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Pruebanoticias/
Mario Nogales

Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+, prueba a fondo del compacto soberano

Cuando eres el mejor en algo, la presión hay sobre tus hombros suele ser superior a la del resto. Eso es porque tienes más que perder que ellos. Como si cuando saliese Usain Bolt consiguiera una quinta posición en vez de batir de nuevo el récord del mundo. En ese nivel podría estar el ejemplar que probamos esta semana. El Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ se ha ganado el trono dentro de los compactos deportivos y quiere defenderlo a capa y espada.

Han pasado muchos años desde que los hot hatchback fueran modelos ligeros y divertidos, con la capacidad de transmitir sensaciones partiendo del minimalismo. Los tiempos que corren son diferentes, todo ha cambiado, todo ha crecido. Los coches son más grandes, más pesados y más potentes, con el objetivo de compensar. Y no hay compacto más potente que el Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ que ha pasado por nuestras manos. Probablemente no lo habrá, al menos sin recurrir a la electrificación en alguna de sus formas.

La verdad es que cuesta creer que este ejemplar sea el pináculo de aquel Clase A que salía en 1997 con sus formas de monovolumen y su cuestionable comportamiento dinámico. La evolución de este modelo ha sido sublime con el paso de los años y la última generación es un compacto con todas las letras, que destacó por su tecnología que le ponía un pasito por encima del resto. También por su potencial, pudiendo hacer con él cosas tan radicales como la que os presentamos.

Exterior

La estética del Clase A ya contaba con un atractivo evidente, introduciendo elementos de reconocibles y que han encandilado a muchos desde su lanzamiento. Pero para la versión tope de gama, para el más radical, no se podía quedar ahí la cosa y hay una serie de modificaciones que ayudan a que no pase desapercibido. Si además se pinta la carrocería con el llamativo Amarillo Sol que viste nuestra unidad, se convierte en una máquina de girar cabezas.

Pero no es lo único que atrae las miradas, porque ya en el frontal, por debajo de ese esculpido capó con nervaduras se encuentra la parrilla Panamericana de la marca. Va surcada por doce listones verticales, con la estrella de Mercedes en el centro y el logo de AMG en un lateral. A ambos lados aparecen los faros LED High Performace y por debajo un paragolpes muy voluptuoso. Destaca por la moldura en negro, por las generosas tomas de aires o por los flics aerodinámicos que ayudan a dirigir el aire.

Desde la vista lateral lo cierto es que también es fácil apreciar la deportividad de este Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+. La carrocería se ve más cerca del suelo y las llantas de 19 pulgadas no pasan desapercibidas. Es normal, pues también van en negro a juego con otros elementos y en su interior se aprecian unas pinzas de freno en color rojo. En esta unidad además se suman unos gráficos en negro en la parte inferior de las puertas para darle un toque más racing.

Aunque probablemente la zaga sea la zona con más personalidad del compacto deportivo. El motivo principal es ese marcado alerón de techo que queda por encima de la luneta para dejar claro que el A 45 S no se anda con chiquillas. En la zona intermedia del portón aparecen los reconocibles pilotos traseros del Clase A y lo que cambia es el paragolpes inferior. Se convierte en una especie de difusor en negro que acoge cuatro salidas de escape circulares también con acabado oscuro.

Si echamos un vistazo a la ficha técnica nos damos cuenta de que es ligeramente más largo y bajo que el resto de Clase A debido a los cambios estéticos. El Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ tiene una longitud de 4.445 mm, una anchura de 1.850 mm y una altura de 1.412 mm. La distancia entre ejes se va a los 2.729 mm y, lógicamente, también aumenta el ancho de vías. También el coeficiente aerodinámico hasta los 0,25 Cx cuando montamos el paquete AMG Aerodynamics Package.

Interior

El interior del Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ es todo lo tecnológico que podíamos esperar de un Clase A y todo lo deportivo que podían llevar implícito las siglas AMG. Si comenzamos por lo que le distingue del resto de la gama tenemos que nombrar los excepcionales asientos deportivos AMG Performance, que son tipo baquet. A pesar de sus formas hechas para recoger el cuerpo (algunos de mayor tamaño entrarán justos) cuentan con reglajes eléctricos y con calefacción, entre otras bondades.

Si los asientos llamaban la atención, el volante no se queda atrás. También firmado por AMG Performance, está achatado por la parte inferior, está tapizado en Alcántara con una marca a las 12 en punto y cuenta con unos mandos adicionales para funciones como los modos de conducción o la configuración del escape y del control de tracción. La tapicería de esta unidad va entera en cuero negro con detalles en amarillo, haciendo juego con el exterior.

La tecnología ya podíamos esperar que estuviese a la altura de las circunstancias. Lo hace con las dos pantallas de 10,25 pulgadas colocadas de forma consecutiva que atesoran el sistema multimedia MBUX. Ya hemos comentado en otras ocasiones bondades como el avanzado control por voz o lo intuitivo de sus menús, algo que no falta en este ejemplar. La instrumentación digital que se controla a través de los botones táctiles del volante destaca por sus menús específicos que muestran informaciones como las fuerzas G, la temperatura del motor e incluso cuenta con telemetría.

