Hoy os traemos una historia de superación bastante inspiradora. Jason Watt es un piloto danés que sufrió un grave accidente de moto en 1999. El resultado fue una lesión medular que le dejó parapléjico y que le impide mover su tren inferior. A pesar de tener que depender de una silla de ruedas, los ánimos de Watt no decayeron. Nunca se rindió y luchó por seguir haciendo lo que más le gustaba y daba sentido a su vida: competir.

Con un vehículo adaptado para poder acelerar y frenar con las manos, volvió al campeonato nacional de turismos (Danish Touringcar Championship) y consiguió ganarlo en 2002. Poco más tarde se hacía con uno de los vehículos de sus sueños, un Ford GT de 2005, que también adaptó a sus necesidades. Con el lanzamiento del nuevo Ford GT no se pudo resistir a intentar hacerse con uno y la marca del óvalo lo seleccionó sin ninguna duda.

De hecho, el de Jason Watt fue el primer Ford GT que llegó a Europa. También uno de los más atractivos, con una espectacular librea de Gulf Oil con los colores azul y naranja. El vehículo recibió la adaptación pertinente para que el piloto lo condujera y otros detalles como un soporte para llevar la silla de ruedas en el techo del vehículo (debido a su escaso espacio interior). El danés es un asiduo a eventos del motor y de caridad, por lo que el GT se deja ver en público y acumula bastantes kilómetros.

La última de las acciones del inspirador piloto ha sido la de llevar y conducir su coche en uno de los circuitos más famosos del mundo. Se fue a Nürburgring con el Ford GT estrenando un vinilo verde de su patrocinador (la decoración de Gulf no sufrirá variaciones) y rodó a buen ritmo por el ‘Infierno Verde’, algo que no hacía desde 1995. Es recomendable ver el vídeo para observar la forma de conducir de Watt, que ha dejado claro a lo largo de su vida que con esfuerzo y actitud se puede llegar a cualquier parte.

Fuente: Misha Charoudi

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