En los últimos años decir coche híbrido era prácticamente sinónimo de Toyota (o Lexus, la marca de lujo del Grupo). Las marcas premium intentaron rebatirles con alguna tímida apuesta en los segmentos de las berlinas grandes, pero el mercado no lo demandaba y el lujo ha pasado directamente en estos tiempos a por los híbridos enchufables y los 100% eléctricos.

El primer rival fuerte en el mundo que hizo frente a Toyota en el campo de los híbridos fue Honda. En Europa no triunfó mucho sus sistema IMA, ahora vuelven a la carga con una tecnología mejor. Otros fabricantes asiáticos, Hyundai y Kia, se suman ahora a la batalla híbrida en serio a con el Hyundai Ioniq y el Kia Niro, dos coches que comparten tecnología en envoltorios diferentes.

Tras haber conocido el Kia Niro en su presentación hemos decidido volver a pasar una semana completa con él.  Ya se puede afirmar que ha sido todo un éxito comercial. Sus ventas además han situado a la marca como uno de los referentes en la electrificación de la automoción. El Niro, además, sumó la variante híbrida enchufable y en 2019 llega el e-Niro, totalmente eléctrico.

Las ventas no han alcanzado los espectaculares niveles del Toyota C-HR, que se ha erigido como el SUV híbrido más vendido, con una imagen muy potente. El Niro ofrece también esa carrocería de croosover, con sus ventajas de viajar algo más elevado, con un acceso más cómodo y con una postura más erguida. Pero tiene otros muchos más argumentos para reclamar más porción de la tarta híbrida. Vamos a conocerlos mejor.

Exterior

Como te contamos el día de su presentación, el Niro se encuadra entre los SUV compactos. Sus 4.355 mm de longitud lo sitúan justo entre dos de los modelos más demandados de la marca, el Kia Sportage (ver prueba) y el Kia Ceed (ver prueba).

 

Kia ha optado por una imagen tranquila. Puede estar de moda ofrecer estéticas muy agresivas que incidan en aspectos off road… de los que luego muchos SUV carecen. El Kia Niro es honesto y su diseño es poco llamativo. Esto lo vemos en su altura de 1.535 mm, también a medio camino del compacto de la marca (1.447 mm) y el Sportage (1.635 mm), que cuenta sobre todo con una mayor altura libre al suelo, de 4 cm.

Así pues, con unas dimensiones exteriores más cercanas a un compacto, pero con rasgos de SUV, el Niro muestra algunos de los elementos clásicos de los modelos de la marca de un tiempo a esta parte. Para empezar, la parrilla frontal tipo nose tiger o la forma de los faros, así como las entradas de aires a los pasos de rueda (solamente ocn una función estética).

Si lo vemos desde el lateral, observamos algunas características más propias de los SUV, como la elevada línea de cintura, las protecciones de plástico negro en bajos y pasos de rueda o las barras de techo cromadas, un detalle que se traslada también a la parte superior de las ventanillas para darle un aire más distinguido. Las llantas de 18 pulgadas completan un conjunto bastante equilibrado.

Ya si echamos un vistazo a la parte trasera nos encontramos con un diseño bastante sencillo del portón, donde se integra la mitad de las ópticas traseras, que son de un tamaño generoso y van pegadas al cristal. En la parte superior la corona un pequeño spoiler acabado en negro y vemos la antena tipo aleta de tiburón. Abajo, además de ocultar la salida de escape, se encuentra un detalle en gris imitando las formas de un difusor.

A medio camino entre un compacto de cinco puertas y un SUV, podemos decir que  dimensiones exteriores se acercan a las del primero… ¿tendrá la habitabilidad del segundo?

Interior

Nada más abrir la puerta, observamos un ambiente muy conseguido, con gran sensación de calidad, sobre todo en esta unidad con el nivel de dotación más alto. Todas las piezas tienen unos grandes ajustes entre sí y los materiales empleados son buenos a la vista y al tacto.

Lo que más nos ha disgustado el abuso del dichoso material negro piano (brillante), que encontramos en la zona central del salpicadero, el contorno de la palanca del cambio o en los paneles de las puertas. Siempre quedan huellas marcadas en él de los dedos y tienen una extraordinaria capacidad para atrapar el polvo.

Los asientos de cuero son cómodos. Ubicados a una altura más elevada que la de un compacto tradicional, es sencillo acceder al coche y, con sus amplios reglajes (también el volante es ajustable en altura y profundidad) no tienes dificultad para encontrar la postura ideal. Las butacas están calefactadas y ventiladas y el único pero que se les puede poner es que no recogen demasiado bien el cuerpo, lo que unido al material en que están tapizados  hace que puedas moverte en una curva rápida. Pero casan con la filosofía del coche.

Lo que encuentras en el salpicadero no dista demasiado de lo que ofrecen los Kia coetáneos. Esto no es malo, ya que la disposición de los mandos es muy funcional… pero para ser un producto tan atrevido en lo técnico, llama la atención lo poco arriesgado del diseño.