No hay que olvidarse de que este modelo lleva un Head-Up Display para completar la información y no tener que desviar tanto la atención de la carretera. Si pasamos a la parte central aparece la pantalla principal, que se puede manejar tanto de forma táctil como a través del panel de la consola central. Por suerte, los controles de la climatización son analógicos y sencillos de utilizar. Hay algunos botones más en la zona de la palanca del cambio.

Si tenemos que hablar de la calidad percibida de este Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ las sensaciones van a ser buena. Mejora respecto al resto de versiones de acceso por los detalles deportivos ya mencionados, a los que habría que sumar las molduras metálicas AMG con gráficos a juego con el coche. También una iluminación ambiental muy destacada con hasta 64 tonos para elegir. De hecho, lo único que puede empañar un poco el conjunto son las superficies Piano Back en salpicadero y consola central.

La habitabilidad de este modelo está en la media del segmento. Las plazas delanteras son amplias, contando con espacio en todas las direcciones. Como ya hemos mencionado, los asientos tipo baquet opcionales igual no son una buena inversión para los más voluminosos. Por lo demás, la comodidad estará asegurada y es fácil encontrar la posición de conducción ideal. Incluso contamos con un buen número de huecos portaobjetos.

La segunda fila de asientos es bastante competente gracias a un acceso cómodo y unas cotas correctas tanto para la cabeza como para las piernas. Además, es un detalle que se haya mantenido esa tapicería tan llamativa y unas formas más marcadas en las plazas laterales. En ellas se viajará con total comodidad, sin embargo, la central quedará muy limitada. Es más estrecha, carece de forma y tiene túnel de transmisión: mejor para un uso esporádico.

Maletero

El maletero del Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ no está nada mal dado su carácter deportivo. Tiene una capacidad de 370 litros, un poco por debajo de la media y 15 litros menos que en otros Clase A. Aún así, cuenta con unas formas muy regulares y aprovechables. La boca de carga es ancha, aunque queda a una altura algo elevada. Esta superficie también está iluminada debidamente.

Bajo el piso hay un hueco generoso con compartimentos para objetos pequeños que permite repartir la carga. Eso sí, en este caso no tenemos rueda de repuesto y hay que conformarse con el kit antipinchazos. En caso de que necesitemos más espacio bastaría con abatir los asientos traseros en tres partes (40:20:40) para obtener una superficie plana de hasta 1.195 litros de capacidad.

Equipamiento

El Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ ya se trata de una versión tope de gama en sí misma, así que su equipamiento será muy completo de serie. Cuenta con detalles como las llantas de 19 pulgadas, paragolpes deportivos específicos, faros Full LED, asientos deportivos, tapicería mixta, sistema multimedia MBUX con las dos pantallas de 10,25 pulgadas, sensores de luz y lluvia o un buen número de ayudas a la conducción.

Eso sí, la dotación anterior se podrá completar con una larga lista de elementos opcionales. En el exterior se pueden cambiar las llantas o sumar componentes como el alerón y los flics con el paquete aerodinámico. Por dentro se puede optar por tapicerías de cuero completas con el color que se elija como en la unidad de pruebas. Los asientos pueden ser los AMG Performance de las imágenes sin sobreprecio y las molduras pueden elegirse en otros materiales. Hay varios volantes disponibles para aumentar la deportividad.

Muchos de los extras se aglutinan en varios paquetes que salen más rentables que cogiendo los elementos por separado. Un extra que condicionará el comportamiento es la suspensión AMG Ride Control, que se adapta a los modos de conducción. El resultado es que si lo configuramos copiosamente, la tarifa ascenderá hasta niveles que nunca pensaríamos de un compacto.

Motor

La mecánica es probablemente la parte más especial de este Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+. El bloque M 139 de la marca de la estrella nació para ser el más potente de su clase. Así llega este cuatro cilindros turbo de 2.0 litros que se ensambla en planta de Affalterbach siguiendo el planteamiento «One Man, One Engine» (un hombre, un motor). El nuestro ha sido hecho por un tal Tobias Romev y, como el resto, alcanza la cifra récord de 421 CV y 500 Nm de par, dejando atrás a todos sus rivales.

Esta mecánica fabricada íntegramente en aluminio solamente puede ir ligada a la transmisión automática AMG Speedshift DCT 8G de doble embrague y con ocho relaciones. Del mismo modo, la tracción total 4Matic+ es la forma de canalizar tanta potencia hacia la carretera de una forma cabal. Cuenta de hecho con AMG Torque Control e incluso un Drift Mode que prioriza el eje trasero. Y también unas prestaciones que quitan el hipo.

Que digamos que el Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ es el rey de los compactos se debe a números tales como una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, una recuperación de 80 a 120 km/h en 2,6 segundos o una velocidad máxima de 270 km/h. Cifras prácticamente de superdeportivo que se completan con un consumo medio de 9 l/100km según ciclo WLTP y con unas emisiones de CO2 de 204 g/km. Aunque ahora vamos a pasar a conducirlo a ver lo que realmente importa.

