Si hay un tipo de coche que está triunfando en Europa en los últimos años ese es el de los SUV pequeños. Su estética ha cautivado desde el público joven… y también a los conductores más veteranos que buscan un vehículo de dimensiones contenidas y un acceso más sencillo al habitáculo, con una postura de conducción más erguida y natural.

A pesar de la avalancha de nuevos productos en todas las marcas, el líder del segmento en Europa es uno de los modelos más veteranos, el Renault Captur. Y lo hace con solvencia, pues vendió en 2018 nada menos que 211.092 unidades (dato de Jato). El segundo, el Peugeot 2008 (también con unos cuantos años a sus espaldas), se quedó en 177.486.

¿Qué hace a un vehículo tan apetecible? ¿A qué se debe este éxito comercial? Porque, recordemos, el Renault Captur fue lanzado en 2013 y tuvo la habitual renovación a mitad de vida de la generación en 2017. Sin duda, tras unos años en el mercado es más sencillo que existan buenas ofertas comerciales, aumentando la dotación de serie disponible y eso conquista

Pero, sin un producto redondo, por más oferta que hagas o elementos que sumes sin coste, no sería capaz de alcanzar estas increíbles cifras de matriculaciones en diferentes mercados. Por eso hemos decidido ponernos al volante de de un Renault Captur y descubrir cuáles son los argumentos que le han llevado al éxito. Sobre todo porque, una vez que ya hemos conocido el Renault Clio 2019, el modelo con el que comparte su base técnica, es de esperar que en 2020 conozcamos también al sustituto del actual Captur… lo que hace que los próximos meses sean un momento excelente para conseguir un precio irrechazable por él.

Exterior

La renovación en 2017 ha permitido que el diseño original siga siendo actual y funcione extraordinariamente en ventas. La imagen sigue siendo básicamente la misma, pero se han retocado ciertas partes, como los paragolpes o los faros, al tiempo que se pueden elegir nuevas combinaciones de colores para la carrocería. Veámoslo en detalle.

Con sus 4.122 mm de longitud (por 1.778 mm de ancho y  1.556 de altura), el Captur tomó rasgos en esta actualización de otros modelos de la marca, como el Scenic. Podemos con una parrilla frontal muy similar, en la que el logotipo de la marca asume todo el protagonismo.

En esta vista frontal contamos con el paragolpes rediseñado, que ahora tiene luces diurnas con LED con forma de C. Esta tecnología se emplea también en las ópticas principales y los diferentes elementos cromados aportan ese toque de distinción en los acabados superiores. Para que no nos olvidemos de que es un SUV, en la parte baja tenemos un protector en plata para evitar golpes en esa zona, si bien el coche no es de los más apropiados para salir del asfalto de su categoría.

Cuando lo vemos desde el lateral, observamos también algunos detalles en plástico por la zona inferior y los pasos de rueda, reforzando esa imagen campera. Se han adornado con un embellecedor cromado, meramente decorativo, pero que casa en nuestra unidad a las mil maravillas con el color del techo. Se trata de uno de las 14 combinaciones bicolor que pueden elegirse en este modelo, además de los 9 colores únicos.

Desde esta vista también podemos ver las llantas de aleación de 17 pulgadas del acabado Zen, la línea de diseño que asciende por las puertas para ganar en dinamismo visual o las carcasas de los retrovisores a juego con el gris latino del techo.

Si echamos un vistazo a la zaga nos llama poderosamente la atención el diseño de las luces diurnas LED, que imitan a tres garras. No hay muchos más elementos destacables en esta vista, más allá de la pequeña prolongación del techo sobre el portón a modo de alerón y que sirve para integrar la tercera luz de freno sobre una luna de dimensiones algo reducidas. En la parte baja se repite ese protector en plata, insertado en el paragolpes de plástico negro.

