El nuevo Honda NSX ya está entre nosotros, pero todavía hay una gran parte del público que no consigue quitarse de la cabeza al modelo original. Aquel que en la década de los 90 revolucionó el panorama del mundo del motor, dejando atrás a muchos rivales. Para desarrollarlo, la marca japonesa contó con la ayuda del mismísimo Ayrton Senna, el piloto brasileño, que por entonces estaba en el equipo McLaren-Honda de Fórmula 1.

Pero la producción de este modelo finalizó y ahora podemos ver una de las últimas unidades, un Honda NSX de 2005, contra una de las últimas sensaciones de la marca en la actualidad. Hablamos de uno de los compactos deportivos más cotizados, probablemente el tracción delantera más rápido, el Honda Civic Type R. A continuación va un vídeo en el que ambos ejemplares se someten a una serie de pruebas.

Antes de nada hay que hacer un repaso técnico de los dos vehículos. El Honda NSX original venía con un V6 atmosférico de 3.2 litros y 280 CV en este ejemplar (antes de 1997 tenían menos potencia) que pasan directamente al eje trasero. La mecánica del compacto es bien distinta, un cuatro cilindros turbo de 2.0 litros con 320 CV que van a las ruedas delanteras. El peso de ambos está bastante igualado, aunque el Civic es unos 80 kg más ligero.

En la primera carrera de aceleración en el cuarto de milla, el NSX coge una ventaja importante en los primeros metros, pero el Civic Type R va ganando terreno. No fue suficiente y el NSX se impuso por una décima con un tiempo de 13,5 segundos. En una segunda carrera lanzada el compacto cuenta con la ventaja del turbo en la recuperación y consigue el empate. Terminan con una prueba de frenada, donde el Civc Type R también se impone (por la mínima) gracias a un sistema más actualizado y potente.

De todos modos, nos quedamos con la estética atemporal del Honda NSX y el tremendo sonido de su motor cuando se acerca a las 8.000 vueltas.

Fuente: CarWow

1 COMENTARIO

  1. Lástima que no hayan hecho otras pruebas como slalom, G’s laterales en círculo y vuelta rápida a un circuito. Estos dos coches están hechos para las curvas, no sólo para líneas rectas como los muscle cars americanos, y habría sido interesantísimo y emocionante enfrentarlos en estos aspectos. Supongo que ahí, el motor central y el centro de gravedad más bajo del NSX le darían una ventaja, pero cualquiera sabe…

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