Un tercio de los españoles no sabe conducir ante situaciones climatológicas adversas y en España aunque no es in país de condiciones extremas, cada vez es más necesario estar preparado para grandes lluvias y sobre todo nieve y hielo.

Los primero que tienes que hacer en temporada de invierno es revisar tu vehículo, especialmente la dirección, luces, batería, ruedas, frenos (incluido el de mano), limpiaparabrisas, lavaparabrisas y sistema de calefacción.

Muchos accidentes de coche se producen en zona de nevadas, a menudo ocasionados por el desconocimiento que se tiene respecto a la gran diferencia que existe respecto a conducir un vehículo sobre el pavimento seco o mojado y con nieve. Para conducir de manera segura, si hay pronóstico de nieve o heladas, es importante conocer las demandas a las que se enfrente el vehículo, los neumáticos y las personas que viajan.

Antes de salir has de revisar que el coche tenga líquido anticongelante en el radiador y que el nivel del mismo sea el correcto.

Ahora ya estamos listos, pero los problemas que nos podemos encontrar son muchos y variados, no hace falta decir que si tenemos que estar atentos en condiciones normales con la climatología adversa mucho más.

Las cadenas del coche deben ser obligatorias si se va a circular por puertos de montañas, carreteras nevadas o zonas propensas a nevadas por lo que las cadenas de seguridad tienen que ser una prioridad en nuestro equipaje. La colocación siempre sería en el eje motriz.

A continuación detallaremos algunos consejos importantes para saber que hacer en situaciones extremas.

Circularemos siempre con las ruedas dentro de las roderas marcadas para evitar bandazos que podrían producirse al intentar salir de estas.

Ante una bajada pronunciada y con nieve en carretera, si vemos que no podemos frenar, dirigir el coche a una zona de nieve más profunda, girar toda la dirección a un lado y cortar el contacto sin dejar de frenar a fondo. La nieve que se acumula delante de las ruedas giradas y bloqueadas nos detendrá.

Circulando por una carretera nevada si llegamos a una subida pronunciada, tendremos que aumentar ligeramente la velocidad, elegir una relación de cambio intermedia que nos evite cambiar en plena subida y mantener el gas a menos de la mitad de recorrido y de manera constante durante toda la subida.

Ante un subviraje (deslizamiento del tren delantero) , mantener el volante en la misma posición y levantar suavemente el pie del acelerador, incluso frenando ligeramente hasta recuperar la trayectoria.

Si sufrimos aquaplanning, sujetar con firmeza el volante evitando correcciones acusadas de trayectoria y levantar el pie del acelerador suavemente hasta mantenerlo a punta de gas.

Redacción coches.com

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