Interior

En cuanto abres la puerta ves enseguida que no hay lujos, pero la marca ha sabido emplear los materiales de mejor calidad allí donde se pueden tocar más, ocultando en zonas menos “nobles” los plásticos más duros y menos agradables. Los ajustes entre piezas son más que correctos, todo da impresión de solidez.

El diseño recuerda mucho (es lógico) al del Clio 2017. Salvo la posición de conducción, más elevada, comparte el volante forrado en cuero, con muy pocos mandos ya que reserva los del equipo de sonido a un mando satélite detrás.

Las primeras veces que lo utilizas te parece algo complicado pues tiene varios botones (volumen, cambiar de emisora… pero enseguida te haces con él). Como en el Renault Megane que probamos, el limitador de velocidad y control de crucero se ha ubicado en el túnel central, junto al freno de mano, una posición poco habitual… y poco práctica.

El cuadro de instrumentos combina dos semiesferas laterales analógicas (cuentarrevoluciones a la izquierda y nivel de combustible a la izquierda) con una pantalla central digital para la velocidad. Sobre ella, un ordenador de a bordo, muy sencillo.

En el centro del salpicadero el gran protagonista es la pantalla del sistema de infoentretenimiento, en esta unidad el MediaNAV Evolution con pantalla táctil de 7 pulgadas. Su funcionamiento no es muy intuitivo en un principio, los botones del interfaz son bastante pequeños y no destaca por rapidez.

Esta pantalla va integrada en un marco negro brillante (dichosa moda, no me cansaré de decirlo), con el mando del climatizador. Es un mando giratorio físico y grande, que se usa en combinación con algunos botones… pero el acabado no acabó de convencernos.

Si bien no contamos con lujos ni tecnología de ultima generación, destaca en el apartado práctico. La guantera, para empezar, tiene una apertura poco convencional pensada totalmente para el uso del conductor. Se abre como un cajón, por lo que gana en capacidad, si bien abrirla puede molestar algo al acompañante.

El espacio es bueno en las plazas delanteras, si bien los asientos delanteros no destacan por abrazar demasiado el cuerpo. Nos gustó, y mucho, el detalle de que cuenten con una tapicería desenfundable, que se abre con una simple cremallera muy fácilmente.

Las plazas traseras son también amplias para dos ocupantes, tanto en altura como en espacio para las piernas. Incluso no están nada mal en anchura (teniendo en cuenta que hablamos de un segmento B), si bien la plaza central no es tan espaciosa y la forma del asiento hace que no sea cómoda de usar, ya que el portaobjetos sobre el túnel de transmisión reduce el espacio para los pies. Muy a favor, sin embargo, del hecho que esta banqueta pueda desplazarse longitudinalmente, para ganar espacio para las piernas o bien ganar capacidad de carga en el maletero.

Maletero

Habida cuenta de que es un producto veterano y que las plataformas han evolucionado bastante desde que se fue lanzado, el maletero del Renault Captur tiene una capacidad notable. Cubica 377 litros de volumen, pero eso si colocamos el piso en la parte más elevada. Si lo colocamos en la parte baja, la capacidad alcanza los 455 litros.

Además, como la banqueta trasera puede desplazarse longitudinalmente 12 centímetros, podemos aumentar esa capacidad todavía un poco más. Eso sí, en detrimento del espacio para las piernas de los pasajeros traseros. Es una solución más propia de los monovolúmenes pequeños que ya han adoptado otros coches de este segmento, como el Citroën C3 Aircross.

Las formas del cofre son bastante regulares y aprovechables. Destacar que es posible abatir los respaldos de los asientos traseros (divididos en dos partes) si se necesita cargar objetos voluminosos, con los que queda un espacio de 1.235 litros de capacidad, con una superficie plana si colocamos el doble fondo en la posición más alta. Bajo el piso contamos con una rueda de repuesto temporal.