En el salpicadero destaca sobre todo la pantalla del sistema de infoentretenimiento, ubicada a buena altura. Cuenta con botones físicos para acceder rápidamente a las funciones principales, si bien también es controlable con relativa sencillez desde el volante. Justo a continuación, en una disposición muy similar, tenemos los mandos de la climatización.

El cuadro de instrumentos es sencillo y de fácil visualización. Consta de una pantalla donde se muestran datos del ordenador de a bordo, flanqueada por dos relojes analógicos, el velocímetro a la derecha y el indicador de entrega y recuperación de energía a la izquierda, que integra también el indicador de combustible y de carga de la batería.

El volante, forrado en cuero y de buen tacto, dispone de botones que dan acceso rápido al control de crucero y ordenador de a bordo a la derecha. Los del lado izquierdo se reservan para manejar el sistema multimedia.

Si eres de los que buscan practicidad en un vehículo, el Kia Niro ofrece unos cuantos espacios para dejar objetos. Las típicas bolsas en las puertas, una guantera (no demasiado grande, todo sea dicho) y un cofre entre los asientos con una toma de corriente. Le precede un par de reposabebidas y un hueco para dejar la llave. Hay también un espacio ante el selector del cambio, con diversas conexiones y que integra un cargador inalámbrico.

Por su parte, las plazas traseras son bastante habitables si tenemos en cuenta el tamaño del coche. Hay espacio de sobras para cuatro e incluso un quinto podría tener cabida, ya que el túnel de transmisión no es demasiado intrusivo . Cuenta con salidas de aire al final de la consola central y redes tras los asientos delanteros para que los viajeros puedan dejar objetos.

Maletero

La capacidad del maletero del Kia Niro es de 401 litros. Debido a sus formas, tampoco podemos compararlo directamente con otros SUV compactos, donde hay coches con cofres con mucho más volumen… pero también con mayores dimensiones exteriores.

Con unas formas bastante regulares, el umbral de carga no está demasiado alto y el espacio permanece oculto mediante un estor enrollable. Encontramos algunos ganchos para sujetar la carga con redes la carga.

Si se precisa más espacio es posible abatir los respaldos de los asientos traseros (divididos en proporción 60:40) para lograr un espacio de 1.399 litros de volumen. Este espacio resultante no tiene un piso totalmente plano. Bajo el piso (de un material muy fino) contamos con una rueda de repuesto temporal.

Equipamiento

La gama del Kia Niro se estructura en tres niveles. El más sencillo es el Concept, que por 21.800 euros (sin descuentos) ya ofrece llantas de 16 pulgadas, faros antiniebla, climatizador, sensores de lluvia y luces, radio con Bluetooth y USB.

También algunos sistemas de ayuda a la conducción, tales como el sistema de mantenimiento de carril, control de crucero con limitador de velocidad. Puedes añadir sistema de frenada de emergencia, control de crucero adaptativo y pantalla TFT en la instrumentación por un sobrecoste razonable, 800 euros.

El nivel intermedio Drive parte de 23.200 euros y añade cámara de visión trasera, sensores de aparcamiento, retrovisores plegables eléctricamente, navegador, pantalla del sistema multimedia de 7 pulgadas (en lugar de 5) y conectividad para móviles. Puede equipar también el paquete del Concept.

Nuestra unidad es la más alta de gama. Denominado Emotion, parte de 26.200 euros a día de hoy y, además de todo lo habitual y lo mencionado anteriormente, cuenta de serie con llantas de 18 pulgadas, faros de xenón, cristales traseros oscurecidos, acceso y arranque sin llave, instrumentación digital, cámara de visión trasera, navegador en pantalla de 7 pulgadas y un mejor equipo de sonido, asistente de colisión frontal, control de crucero adaptativo, equipo de sonido Premium, llantas de 18 pulgadas, cámara de de visión trasera.

Por 2.000 euros más cuentas con el paquete Luxury, que suma los tapizados asientos eléctricos en piel, calefactados y ventilados, el siempre interesante aviso de ángulo muerto y la alerta de tráfico trasero.

Como es habitual, te recomendamos echar un ojo a nuestra sección de coches nuevos, en la que los concesionarios oficiales de toda España publican las ofertas del Kia Niro con mayores rebajas de todo el país. Asimismo,  también contamos con un potente comparador de seguros, ideal para dar con la oferta que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

El sistema híbrido del Kia Niro HEV lo forman un motor de 1.598 cc de gasolina de ciclo Atkinson con 105 CV de potencia y 147 Nm de par máximo, junto a uno eléctrico de 44 CV (32 kW) que añade 170 Nm de par desde cero revoluciones por minuto y que se alimenta de la energía almacenada en una batería ion-litio de 1,6 kWh. En conjunto la potencia total del sistema es de 141 CV y 264 Nm de par.

La encargada de enviar esa potencia a las ruedas es una una caja de cambios automática de doble embrague con seis relaciones que la marca denomina DCT. Puede usarse de modo manual, desde el selector del cambio.

