En el año 2008 el Renault Koleos se convirtió en el primer todoterreno del fabricante francés disponible en versiones con tracción a las cuatro ruedas. No obstante, no fue el primer modelo en equipar dicho sistema de tracción, pues otros como el Renault 18, Renault Kangoo 4×4 y el Renault Scénic RX4, ya lo habían equipado con anterioridad.

Fruto de la colaboración Nissan&Renault, la primera generación del modelo gabacho compartía plataforma y suspensiones con el modelo el Nissan X-trail, un rival directo del Koleos por aquel entonces y en la actualidad.

Siete años más tarde y tras un paso flojo por el mercado (con un restyling de por medio), desaparecía del mercado el todocamino francés con la incertidumbre de si iba a volver o no. Los del rombo no dieron con la tecla adecuada en esa generación, les faltó adaptar la estética (basado en el Samsung QM5) y el comportamiento a las exigencias del conductor europeo. Este Koleos junto al antiguo Renault Latitude no compartían el ADN con el resto de la gama Renault y eso se notó en el volumen de venta. Ninguno de los dos cumplió con las expectativas.

Y quizás muchos se pregunten; ¿por qué lanzar una segunda generación si la primera no alcanzó en absoluto el éxito? Pues bien, el auge inaudito de los SUV de los últimos años permite a las marcas, en este caso Renault, apostar de nuevo en el segmento sin la necesidad de un cambio de nomenclatura.

Eso sí, esta segunda oportunidad no tendría sentido si no hubiesen aprendido de los errores cometidos en el pasado. Sin embargo, parece que el nuevo Renault Talisman (sustituto del Latitude) y la segunda entrega Renault Koleos tienen puntos fuertes a su favor que le ayudan a situarse en una posición mejor que en la que se encontraban sus predecesores. Sus principales rivales: Nissan X-Trail, Skoda Kodiaq, KIA Sorento, SEAT Tarraco, Peugeot 5008

Dicho esto, veamos el trabajo realizado por Renault en esta nueva entrega que poco o nada tiene que ver con la anterior. Se presenta en el mercado con aires renovados, una estética más impotente, un conjunto mejor acabado y una habitabilidad soberbia (a la altura de pocos).

Exterior

El salto cualitativo que ha experimentado la segunda generación se debe al trabajo realizado por el diseñador Alexis Marto, el encargado de darle vida a este proyecto y al Renault Talisman. Se nota que ambos modelos han nacido de la misma mente ya que cuentan con un diseño parecido, de hecho, podríamos decir que el Koleos es un Talisman de carrocería elevada. En resumen, se trata de un coche muy elegante con un diseño muy señorial que no pasa desapercibido.

La segunda entrega del Koleos sigue compartiendo plataforma (CMF-CD) con el Nissan X-Trail. Sobre este esqueleto tenemos una carrocería con las siguientes dimensiones: 4,673 mm de longitud, 1,843 mm de anchura y 1,678 mm de altura. La distancia entre ejes se extiende hasta unos generosos 2,7 metros, dejando los pasos de ruedas a los extremos y dando como resultado unos voladizos muy cortos que benefician al espacio interior.

El frontal adopta los códigos estéticos de los últimos lanzamientos de la marca y destaca por una mirada original gracias al diseño de los faros delanteros con tecnología Full LED Pure Vision (halógenos en acabado Intens) que incorporan una llamativa luz diurna tipo LED en forma de (C) que desborda la óptica. Estos faros cuentan con una tecnología que bloquea algunas zonas del haz luminoso de forma automática para no deslumbrar al resto de conductores.

La predominante calandra delantera cromada es su sello de identidad y es muy similar a la utilizada por sus hermanos pequeños, Kadjar y Captur (ver prueba). En medio de esta, se sitúa el gigantesco emblema del rombo que le confiere un toque distintivo y le otorga mucha personalidad.

Desde la vista lateral llaman la atención los elementos típicos de un SUV, los marcados pasos de rueda en plástico y los estribos laterales (con inserciones cromadas en el tope de gama Initiale Paris) acentúan la imagen off-road de este tipo de vehículos. Los faros delanteros también destacan en el diseño lateral, de ellos nace una moldura cromada que recorre la aleta delantera hasta la puerta, donde encontramos una entrada de aire decorativa que incorpora el nombre grabado de este exclusivo acabado. Las llantas de nuestra unidad de prueba son de 19 pulgadas y la verdad que lucen de manera radiante, aunque son poco útiles si se tiene en mente hacer rutas fuera del asfalto.

La parte posterior tiene unos pasos de ruedas abultados que incrementan el estilo imponente de la carrocería. Las inserciones cromadas del marco de las ventanillas y de los tiradores de las puertas realzan la sensación premium que desprende este todocamino.

