambio manual y la posibilidad de ser elegido con tracción total AWD.

Si se quiere optar por un gasolina, el protagonista absoluto es el popular y galardonado bloque tricilíndrico 1.0 EcoBoost. Tiene tres niveles de potencia, partiendo de 100 CV con cambio manual. El intermedio entrega 125 CV y es el único que puede escogerse en manual o con el cambio automático Poweshift de seis velocidades. El tope de gama desarrolla 140 CV y también va obligatoriamente con cambio manual.

Por lo tanto nos encontramos probando el Ford EcoSport más potente, el 1.0 EcoBoost de 140 CV y 180 Nm de par. Son cifras que no destacan demasiado, pero hay que tener en cuenta que son para un coche que tiene un peso contenido de 1.280 kg. Si miramos sus prestaciones, vemos una aceleración de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos y una velocidad máxima de 188 km/h. Por otro lado, homologa un consumo de 5,2 l/100km y unas emisiones de CO2 de 119 g/km.

Comportamiento

Tras ver las cifras toca ponerse al volante del Ford EcoSport 1.0 Ecoboost 140 CV y comprobarlo de primera mano. Nada más arrancar es fácil reconocer el característico sonido del tres cilindros. Lo cierto es que se ha hecho un buen trabajo de aislamiento, pues no es demasiado ruidoso y las vibraciones solo las empezaremos a notar cuando va alto de vueltas. Lo anterior contribuye a una buena calidad de rodadura en la mayoría de carreteras.

El pequeño bloque de gasolina nos sorprende desde el principio por su entrega de potencia progresiva. No hay apenas escalontamiento en su empuje ni el típico tirón cuando entra el turbo. Eso sí, hay que acostumbrarse a conducirlo. Encontramos su potencial en la zona media del cuentarevoluciones, aproximadamente entre las 3.000 y las 5.000 rpm. Hay que tener en cuenta que por debajo de las 2.000 vueltas no encontraremos prácticamente nada.

Tiene 140 CV sí, pero también un par motor de 180 Nm a 4.400 rpm. Esa es la respuesta a sus prestaciones mediocres y el motivo por el que pueda aparentar menos potencia. También influye en ese aspecto que el cambio manual de seis velocidades tenga unos desarrollos bastante largos que han buscado beneficiar a los bajos consumos. Esta versión del EcoSport tiene que ser llevado con alegría y en marchas cortas, teniendo la sexta únicamente como desahogo. El tacto y los recorridos de la palanca son bastante correctos.

A nivel de chasis es un coche que no defrauda y que se muestra muy equilibrado. Su ajustado peso hace que presente una buena agilidad en ciudad, mientras que su puesta a punto también consigue el aplomo suficiente en carretera. En ningún caso hablaremos de deportividad en este coche, que se ve penalizado por su altura y presenta algo de balanceo en curvas cerradas. Como nota curiosa, lleva frenos de tambor en el eje trasero, aunque no hemos notado deficiencias en la frenada.

Las suspensiones prometían más firmeza con la nueva generación. Durante nuestra prueba hemos percibido que es cierto y se elimina un buen porcentaje de los balanceos. Pero también las encontramos bastante secas, sobre todo entre los badenes e imperfecciones de la ciudad. La dirección tampoco termina de agradarnos. El motivo es su desmultiplicación variable en función de la velocidad, que es bastante precisa pero nos resta seguridad en algunas ocasiones por su peculiar interacción.

Finalizamos la prueba con un consumo medio de 6,6 litros. Lo podemos considerar como una buena cifra y deja claro el refinamiento y la eficiencia del laureado tres cilindros. También hay que tener en cuenta que es un coche sensible al acelerador y que para conseguir datos mejores hay que tener una conducción tranquila.

Opinión coches.com

El Ford EcoSport llega renovado para lidiar en uno de los segmentos más reñidos, el de los SUV pequeños. Quiere destacar con una estética diferenciada y robusta, inspirada en sus hermanos mayores. Aunque si miramos su habitáculo, se aprecia su parentesco con el Fiesta (comparten plataforma). La tecnología es completa y accesible, además cuenta con una buena calidad de acabados. Sin embargo, su habitabilidad será algo justo y el maletero está algo por debajo de la media.

El motor 1.0 Ecoboost de 140 CV es una de las opciones más recomendables, además de la más potente en la gama de gasolina (donde solo está el tres cilindros). Entrega su potencia en la zona media y nos obliga a llevarlo alto de vueltas para obtener todo su potencial. El chasis de este modelo se muestra equilibrado, al igual que sus consumos. El acabado Titanium es el más recomendable (por debajo se quedan algo justos) y su precio es bastante competitivo si comparamos con sus rivales.

Ford EcoSport 1.0 EcoBoost 140 CV
7.4 Nota
Lo mejor
  • Estética mejorada y original
  • Interior bien resuelto/li>
  • Gama de motores completa
Lo peor
  • Capacidad y apertura del maletero
  • Par motor muy bajo
  • Tarado de la dirección
Diseño8
Habitabilidad7
Acabados8
Maletero6.5
Equipamiento7.5
Motor7
Comportamiento7.5
Calidad Precio7.5

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