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Kia Stonic 2021 prueba – 147.8
Prueba
Luis Ramos Penabad

Kia Stonic 1.0 T-GDI 100 CV a prueba: ¿por qué vende tanto?

Durante la presentación estática del nuevo Kia Sportage la marca nos contaba lo importante que era este modelo en las ventas de la firma en España. El SUV compacto fue el modelo más vendido de la marca desde 2012 a 2020. Pero este año le está superando el Kia Stonic.  

Uno podría decir que el Sportage tiene muchos más rivales que hace una década (cierto), pero el número de SUV pequeños en el mercado de coches nuevos tampoco ha dejado de crecer. Y la marca coreana también es de las que mejor está sorteando la crisis, siendo una de las preferidas por el particular.

Lanzado en 2018, el Stonic ha ido labrándose su espacio para ser de los referentes de la firma y del segmento en España… y en Europa, pues ya suma más de 150.000 unidades vendidas en el continente.

Hace unos meses llegaba al mercado el Stonic 2021, la puesta al día del SUV pequeño con novedades de índole estética, motores más eficientes con tecnología microhíbrida y, como es habitual, una mayor tecnología de conectividad y seguridad. Hemos pasado una semana con él para conocerlo a fondo.     

Exterior

Aunque se basa en la misma plataforma del Kia Rio, los diseñadores de la marca han conseguido darle un aspecto más juvenil a un SUV que está pensado para moverse sobre asfalto, como indican sus 183 mm de altura libre al suelo o los ángulos de entrada (16,4º) y salida (30,4º).

Ese aspecto desenfadado lo vemos sobre todo en la versión GT Line como la probada, con varios detalles que lo diferencian del resto de la gama. En la parte delantera una parrilla tiger nose específica, con un paragolpes más agresivo en el que se integran de otro modo los faros antiniebla. Hay detalles en negro brillan te y plata y estrena ópticas delanteras que integran la luz diurna.

No hay diferencia en otras cotas respecto al modelo precedente. Conserva sus 4.140 mm de longitud, de los que 2.580 mm corresponden a la distancia entre ejes. La anchura se queda en 1.760 mm y la altura en 1.520 mm.

Cuando lo vemos desde el lateral vemos que es uno de esos coches a los que le queda muy bien la carrocería en dos colores. Hay nueve opciones bicolor, y en este caso, le queda muy bien el negro en la parte superior e inferior, que hacen que el amarillo destaque aún más.

Hay siete colores exteriores, de ellos dos nuevos, el Perennial Grey y el Sporty Blue. Propios del acabado GT Line son las carcasas de los retrovisores en negro o las llantas de 17 pulgadas (con neumáticos Continental 205/55), así como los cristales traseros oscurecidos.

En la parte trasera también hay un paragolpes posterior que incluye un difusor aerodinámico decorativo y los reflectores en sus extremos. El portón se ha dividido con ópticas LED y, en la parte superior hay un spoiler que integra la tercera luz de freno.

Interior

La verdad es que no hay diferencias de dimensiones del habitáculo respecto a la generación anterior. Sí gana en vistosidad, sobre todo en esta terminación GT-Line, con algunos apliques en el salpicadero. Sin ser materiales lujosos, la apariencia es buena y también la calidad de realización.

Un apecto donde también sube varios enteros es en el tecnológico. En la mitad del salpicadero contamos con una pantalla táctil de 8 pulgadas. No solamente es más grandes sino que gana funciones como la conexión inalámbrica con el móvil (Android Auto y Apple CarPlay) y en esta versión GT-Line cuenta con los servicios UVO Connect.

El volante tiene un buen grosor y está rematado en piel con costuras blancas. A través de él vemos el cuadro de instrumentos Supervision, retroiluminado y donde aparece una pantalla de 4,2 pulgadas a color entre los relojes analógicos tradicionales. Es fácil encontrar una posición adecuada con los ajustes de volante y asientos (ahora el del acompañante ha ganado regulación en altura).      

Los asientos se han tapizado en una combinación de cuero sintético y tela. Son bastante firmes y evitan que te canses en viajes largos. Cuentan con cinturones de ajuste en altura y entre ambos hay un cofre para dejar objetos, que se suman a otros espacios, como el que está ante la palanca del cambio, con una base de recarga inalámbrica para dispositivos móviles. Sobre él se han conservado los mandos físicos para la climatización.    