En la zaga predominan las líneas horizontales para intensificar la sensación de anchura del coche. Las ópticas, también de diseño horizontal, son de tipo LED y tienen efecto tridimensional que resulta bastante seductor. En la parte inferior de los parachoques se recurre al típico elemento estético cromado que simula unas salidas de tubo de escape (la salida real se oculta en la parte inferior izquierda)

Interior

El interior presenta grandes cambios respecto al anterior. Eso sí, el diseño no nos ha sorprendido debido a que modelos como el Renault Megane (ver prueba) y Renault Talisman lucen una consola central y un cuadro de instrumentos muy similar. Como resultado final tenemos un habitáculo que luce un aspecto más moderno y tecnológico. Para más inri, el acabado más exclusivo (Initiale Paris) con el que cuenta nuestra unidad de prueba presenta un aspecto muy premium, muy cerca de los SUV de marcas no generalistas.

Lo primera que nos llama la atención nada más entrar al puesto de conducción es la generosa sensación de amplitud que ofrece tanto en plazas delanteras y traseras. De hecho, junto al checo Skoda Kodiaq, es de los SUV grandes de mayor habitabilidad del segmento.

La predominante pantalla R-Link 2 de 8,7 pulgadas impresiona a primera vista, su disposición vertical al estilo Tesla le hace diferente a lo visto en el mercado donde predominan las pantallas de diseño horizontal. Aunque su funcionamiento es bueno (parece un móvil), al principio cuesta adaptarse a ella para navegar por los múltiples menús (en muchas ocasiones se requiere de más de un paso para acceder al menú deseado). Este sistema de infoentretenimiento incluye muchísimas opciones de personalización y, como no, es compatible con Apple CarPlay y Android Auto.

A nuestro parecer, esta pantalla tiene un punto negativo y es que no cuenta con botones físicos con función de acceso directo, por lo que distrae un poco si tenemos que manejarla en plena marcha. De todas formas se puede controlar a través de comando de voz para paliar la ausencia de botones tradicionales. A nivel de interfaz, los gráficos no son malos pero podría contar con una mejor resolución.

El sistema de climatización bizona está situado debajo de la pantalla y, por suerte, este si cuenta con botones físicos (de tacto mejorable) para cambiar la temperatura. Este detalle hace que sea muy sencillo e intuitivo de utilizar. Eso sí, toda la información relacionada con este (temperatura, intensidad…) la tenemos que consultar en la pantalla táctil.

Justo debajo de este contamos con un compartimento para dejar todo tipo de objetos en la consola central. También hay espacio para dos portabedidas cerca del resposabrazos central; uno de ellos está climatizado para mantener la bebida fría.

El cuadro de instrumentos está dividido en tres. En la parte central se recurre a un sistema digital que se puede personalizar con varias grafías para consultar toda la información relacionada con la conducción. A los lados se sitúan dos semicircunferencias de tipo analógico donde podemos consultar la temperatura del motor y la cantidad de combustible que nos queda. Un detalle muy francés es la posibilidad de cambiar el color de la luz del habitáculo, pudiendo elegir entre las siguientes gamas de colores: verde, azul, rojo, morado y amarillo.

El volante no es achatado y su tacto es muy bueno. Como es típico en Renault, además de incorporar los típicos botones en los radios del volante, incorpora un mando adicional en el lado derecho con 6 botones y una ruleta para manejar el sistema audio. Un sistema de audio que por cierto tiene un sonido espectacular, y es que este acabado incorpora 13 altavoces de la famosa marca Bose.

Mención aparte para los asientos con aspecto de butacones y reposacabezas envolventes que vienen tapizados en cuero negro en el acabado Initiale Paris. El agarre y la comodidad que ofrecen están al alcance de pocos. Tienen un tacto exquisito y además cuentan con ajuste eléctrico, son calefactables y tienen ventilación. Viajar en ellos son un auténtico placer y la espalda no se resiente para nada en distancias largas. A nivel de diseño nos recuerda a los utilizados en su día por el antiguo Renault 25 Baccara, la lujosa berlina de finales de la década de los 80 que cautivó el corazón de más de uno.

La posición elevada en la que se encuentran las butacas nos permiten tener una excelente visibilidad de la carretera. En todos los casos, el conductor del Koleos disfruta de una visión periférica y puede apreciar el final de la carrocería del vehículo. No podemos decir de la visión trasera ya que la luneta no es excesivamente grande por lo que la visión que nos ofrece no es de las mejores. Menos mal que cuenta con unos retrovisores laterales de grandes dimensiones que nos facilita mucho las maniobras.

