Ha costado, pero el mercado europeo ya ha recobrado las cifras de ventas previas a la crisis. Ojo, que la situación no es ni parecida a la que se veía en 2008. Hay marcas que han aprovechado esta situación mejor que nadie, como Kia, que ha crecido un 92% desde entonces y ya cuenta con un 3% de cuota de mercado.

Gran parte de este crecimiento de la marca coreana se ha basado en el Sportage, el SUV compacto que se ha erigido en una alternativa más que solvente. En estos momentos le sigue el Stonic y el tercer pilar de ventas es el Ceed, cuya tercera generación hemos ido a conocer a Portugal.

Ha cambiado mucho este coche de claro cariz europeo. Todo su diseño, ingeniería, fabricación (y ventas) se dirigen a nuestro continente. Incluso cambia de nombre, ahora con mayúscula y sin el apóstrofe (que complicaba la búsqueda en Google, según confesaron desde la marca).

Este nuevo Ceed 2018 llega a un segmento C que ya no es lo que era. También el auge de los SUV ha podido con ellos. La gente busca imagen, habitabilidad, buen equipamiento (siempre destaca en esto la marca) y unos bajos costes de mantenimiento y uso (en eso siempre batirán a los SUV). Pero ojo, que si en el año 2000 suponían un 43% de las ventas europeas, 18 años después apenas suponen un 24%.

Conducimos el hatchback de cinco puertas, la primera de las carrocerías, a las que seguirán el familiar Ceed Sportswagon 2019 y luego, dos variantes más, un shooting brake (se presentará a finales de año y se parecerá a este prototipo) y una cuarta (que no será el tres puertas, el actual pro_cee´d). Dicen en la marca que han pasado de ser un fast follower (seguidor rápido) a first mover (por aquello de quien da primero da dos veces). ¿Pero cuenta con punch suficiente para luchar en un segmento con rivales de pedigree, alguno con hasta diez generaciones a sus espaldas? Veámoslo por partes.

Exterior

La primera palabra que se nos viene a la cabeza es conservadurismo. Kia no ha querido arriesgar en absoluto con este coche que tanto volumen de ventas ofrece. El anterior modelo apostaba por líneas rompedoras, con unas formas muy acuñadas y atléticas. Ahora esas líneas se pierden en un coche que, eso lo aplaudimos, ha renunciado a seguir creciendo.

El nuevo Kia Ceed mide 4.310 mm de longitud, exactamente lo mismo que antes. También conserva la distancia entre ejes, de 2.650 mm. Cambia, no obstante, las distancias de los voladizos, ya que se reduce el delantero 2 cm… y lo gana el trasero (y con ello el maletero). Es también ligeramente más ancho, hasta alcanzar los 1.800 mm y más bajo (2,3 cm menos), lo que da una imagen más asentada al verlo.

Hay bastantes rasgos que lo acercan visualmente al Stinger, sobre todo en el frontal. Además de la forma de la parrilla tiger nose o la de las entradas de aire, con una inferior de gran tamaño que antes no existía. Hay también elementos en negro brillante que ya habíamos visto en el coupé de cuatro puertas de la firma.

Para las ópticas se recurre, al menos en nuestra unidad de pruebas, a la tecnología LED. Las luces diurnas de tipo cubito de hielo, que se veían en los acabados GT Line y GT en la parte inferior ahora se integran en la óptica principal, así como los intermitentes.

En la vista lateral ahora se busca más el equilibrio de las líneas horizontales, cuando en el anterior modelo ascendían desde de la parte inferior de la aleta delantera a las ópticas traseras. También las ventanillas son más equilibradas, ganado espacio acristalado y luz en el interior.

La impresión es de un coche más estilizado (a costa de perder agresividad).  Las llantas de nuestra unidad son de 17 pulgadas, las versiones más básicas cuentan con unas de 15 de acero y las intermedias de aleación de 16.

En la zaga destacamos el cambio de nombre, que mantiene su posición a la izquierda, bajo unas ópticas mucho más modernas, con tecnología LED en nuestra unidad y que siempre permanecen encendidos. La tendencia (no es la única marca en hacerlo) de “tirar” líneas horizontales de expresión para dar mayor sensación de anchura es evidente. La placa de matrícula cambia al portón, gracias a lo cual puede jugarse más con las formas voluminosas del paragolpes, que incluye un difusor y una salida de escape cromada.

Interior

Si la primera impresión es la que vale, la que causa el Kia Ceed al abrir la puerta es buena. La anterior generación ya ofrecía (sobre todo tras el restiling), buenos acabados, pero ahora mejora bastante. SIn ser lujosos, la apariencia sube varios enteros con los nuevos materiales.