Detrás hay espacio correcto para dos, tanto para las piernas como en altura. Es la anchura la cota más crítica, pues un tercer ocupante no dispondrá de espacio suficiente para la espalda y, si bien el túnel de transmisión no es demasiado elevado, el final de la consola central sí que puede robar algo de espacio.

Maletero

El cofre de carga del Stonic anuncia 332 litros de capacidad, una cifra que no está entre las mayores del segmento pero que tiene unas formas muy regulares que hacen que se pueda aprovechar hasta el último rincón. No faltan los detalles habituales, como perchas en los laterales y puntos de fijación de carga.

Bajo el piso, que no puede ir enrasado con el borde de carga, situado a 780 mm del suelo, encontramos un espacio donde va la batería del sistema microhíbrido que te explicamos en el apartado mecánico. Como los respaldos de los asientos posteriores están divididos en dos partes puedes abatirlos para conseguir un espacio de 1.155 litros de capacidad, prácticamente plano.

Equipamiento

Uno de los aspectos más destacados para elegir el Kia Stonic es el de la dotación que tiene de serie. Desde el acabado más sencillo Concept cuenta con llantas de aleación de 16 pulgadas, seis airbags, luces diurnas LED y faros antiniebla delanteros, retrovisores exteriores eléctricos y calefactables, pantalla táctil de ocho pulgadas compatible con Apple Carplay y Android Auto…

También puedes encontrar varios sistemas de asistencia a la conducción, como el control de crucero con limitador, el asistente al arranque en cuestas… Y es que ha sido este apartado de ADAS en el que más ha mejorado el Stonic. Eso sí, tendrás que ir al acabado intermedio Drive para encontrar elementos como el sistema de mantenimiento de carril, frenada de emergencia, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, en navegador y cámara de visión posterior…

Nuestra unidad correspondía al nivel de acabado GT Line. No solo ofrece un aspecto más distinguido con el paquete deportivo exterior, ópticas LED traseras, llantas de 17 pulgadas o el tapizado mixto en tela y piel. También cuenta con acceso sin llave y arranque por botón y si sumas el Pack Premium ganas la detección de objetos en el ángulo muerto, reconocimiento señales, faros LED o el control de crucero adaptativo.

El precio de partida es muy competitivo. Y es que un KIA Stonic parte de 19.350 euros con el motor y acabado más sencillos. En caso de elegir el GT Line ya has de optar por el motor sobrealimentado, por 24.525 euros, como es el caso de nuestra unidad.

Se trata de un precio bastante adecuado al ver todo lo que ofrece. De todos modos, siempre puedes encontrar las mejores ofertas del Kia Stonic en nuestra sección de coches nuevos. Es ahí donde los concesionarios oficiales de la marca publican sus descuentos y los actualizan mes a mes. Recuerda que esas tarifas anunciadas pueden incluir la financiación del coche.

Motor

En la oferta mecánica del Kia Stonic 2021 desaparece el diésel (con el que tuvimos un pequeño contacto en 2018). No hay cambios en el motor de gasolina 1.2 DPi de 84 CV, atmosférico. Se mantienen también las dos versiones sobrealimentadas, el 1.0 T-GDi, con 100 y 120 CV, pero a pesar de que se llaman igual, ahora son de la familia familia Smartstream y ganan un sistema de hibridación ligera, por lo que obtienen la etiqueta medioambiental ECO de la DGT.

En nuestro caso probamos el 1.0 T-GDI de 100 CV. Va asociado a un cambio de seis relaciones que la marca denomina transmisión manual inteligente (iMT) de seis velocidades. Gracias a que cuenta con un embrague controlado electrónicamente es capaza de desacoplar el motor si no se pisa ningún pedal. Así, puede moverse por inercia incluso con una marcha seleccionada (hasta 125 km/h). Hay un cambio opcional de doble embrague con siete relaciones, pero solo disponible con el motor de 120 CV. Todas las versiones son de tracción delantera.

El propulsor entrega sus 100 CV (74 kW) de potencia máxima entre las 4.500 y 6.000 rpm, con un par máximo de 172 Nm disponibles entre 1.500 y 4.000 rpm. Tiene unas prestaciones acordes con estas cifras, ya que acelera de 0 a 100 km/h en 10,7 segundos, con una velocidad punta de 183 km/h.

Homologa un consumo medio de 5,7 l/100 km. Una cifra ayudada por el sistema MHEV de 48 v y la actualización del sistema de arranque y parada del motor en detenciones, que ahora va asistido por el freno en lugar de por el embrague, por lo que actúa más veces.