Las plazas traseras cuentan con unas cotas muy considerables. Dispone de hasta 990 mm de espacio para las pierna, aunque si el conductor mide 1,80 metros esta distancia se reduce hasta los 885 mm (una buena cifra). Destaca la distancia respecto al techo que es de 99 centímetros, una cifra que supone un alivio para personas altas ya que no tendrán problema en viajar detrás sin rozar la cabeza con el techo. Asimismo, el acceso a estas es muy bueno debido al generoso ángulo de apertura de las puertas.

Los pasajeros de las plazas traseras no han sido descuidados en esta nueva generación y por ello tienen a su disposición dos USB, una toma de 12V y un apoyabrazos con posavasos incluido. También pueden alojar objetos en la parte trasera de los asientos delanteros ya que cuenta con unas redes.

Aunque su punto fuerte es la habitabilidad también presenta un pequeño handicap: los banquetas traseras no son correderas y los respaldos no son inclinables. Un aspecto negativo si tenemos en cuenta que en el segmento hay modelos que si ofrecen estos dos detalles. Tampoco ofrece la posibilidad de equipar 7 plazas a pesar de contar con un maletero de grandes dimensiones.

Maletero

En este apartado destaca y con creces. Con los asientos traseros en posición normal la capacidad de carga es de 498 litros si contamos hasta la bandeja y de más de 800 litros si contamos hasta el techo.

Si nos decantamos por abatir los asientos solo tenemos que pulsar los tiradores situados a los extremos y en esta posición la capacidad se eleva hasta los 1.706 litros. En todas sus posiciones el piso cuenta con una superficie de forma cuadra y bastante plana, para así poder aprovechar al máximo la zona de carga.

Debajo del piso disponemos de un práctico separador donde podemos guardar herramientas y, abajo de este, se ubica la rueda de repuesto de uso temporal.

En el Initiale Paris vienen de serie la apertura y cierre automático que se puede manejar a través de la llave o bien pasando el pie por debajo del parachoques (un detalle para cuando se va cargado)

Equipamiento

El salto de calidad en este apartado es notable, de hecho, incorpora sistemas de ayudas a la conducción no disponibles en la anterior generación. Desde el acabado de acceso (Intens) incorpora elementos de seguridad tales como el reconocimiento de señales de tráfico, detector de coches de ángulo muerto, alerta por cambio involuntario de carril, sensores de lluvia y luz, acceso y arranque manos libres, pantalla R-Link 2 de 7 pulgadas y la frenada de emergencia asistida.

El acabado intermedio se llama Zen y añade al anterior el cambio automático del haz luminoso, pantalla de 8,7 pulgadas y la cámara de visión trasera para facilitar las maniobras de aparcamiento.

Nuestra unidad, la más exclusiva de todas se denomina Initiale Paris e incorpora a los dos anteriores los faros Full LED Pure Vision, los asientos tapizados en cuero negro, las llamativas llantas de 19 pulgadas y el increíble sistema de audio con 13 altavoces de la firma Bose.

Motor

Actualmente el Koleos solo está disponible con la mecánica diésel 2.0 dCi de 175 cv y 380 Nm de par. Este veterano bloque ya lo montaba el Renault Laguna Fase III hace 10 años y, quizás por esto no sea tan refinado como por ejemplo el 1.6 dCi de 160CV. Su rumorosidad (sobre todo en parado) es más elevada de los esperado.

Esta asociado a un cambio automático (CVT) de tipo variador continuo X-Tronic que le resta algo de ímpetu y que creemos que es mejorable. Llama la atención la apuesta de los franceses en este aspecto ya que el resto de la gama Renault se decanta por un cambio automático de doble embrague EDC.

Tiene unas prestaciones dignas y mueve con relativa soltura los 1.735 kilogramos que arroja en la báscula. Para que te hagas una idea, el Koleos declara una aceleración de 0 a 100km/h en 10,7 segundos y una velocidad máxima de 202 km/h, unas cifras buenas para un SUV de semejantes dimensiones. Su capacidad de respuesta no es del todo mala y pasa de 80km/h a 120km/h en 7,0 segundos. No es ni mucho menos un coche veloz pero tampoco esperabamos eso.

Este 2.0 dCi homologa un consumo mixto de 5,8 litros que en la práctica se va hasta los 7,5 litros aproximadamente. Si tenemos en cuenta su peso estamos ante unas cifras muy contenidas, además podemos bajarlas si utilizamos el modo Eco, un sistema que suaviza la entrega de potencia y ayuda a contener el consumo. Eso sí, le resta mucho tacto al acelerador.