En el salpicadero domina una pantalla para el sistema de infoentretenimiento que sobresale bastante entre los aireadores. Bajo ella, se apuesta de nuevo a colocar los elementos de manera horizontal, con botones de acceso rápido a las funciones principales de la pantalla (bien por no dejar todo en manos de los menús) y los del climatizador bajo ellos.

Se ha apostado por emplear cromo satinado el algunas zonas (en salpicadero, bordes de los aireadores, puertas, volante y entorno de la palanca de cambios). Le da un aire distinguido y tiene un buen tacto. Pero no nos hemos librado del dichoso negro piano, que ocupa buena parte de la consola central… y parte de la visera del cuadro de instrumentos.

La consola tiende a orientarse ligeramente hacia el conductor. El cuadro de instrumentos es de corte lásico, con dos relojes para revoluciones (izquierda) y velocímetro (derecha) que flanquean a una pantalla LCD donde podemos ver diferente información del ordenador de a bordo. Se ocntorla mediante los mandos del volante, traido directamente del Kia Stinger (en nuestra prueba, con e acabado GT Line, estaba achatado en su base).

Nos cuentan que es líder en espacio para las piernas en los asientos delanteros. El modelo anterior ya destacaba en este apartado, pero tampoco es que exista una diferencia abismal con otros modelos del segmento. Hay muy buen espacio para las piernas y en anchura, si bien la reducción de altura del coche resta algo de espacio para la cabeza. Los asientos son cómodos y el tejido parece que transpira bien.

En las plazas traseras también se hace palpable el aumento de cotas de anchura, sobre todo a la altura de los hombros. ¿Suficiente como para que quepan tres? No lo recomendamos en un viaje largo, ya que elocupante de la plaza central tiene un respaldo algo más incómodo, pero no tendrá que lidiar con un túnel de transmisión intrusivo, con lo que podra colocar las piernas sin agobio. Por cierto, el espacio para extremidades inferiores es algo menor que otros modelos del segmento.

En el apartado práctico contamos con bastantes huecos para dejar objetos. Además de las bolsas de las puertas y la guantera, destacar el profundo cofre entre los asientos. Contamos también con dos prácticos posabebidas y un espacio ante el selector del cambio perfecto para dejar el móvil.. sobre todo si es compatible con la recarga inalámbrica que puede tener el coche.

Maletero

El cambio de cotas, con más voladizo en la parte trasera, consigue que el nuevo Kia Ceed gane 15 litros de capacidad de maletero, hasta los 395 litros. Con ello se sitúa en un término medio frente a compactos de tamaño similar. Los que lo superan (caso del Peugeot 308), son notablemente más largos.

Tiene formas regulares, que lo hacen muy aprovechable y algunos detalles prácticos. Uno de ellos, el piso, que se puede colocar a dos alturas diferentes, a ras de boca del maletero o más abajo, ganando profundidad. Esta base cuenta con argollas para poder sujetar a ellas la carga y además puede plegarse por la mitad para acceder a la parte inferior, donde encontramos una rueda de repuesto temporal… o un espacio para dejar objetos y las herramientas.

También hay algunos ganchos en los laterales donde se pueden colgar bolsas pequeñas. A la izquierda encontramos una toma de corriente de 12 V y una pequeña luz. Con nuestro nivel de acabado la parte izquierda la ocupan dos altavoces de graves del sistema de sonido JBL.

Si se abaten los respaldos de los asientos traseros, que se dividen en dos partes (en proporción 60:40), puedes conseguir un espacio totalmente plano (con la base del maletero en la posición más alta), de 1.291 litros de capacidad. Esta operación se realiza con un sencillo gesto, pulsando en la esquina de la parte superior del respaldo.

Equipamiento

La gama se estructura de la manera habitual que emplea la marca. Inicialmente (las ventas comienzan en el tercer trimestre del año), hay hasta cuatro niveles de acabado. Desde el más sencillo Concept se cuenta con las ayudas de seguridad habituales (ABS+ EBD + BAS + ESC), asistente al arranque en pendientes, varios airbag, detector de fatiga, aviso de colisión frontal o control de crucero. Presume de luces LED de circulación diurna, volante y palanca de cambios en piel, aire acondicionado, cierre centralizado, elevalunas eléctricos, pantalla LCD de 3,5 pulgadas en el cuadro de instrumentos…

Más interesante nos parece el Drive, que completa la dotación con llantas de aleación de 16 pulgadas, faros antiniebla delanteros con función cornering, ópticas traseras de tecnología LED, espejo retrovisor interior electrocrómico y un apantalla de siete pulgadas para el sistema de audio, con cámara de asistencia al aparcamiento (incluye Android Auto y Apple CarPlay, sensor de lluvia, climatizador bizona…

Si quieres darle un toque más tecnológico apuesta por el acabado Tech, con llantas de aleación de 17 pulgadas, lunas traseras oscurecidas, retrovisores exteriores plegables con intermitente incorporado, pantalla táctil de 8 pulgadas con navegador, cámara de visión trasera, el Color Package, sensores de aparcamiento traseros, asiento de pasajero regulable o el cargador inalámbrico de móviles.