Con este propulsor el Kia Niro es capaz de alcanzar los 100 km/h desde parado en 11,5 segundos. Su cifra de velocidad máxima es modesta, de 162 km/h, pero se trata de un coche pensado en maximizar los consumos siendo lo más eficiente posible. De ahí que se emplee un motor de ciclo Atkinson, la recirculación de gas de escape refrigerada (EGR), la inyección directa de gasolina o un pistón con una carrera larga y cilindros de poco diámetro para maximizar el rendimiento térmico.

Los consumos homologados hablan de un gasto medio de 3,8 l/100 km y 101 g/km de emisiones de CO2 con esta versión de llantas de 18 pulgadas. Estos datos son con el ciclo NEDC. ¿Serán factibles en carretera?

Comportamiento

Si nunca has conducido un coche híbrido, tranquilo. No hay que ir cambiando de un motor a otro, el coche realiza ese trabajo automáticamente por ti, buscando el motor que más eficiencia aporte en cada momento y cómo combinarlos.

Si lo has hecho, tienes muchas papeletas de que haya sido del Grupo Toyota, el que más apostó, como contábamos al principio de esta prueba, por esta tecnología. El arranque y los primeros kilómetros, los más críticos para el motor de conducción, los realiza el motor eléctrico para dar paso luego al de combustión. En el Niro no apreciamos mucha facilidad para moverse en modo 100% eléctrico, posiblemente por la menor potencia de su motor eléctrico. Tampoco puede forzarse al coche a que se mueva en modo eléctrico.

Otra peculiaridad de los híbridos de Toyota es su cambio automático. De tipo CVT (ver tipos de cambio automático) es fabuloso para la eficiencia, pero resulta llamativo en aceleraciones fuertes, ya que el coche no gana velocidad del mismo modo en que se oyen subir las revoluciones en el interior.

En este punto, el Niro, gracias a la transmisión de doble embrague, no padece de esto. Si lo usas en modo totalmente automático se activa por defecto el modo ECO, mientras que si usas la palanca pasa al Sport de manera automática.

Una doble personalidad que no es muy grande (apenas afecta a la transmisión), para ayudar a disfrutar más de la conducción (ojalá dispusiese de levas tras el volante). Porque en modo ECO busca las marchas largas y parece que no tiene muchas contundencia. Perfecto para viajar sosegado… pero para bajar puertos y contar con una mejor retención o en carreteras con curvas, está genial contar con el Sport tan a mano.

En marcha se trata de un coche cómodo y bien insonorizado (mejoraría con otros neumáticos aún más), pero no renuncia a cierta vivez gracias a su suspensión delantera McPherson y trasera multibrazo condos brazos inferiores. Gracias estos elementos, los balanceos, a pesar de esta carrocería, no son demasiado acuciados y muestra aplomo, incluso en zonas con mal firme. El freno tiene un tacto más lineal que otros híbridos (ha de combinarse la frenada regenerativa que carga la batería con los frenos convencionales de fricción)… pero sigue notándose algo de dosificación.

Por lo demás, el coche tiene una buena respuesta a bajas velocidades, por lo que resulta ideal en el tráfico urbano. En carretera ya no es tan vivo, pero basta con acelerar a fondo para que el cambio automático baje un par de marcha y recuperar el tono.

¿Y los consumos? Pues una semana conduciendo a ritmos normales, en todo tipo de entornos, el coche consumió 5,3 l/100 km. Es posible bajar esa cifra, desde luego, pero sería necesario que el motor eléctrico entrase de manera más frecuente para lograr, sin temor a provocar retenciones, cifras como las de homologación.

Opinión coches.com

Quien busque un SUV por su extra de comodidad de acceso y un interior amplio tiene un aliado en el Kia Niro. No cuenta con un diseño llamativo, ni por dentro ni por fuera, y tampoco con unos acabados de lujo… pero sí con una motorización híbrida que lo coloca como una de las pocas alternativas con este sistema de propulsión en el mercado… y a un precio muy razonable.

Los materiales empleados son correctos para su precio y el nivel de equipamiento, como es el caso de la versión que tenemos entre manos, más que completo. Cuenta con algún pecado de juventud, como ese freno de estacionamiento que ya nos chirrió en su presentación, máxime en un producto que presume de tecnológico.

Y frente a la transmisión que ofrecen Toyota y Lexus, de tipo CVT, que sin duda favorece a los consumos pero que también requiere variar el modo de conducción y conocer sus hándicaps, Kia (y Hyundai) ha apostado por el cambio de doble embrague, con un funcionamiento más cercano a los coches convencionales y que resulta más satisfactorio. Y eso, sin duda, ha sido uno de sus grandes aciertos.

Kia Niro 1.6 HEV Emotion
7.6 Nota
Lo mejor
  • Precio competitivo
  • Interior amplio y bien rematado
  • Equipamiento completo
Lo peor
  • Detalles en negro brillante del interior y feno
  • Ausencia de levas en el volante
  • Poca capacidad para rodar en modo 100% eléctrico
Diseño7
Habitabilidad8
Acabados7.5
Maletero7
Equipamiento8
Motor8
Comportamiento7.5
Calidad Precio8

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