Equipamiento

Desde el nivel de dotación más sencillo, que la marca ha denominado Life, el Cpatur cuenta con elementos como el control de tracción y estabilidad, elevalunas eléctricos, cierre con mando, ordenador de viaje, asiento posterior abatible, control de velocidad, arranque por botón, luces diurnas LED o el asistente al arranque en cuestas.

Quizá conviene empezar a mirar por el Intens, que suma interesantes mejoras estéticas como las  llantas de aleación, faros antiniebla, detalles cromados en la carrocería… y en el interior, al cual se accede sin llave mediante la tarjeta Renault, ya tenemos aire acondicionado, sistema de sonido con Bluetooth, puerto USB, elevalunas traseros eléctricos, volante de cuero, un mejor tapizado específico o el sistema de asistencia a la frenada de emergencia.

Nuestra unidad de pruebas corresponde al acabado Zen. Ya presume de faros LED, llantas de aleación de 17 pulgadas, la carrocería en dos colores, sensores para que se activen automáticamente los parabrisas y las luces cuando es necesario, un paquete interior que aporta detalles en cromo satinado o el sistema de navegación con pantalla de 7 pulgadas. En el momento de la actualización sumó interesantes ayudas a la seguridad como el sistema de alerta de objetos en ángulo muerto, sensores y asistente al aparcamiento automático…

Nuestra unidad contaba con algunos extras. Además de la pintura Azul Ocean con el techo en gris platino, con el pack visibilidad (cámara de visión trasera, espejos exteriores plegables eléctricamente, control de distancia de aparcamiento trasero) o las lunas traseras sobretintadas.

Lo bueno, que los extras no suponen un desembolso demasiado grande, lo que permite personalizar el vehículo mucho, tanto por dentro y por fuera. Sin contar estos elementos el precio del Renault Captur Zen, con el motor que tenemos entre manos, es de 19.690 euros en estos momentos.

Ojo, esta tarifa es el precio recomendado. Si buscas entre las ofertas del Renault Captur verás que es posible bajar mucho esta cifra, por debajo de los 15.000 euros (pregunta si es necesario financiar el coche con la marca). Te recomendamos también echar un ojo a nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

La gama mecánica tuvo importantes retoques no con la llegada de la puesta al día, sino con la implementación del ciclo de homologación WLTP en septiembre. De este modo nos encontramos como motor de acceso a la gama de gasolina con este que tenemos entre manos, el 0.9 TCe de 90 CV, al que ahora acompañan el  el 1.3 TCe de 150 CV. Quienes prefieran el diésel cuentan con el 1.5 dCi de 90 CV.

Todos los propulsores envían la potencia a las ruedas delanteras y se asocian a un cambio manual de cinco o seis relaciones o al de doble embrague EDC.

Nuestra unidad de pruebas cuenta con el motor de gasolina menos potente. Se trata de una mecánica con tres cilindros en línea en posición delantera transversal, de 898 cc, que entrega su potencia máxima de 90 CV (66 kW) a 5.000 rpm y un par máximo de 140 Nm a 2.250 rpm.

Sus prestaciones son modestas. Necesita 13,1 segundos para alcanzar los 100 km/h desde parado y la velocidad máxima se queda en 172 km/h. Los consumos homologados no son malos, pues, según indica su ficha técnica gasta 5,4 l/100 km en el ciclo combinado, con unas emisiones de CO2 de 124 gr/km. Marca en la bascula 1.248 kg de peso… Es hora de ver como se mueve.

Comportamiento

Sabemos que no tenemos un deportivo entre manos, pero desde luego, tampoco da la sensación en medio del tráfico urbano que sea un coche lento. Jugando con el cambio manual de cinco relaciones (con marchas bien escalonadas, pero cuyo tacto para mi gusto es mejorable) es posible moverse de manera animada entre el tráfico urbano.

¿Y el consumo? Sabemos que la apuesta por motores tan pequeños como este se debió sobre todo a conseguir un gasto bajo. Desde luego, a ritmos tranquilos resulta sencillo estar muy cerca de los consumos homologados… pero también es cierto que son sensibles al uso.