Nuestra unidad con matrícula española corresponde al acabado Emotion, que a todo lo anterior suma elementos como el freno de estacionamiento eléctrico, cuadro de instrumentos con pantalla LCD Supervision de 4,2 pulgadas, equipo de sonido premium JBL, acceso y arranque sin llave, sensores de aparcamiento delanteros y el sistema automático de asistencia al estacionamiento. Aunque no contaba con ellos, se venderá también techo solar panorámico y red de maletero, así como con levas si se elige con cambio automático.

Será el acabado más alto de gama hasta que conozcamos, ya en 2019, la terminación GT Line y el GT (exclusivo de la variante más potente). Será por esas fechas cuando lleguen otros elementos como, por ejemplo, el cuadro de instrumentos digital). Falta por conocer opcionales, pero algunos serán el control de ángulo muerto, sistema de ayuda al aparcamiento, aviso de tráfico en maniobras marcha atrás, control de crucero adaptativo…

Todavía no contamos con ofertas del Kia Ceed, por ahora los precios que verás en la sección de nuevos (hasta pasado el verano) corresponden a la generación anterior. Desde la marca barajan que los precios se incrementen entre 500 y  1.000 euros respecto al actual. Es interesante también, a la hora de elegir coche nuevo, emplear nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

Nos decantamos por la mayor novedad de la gama, el 1.4 T-GDI de gasolina, una mecánica gasolina de cuatro cilindros con 1.353 cc que entrega 140 CV de potencia a 6.300 rpm, así como 242 Nm de par entre las 1.500 y 3.200 rpm.

Se trata del motor de gasolina más potente que se oferta de inicio. Por debajo se sitúan el 1.4 CVVT de 100 CV y el 1.0 TSI de 120 CV. Quienes realizan muchos kilómetros cuentan también con una mecánica de nueva factura que intentaremos probar más adelante, un 1.6 CRDI en dos niveles de potencia, 115 CV o con 136 CV y ofrece un par máximo de 280 Nm. Más adelante ya sabemos que existirá una versión MIld Hybrid (similar  la conocida del Sportage, pero sobre el motor 1.6 diésel) y una GT, con el actual 1.6 T-GDI de 204 CV.

Esta mecánica se asocia a un cambio manual de seis relaciones o, como en la unidad que tenemos entre manos, al uno automático de siete velocidades, el 7 DCT. Con esta transmisión sus prestaciones son muy buenas, ya que es capaz de alcanzar los 205 km/h y realizar el 0 a 100 km/h en 9,2 segundos.

Buenas cifras, pero que empeoran los resultados del cambio manual (210 km/h y 8,9 segundos). Donde sí mejora es en la recuperación de 80 a 120 km/h, pues la realiza en 6,5 segundos, mientras que e manual se va hasta los 8,7. Otro punto que mejora es el consumo homologado que se queda en 5,7 l/100 (por 5,9 l/100 el manual) en nuestro nivel de acabado. Las emisiones son de 129 gramos de CO2 por km, por lo que no se salva de pagar el impuesto de matriculación.

Con este cambio es España vendrá con levas  llega también un nuevo modo de conducción, el Sport, que actúa sobre la respuesta del acelerador, agiliza los cambios de relaciones y mejora también las sensaciones de la dirección. Veamos si es así.

Comportamiento

En nuestra prueba del Kia cee´d 2016 destacábamos su confort de marcha y su aplomo, pero con una dirección demasiado enfocada a la comodidad, que transmitía poca información al conductor, poco precisa. No fuimos los únicos que lo pensamos, pues la marca ha tomado nota tras leer publicaciones de toda europa incidían en ello. También ha mejorado en el apartado de las suspensiones. El coche pecaba de subvirador y ahora, a pesar de que lo sigue siendo, tiene un chasis que permite muchas más alegrías.