Comportamiento

Llega el momento de ponerse a los mandos del Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+, algo que ya impone de antemano. Aunque es cuando cobra vida el motor de cuatro cilindros cuando ya se confirma que estamos ante algo serio. Lo primero que nos llega es un ronco bramido que podría llevar a error, a pensar que tenemos una mecánica de mayor tamaño escondida bajo el capó. Y eso que todavía no hemos jugado con los distintos modos del escape, porque en el más deportivo la sonoridad es brutal y nos regala unos sugerentes petardeos cada vez que reducimos.

Intentamos bloquear ese sonido de la cabeza para poder pensar con claridad y ver qué más nos ofrece. En términos generales es una mecánica bastante refinada, no hay apenas vibraciones y el sonido que llega es la melodía anteriormente nombrada (se puede reducir notablemente en los modos normales). Y lo que más llama la atención es la capacidad de estirar que tiene el motor turbo. Sube de vueltas con brío y prácticamente hasta las 7.000 vueltas.

Tiene fuerza en prácticamente todas las situaciones y se nota lleno a cualquier régimen, aunque es en la zona media en la que se aprovechan mejor esos 500 Nm de par. Son capaces de dejar pegado a cualquiera al asiento e incluso causar una pequeña tortícolis tras varias salidas desde parado con el Race-Start (el Launch Control de este modelo). Aunque la principal virtud del Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ es su capacidad de adaptación.

Es un coche altamente configurable, que en función de los modos de conducción se transformará y nos dejará ver su cara más amable o la más canalla. El conductor puede elegir a través del mando del volante entre Comfort, Sport+, Race, Winter e Individual. Cambian algunos parámetros como la dirección, la respuesta del motor o el sistema de tracción total. Al mismo tiempo, aparecen los modos AMG Dynamics que se ajustan a los anteriores para ir adaptando el ESP a la conducción.

También se modifica la respuesta de la transmisión automática AMG Speedshift DCT 8G. La caja de doble embrague se muestra muy rápida haciendo las transiciones y no resulta demasiado abrupta. La dirección en los modos más deportivos es tremendamente reactiva, más directa y rápida de lo que estamos acostumbrados, requiriendo un punto extra de atención en la salidas de las curvas (sobre todo si vamos a un ritmo alegre). Y al igual que se dice que «la burra tira al monte», este modelo buscará precisamente esos tramos revirados.

Es un coche con el que resulta relativamente fácil ir rápido, su chasis tiene una puesta a punto tan completa que es capaz de hacerlo casi todo bien. Es cierto que con más de 400 CV y con tantos parámetros configurables, su techo solamente podrá ser encontrado por algunos conductores experimentados y en un circuito cerrados. Pero en general, es una muy buena forma de divertirse al volante, con la seguridad extra que aporta ese sistema de tracción total 4Matic+, que es prácticamente incorruptible, y un sistema de frenado sobresaliente gracias a los discos de 360 mm delante y 330 mm detrás.

Puede llegar a ser algo pueril hablar de consumos en un coche de este calibre que está más pensado para el disfrute que para la eficiencia. No hay que olvidar que tenemos al cuatro cilindros más potente del mercado, que es automático y que tiene tracción total. Eso hace que durante la semana que lo tuvimos dejásemos una media de 13 litros, una cifra elevada para una mecánica de 2.0 litros. Si bien es cierto, que el Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ siempre te incita a ir a un ritmo alegre.

Opinión coches.com

Como el príncipe que nace sabiendo sus designios en la vida, el Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+ se sabe rey del segmento compacto y luce su corona con honra. Es un coche superlativo lo mires por donde lo mires. La estética puede llegar a ser realmente sugerente, la tecnología del interior completísima y la calidad muy conseguida. Por no hablar de esa mecánica que es una auténtica proeza de la ingeniería y que, sumada a un chasis muy trabajado, lo convierte en un vehículo completísimo a nivel dinámico.

Igual de superlativo es su precio, probablemente la mayor pega que sacamos los usuarios de a pie. Parte de algo más de 75.000 euros, una tarifa que resulta algo exagerada para un compacto y que queda cerca (o supera) a otros deportivos de carisma. De hecho, si optamos por cargarlo de extras se podría quedar muy cerca del peligroso terreno de las seis cifras.

En todo caso, siempre se puede ahorrar un buen pellizco (casi 7.000 euros en este modelo) buscando en coches.com, donde tenemos las mejores ofertas de vehículo nuevo del país. También se ofrece financiación a unas buenas condiciones, algo que suele ser necesario para un coche de este calibre.

Mercedes-AMG A 45 S 4Matic+
8.3Nota
Lo mejor
  • Tecnología muy aprovechable
  • El motor es la bomba
  • Chasis sobresaliente
Lo peor
  • Puede ser duro en algunas situaciones
  • Consumo elevado para un 2.0 litros
  • Precio muy elevado
Diseño8.5
Habitabilidad8
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento8
Motor9
Comportamiento9
Calidad Precio7.5

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