Comportamiento

El nuevo Koleos es un coche enfocado al confort de marcha y al bienestar de los pasajeros. Cumple de sobra en todos los trazados aunque su medio natural es la autopista. En este tipo de vías se comporta de manera excelente por lo que hacer largos viajes no suponen ningún problema. A pesar de contar con un bloque veterano, el motor 2.0 dCi responde bien. Se comporta bien en la zona baja del cuentavueltas y además ofrece un rango medio de revoluciones contundente.

Es en carreteras secundarias donde notamos alguna carencia, su elevado peso provoca algunas inercias en conducciones directas y el cambio X-Tronic no responde como esperábamos. De hecho, nuestra recomendación para este tipo de trazados es utilizar el modo secuencial para sacar el máximo partido posible al cambio de marchas simuladas. Si se opta por esto último, el comportamiento mejora y las reacciones son un poco más vivas y menos lentas.

Como comentábamos anteriormente, creemos que el cambio de variador continuo tiene aspectos a mejorar. Que pensemos esto no significa que funcione mal, de hecho su funcionamiento es suave y el salto entre marchas simuladas se realiza con bastante precisión por lo que nos permite circular a baja velocidad sin cambios bruscos. Este tipo de cambio es ideal para conducir por ciudad pero como ya hemos dicho su handicap reside en las conducciones más dinámicas, le cuesta coger algo de ritmo y no es del todo instantáneo.

El sistema de tracción electrónico diseñado por Nissan en 2011 cuenta con algunos recursos utilizados por el espectacular Nissan GT-R. Su buen funcionamiento se debe a la experiencia que tiene la marca nipona en el desarrollo de este tipo de vehículos.

Este sistema tiene tres modos de funcionamiento: tracción delantera (2WD), reparto automático (4WD) o tracción a las cuatro ruedas (4WD Lock). Lo normal es llevar activado el modo automático para que así sea el propio coche el que decida que porcentaje de par destina a las ruedas delanteras o traseras (normalmente, el eje delantero se lleva el mayor porcentaje para asegurar un agarre óptimo).

Si nos salimos de pavimentos asfaltados es recomendable bloquear el reparto de par al 50% entre ambos ejes para así asegurarnos de contar con la máxima tracción posible. De todas formas, no es un coche cien por cien pensado para circular por este tipo de caminos, de hecho su altura libre al suelo se queda bastante corta (21 cm en versiones 4×4 y 19 cm en el resto). Asimismo, los ángulos de ataque (19 grados) y de salida (26 grados) no resultan suficientes por lo que probablemente acabemos rozando los bajos.

Las suspensiones cuentan con un tarado bastante blando que ayuda a filtrar y a lidiar los resaltes. A pesar de estar cien por cien orientada al confort, a velocidades normales mantiene el habitáculo sin excesivo balanceo. No obstante, en zonas sinuosas las oscilaciones son algo acusadas y este tipo de muelles le resta agilidad.

Como viene siendo normal en el mercado, la dirección eléctrica de asistencia variable resulta poco informativa, tiene un tacto muy artificial. Aunque funciona de forma correcta, no somos capaces de sentir lo que está pasando en las ruedas. En este apartado, la referencia del segmento es el Alfa Romeo Stelvio que probamos

Opinion Coches.com

 

La nueva generación del Renault Koleos ha pegado un salto cualitativo y cuantitativo (en cuanto a medidas se refiere) respecto al modelo anterior.  Tras probarlo una semana podemos decir que es un coche que invita a viajar y, sobre todo en el acabado Initiale Paris, la sensación de confort y los materiales empleados están cerca de los modelos más caros del segmento.

Es un coche perfecto para todo aquel que realice largos viajes y le guste disfrutar de una conducción tranquila y cómoda. Hay que tener en cuenta que solo está disponible con el cambio automático X-Tronic de marchas prefijadas, un cambio que funciona muy bien en ciudad pero que peca en carreteras reviradas.

La duda de más de uno está en elegir entre un Renault Koleos con el acabado Initiale Paris o un SUV Premium con un acabado de acceso. La diferencia de precio entre ambos no es muy grande por lo que se tendrá que priorizar entre un modelo generalista equipado hasta arriba o un Audi, BMW o Mercedes con un equipamiento muchísimo menor. ¿Tú que eliges?

Renault Koleos 2.0 dCi 175 CV Initiale Paris
7.6 Nota
Lo mejor
  • Sensación Premium del acabado Initiale Paris
  • Asientos en forma de butacas muy cómodos
  • Equipamiento de serie
Lo peor
  • Precio algo elevado
  • Rumorosidad del motor 2.0 dCi
  • Cambio automático X-Tronic
Diseño7
Habitabilidad8.5
Acabados8.5
Maletero8
Equipamiento8.5
Motor7
Comportamiento7
Calidad Precio6.5

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