La ruta elegida por la marca era sencillamente perfecta para comprobar todo esto. Una carretera de montaña repleta de curvas de todo tipo, tanto rápidas como lentas (y sin apenas tráfico en 40 km). Con el motor 1.4 T-GDI (luego volveremos sobre él), el coche se nota ligero. Luego nos enteramos de que ha bajado nada menos que 23 kg la carrocería, aunque la masa del coche es casi idéntica. Lo que sí se nota (y mucho) es el aumento de rigidez. La marca lo cifra en un 30%, gracias a que emplea un 50,7% de aceros de alta resistencia, cuando antes usaba un 27,2%).

Basado en la plataforma K2 (que comparte con el Hyundai i30), el esquema de suspensiones es el mismo que en la anterior generación, (McPherson delante y multibrazo detrás), pero hay muchos cambios. Entre ellos la geometría, con un ajuste más deportivo. En el delantero se ha aumentado el ángulo de avance, con lo que se consigue al mismo tiempo una dirección más directa. En el trasero hay modificaciones, como la barra estabilizadora, que varía la posición de sus anclajes de sitio, muelles menos firmes, y un sistema de válvulas que reaccionan de manera más rápida y flexible.

En la práctica, lo mejor es que se aprecian de manera notable las mejoras de todo el chasis cuando le pides algo más al coche. Y sin que ello redunde en un coche incómodo, ya que filtra bien irregularidades del piso y los badenes que inundan (también) los centros urbanos de nuestros vecinos portugueses,

Lo confieso, soy un “talibán” de las direcciones directas. No es el caso de la del Ceed que, eso sí, progresa adecuadamente. Han eliminado el sistema que variaba su dureza y peca de seguir siendo bastante blanda, pero da más confianza que antes cuando te enfrentas a una serie de curvas enlazadas. Sigue siendo buena en maniobras y ahora se ha reducido el número de giros entre topes, lo que facilita los aparcamientos.

El motor probado, el nuevo 1.4 T-GDI, me ha resultado muy adecuado para el modelo. Tanto por confort de marcha (no se perciben ruidos en el interior, el coche está bien insonorizado en ese sentido) como por su alegría al mover el coche. Puede que a la mayoría le resulte suficiente el 1.0 T-GDI de 120 CV, pero no se notará tan refinado (como vimos en nuestra prueba del cee´d SW).

El coche gana velocidad rápido con esta mecánica bajo el capó y casa bastante bien con el cambio automático, que se muestra eficaz pero no tanto como otras transmisiones de doble embrague de otras marcas. Resulta cómodo de usar en una conducción normal y su séptima marcha ayuda mucho a reducir consumos en viajes por autovía. Para una conducción rápida, nos faltaban las levas con las que sí contará en España. Y es que el cambio parece ir buscando más los consumos.

Por cierto, no realizamos la prueba pensando en ello, pero me parece bastante complicado, tras este primer contacto, alcanzar los niveles que homologa. Estar cerca de los 7 litros parece más factible que por debajo de seis.

Y sí, probamos el botón Sport… el acelerador responde de manera más rápida y el cambio apura un poco las marchas antes de engranar la siguiente relación… pero tampoco supone un cambio drástico en el comportamiento del coche.

Opinión coches.com

Falta conocer el precio para establecer si el coche es una opción a tener en cuenta en un segmento tan complicado. Desde luego, ha mejorado dinámicamente. Mucho. Tanto en suspensiones (notable trabajo, ingenieros) como en dirección (en esto se quedan con un bien, ya que entiendo que hay que hacer un coche agradable de conducir en muchas circunstancias y el Ceed lo es).

En un cambio de generación uno espera quizá un cambio estético más radical, pero el coche no es feo (sí peca de diseño conservador) y parece que Kia explotará la faceta con las nuevas carrocerías más que con esta hatchback, que parece buscar el público más clásico.

Sin duda, el coche ayudará a que la filial española siga aumentando sus ventas. En la última década estas se han multiplicado por tres e hinchan pecho (quién no lo haría) al sacar a relucir su 4,9% de cuota de mercado, muy por encima de la media europea. El Ceed llega para consolidar estas cifras. Y, visto lo visto, lo conseguirá.

Kia Ceed 1.4 T-GDI Launch Edition
7.8 Nota
Lo mejor
  • Mejora en el comportamiento dinámico
  • Buena habitabilidad y maletero para sus dimensiones
  • Motor gasolina solvente
Lo peor
  • Diseño excesivamente conservador, poco diferenciado
  • Tacto del pedal del freno algo artificial
  • Toca esperar a motores más avanzados
Diseño7
Habitabilidad7.5
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento8
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio8.5

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