Comportamiento

La anterior generación me había parecido muy lograda para quien busque una puesta a punto equilibrada, que no resulte demasiado blanda pero que no se resienta en curva provocando balanceos. Y sigue siendo así.

La marca cuenta que la versión GT-Line tiene algunos ajustes de puesta a punto específicos, creadas para que gane algo de tacto deportivo en curva y estabilidad en línea recta… pensando en el conductor europeo. Aunque mis pruebas con el anterior Stonic fueron hace bastante tiempo, no noté una diferencia drástica.

Y es que se trata de un coche fabuloso para moverse en ciudad, ayudado por una dirección muy asistida que facilita maniobras y una suspensión con la que prima el confort. Como decíamos, la sorpresa de este modelo es que en vías rápidas sigue resultando muy estable y su mayor hándicap es el ruido que puede llegar al habitáculo. En curvas lentas sus reacciones, sin ser deportivas, son muy seguras y predecibles.     

Estas versiones micro híbridas se asocian a un selector de modos de conducción. Puedes elegir entre tres (Eco, Sport y Normal), pero la verdad es que hay pocos cambios entre ellos y lo más notable es sin duda la reactividad al acelerador entre el más conservador (Eco) y el más deportivo (Sport)

En cuanto al motor, es más que suficiente para mover el coche, que marca en la báscula 1.150 kilos. No cuenta con un par máximo espectacular, pero en rango es bastante amplio y es justo donde más tiempo te sueles mover, lo que permite salir con agilidad en la mayoría de situaciones.

Eso sí, no esperes reacciones rapidísimas, como era de esperar viendo los datos de su ficha técnica. Si quieres empuje notable y ganar velocidad con premura, toca revolucionar el coche para que entregue toda su potencia. Y ahí los consumos son notablemente más elevados que los registrados.

Moviéndote a ritmos tranquilos es posible conseguir cifras muy cercanas a las homologadas. En un viaje (60% autovía, 10% ciudad y 30% carreteras secundarias) conseguimos 6,1 l/100 km. Pero son cifras difíciles de lograr en ciudad o yendo más animado.

También empeora el confort en esas circunstancias, si bien no es su sonido de los peores de los motores de tres cilindros cuando lo llevas alto de vueltas. Por cierto, para ello es necesario jugar bastante con el cambio manual. Tiene unos recorridos bastante largos que acaban de mostrarnos el carácter del coche, poco deportivo pese a su imagen. Eso sí, me gusta mucho el funcionamiento del sistema de parada y arranque del motor. Lo había conocido en el Kia Rio pero ahora, con una semana conduciendo este coche, me gusta que apague el motor nada más dejas de acelerar, sin esperar a la detención completa.

Opinión coches.com

El Kia Stonic no jugaba a ser el SUV pequeño más rápido o el más confortable. Tras esta puesta al día, sigue sin serlo. Pero no defrauda en marcha y cuenta con un equipamiento (en esta versión probada y también en las más sencillas de gama) que nadie ofrece por ese precio.

Los cambios de diseño le han sentado realmente bien. Sin ser algo drástico, ha ganado pequeñas pinceladas que lo hacen más fresco y atractivo, sobre todo la versión GT-Line, la más atrevida si la eliges con esta combinación de color de nuestra unidad de pruebas.

Para ritmos tranquilos y pocos viajes esta versión de 100 CV es más que suficiente. Los consumos son correctos, sin llegar a ser extraordinarios. Apostar por la versión de 120 CV solamente si se va a viajar a menudo con el coche.

Hay rivales de potencias similares con precios igual de ajustados, pero no ofrecen la etiqueta ECO de la que presume el Stonic en su parabrisas. Y no debemos olvidarnos de los siete años de garantía, un detalle que siempre aporta tranquilidad a la hora de comprar un coche nuevo.

Kia Stonic 1.0 T-GDi MHEV 100 CV GT Line
7.8Nota
Lo mejor
  • Relación precio/equipamiento
  • Mejoras de diseño de la versión GT-Line
  • Buena puesta a punto y etiqueta ECO
Lo peor
  • Deportividad de imagen, no de comportamiento
  • Maletero por detrás de bastantes rivales
  • Lagunas de equipameinto (faros LED, solo opcionales)
Diseño8.5
Habitabilidad7.5
Acabados8
Maletero7
Equipamiento8
Motor7.5
Comportamiento7.5
Calidad Precio8.5

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