Una ayuda es el botón ECO que encontramos en la consola. La respuesta del motor al acelerador es más tranquila para que las aceleraciones sean más progresivas. Créeme, se nota en el consumo, pero es algo que puede hacer cualquiera siendo comedido… porque cuando necesitas algo de brío, como al adelantar en carretera o en una incorporación, es casi mejor tenerlo desactivado. Al final de la prueba el gasto se quedó en 6,3 l/100 km, una cifra no del todo mala si tenemos en cuenta que nos movimos por escenarios diversos.

Al salir de la ciudad el Renault Captur ya no se siente tan cómodo. En una carretera secundaria vemos cómo se trata de un coche que puede ser ágil en el tráfico urbano (lo es) pero a medida que la velocidad aumenta y las curvas enlazan unas con otras llegan los balanceos. No demasiado acuciados, pero el tarado de la suspensión se ha pensado más para superar badenes sin incómodos rebotes que para pegar el coche al suelo en estas situaciones. De todos modos, circulando a las velocidades adecuadas de la vía por la que circulas, no llegarás a tener sensación de peligro en ningún momento.

En autovía a velocidades legales el coche también busca ser cómodo. El motor, que no es demasiado refinado en cuanto a vibraciones, sí lo es en sonido, pues la insonorización ha logrado un habitáculo bien aislado para el tipo de coche que es y el precio que tiene. La dirección es bastante precisa (muy poco informativa, pero eso ya es algo con lo que debemos lidiar sí o sí en el 90% de los coches) y resulta agradable de conducir.

Y, desde luego, al tratarse de un SUV no hemos podido evitar adentrarnos en una pista de tierra sencilla. Al estar algo elevado (altura libre al suelo de 170 mm) y cuenta con algunas protecciones en los bajos de la carrocería no hay que preocuparse por dañar algo a las primeras de cambio, siempre que tengas en cuenta que no es un todoterreno (no existe ni la opción de tracción total en la gama).

Es aquí donde agradecemos esa configuración suave de la suspensión. Su esquema McPherson delantero y rueda tirada con elemento torsión detrás no sólo resulta cómoda sobre el asfalto, sino que filtra de forma adecuada las irregularidades de los caminos empedrados.

Opinión coches.com

Estamos ante un coche honesto. El Captur es un crossover urbano y cumple con creces aquello para lo que ha sido diseñado: moverse cómodamente en la ciudad donde, incluso con el motor más pequeño de la gama, no se muestra especialmente lento ni pesado.

También se defiende muy bien fuera de la ciudad, siempre que tengas en cuenta el tipo de vehículo que tienes ente manos. Reacciones predecibles, con prestaciones suficientes para moverse… pero sin esperar alardes de capacidad.

Y todo esto con una imagen exterior que mejoró en la ultima actualización, con elementos como los detalles cromados, las luces LED o las posibilidades de personalización, como esa pintura bicolor de esta unidad de pruebas.

El amplio interior con un acceso cómodo y acabados acordes con su filosofía, unido a un maletero muy capaz, acaban de convencer a muchos. Y, si alguno tenía alguna duda todavía, cuando llega el momento de echar cuentas y ves el precio y todo lo que es capaz de ofrecer por ello… empiezas a entender por qué año tras año es el B SUV preferido por los europeos.

Renault Captur 0.9 TCe Zen
7.4 Nota
Lo mejor
  • Relación calidad /precio /equipamiento muy buena
  • Amplitud interior y capacidad de maletero
  • Consumos comedidos a ritmos normales
Lo peor
  • Calidad de algunas partes del interior
  • Poco refinamiento del motor
  • Tacto de la caja de cambios manual
Diseño7.5
Habitabilidad8
Acabados6.5
Maletero8.5
Equipamiento7
Motor6.5
Comportamiento7
Calidad Precio8.5

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