La afición por los coches es un árbol de múltiples ramas. Por ejemplo, en la redacción son corrientes los debates sobre qué películas y series tienen los mejores coches. Que si Goldfinger, El Mentalista, El coche fantástico

Pero hoy nos vamos a centrar en elaborar un decálogo de películas por y para, el placer de los fanáticos de la conducción. Y no de cualquier coche, sino de aquellos que habitan en los sueños de muchos de nosotros. ¿Preparado?

Grand Prix (1966)

Ya os dimos una serie de argumentos por los cuáles directamente afirmábamos de que se trata de la mejor película de carreras de la historia. Su trama no te cambiará la vida, ni falta que hace, ya que es su fotografía lo que hace interesante y apasionante a esta película estrenada ya hace 51 años. Si las escenas parecen reales, es porque directamente lo fueron, las escenas se grabaron con unas cámaras acopladas a los bólidos que alcanzaban velocidades de hasta 300 km/h. Por si no te parece argumento suficiente, además se mezclan escenas reales con leyendas como Jackie Stewart o Fangio.

Bullitt (1968)

Bullitt es objetivamente una buena película. Ganadora de un premio Óscar, Steve McQueen hace el papel de Frank Bullitt, un teniente de la Policía de San Francisco encargado de investigar un asesinato por parte de la Mafia. Mención aparte, los coches bien merecerían figurar en los créditos. Un Ford Mustang GT 390 Fastback o un Dodge Charger R/T  hacen las delicias del espectador como lo hicieron del propio McQueen. Él mismo acabaría reconociendo que aceptaba los guiones según los coches que aparecían en la película. Y es que McQueen de coches, sabía bastante.

Las 24 h de LeMans (1971) con Steve McQueen

“No tengo claro si soy un actor que pilota, o un piloto que actúa”

Reconocemos que lo nuestro por Steve McQueen se puede diagnosticar por mitomanía. Pero no nos quedaríamos del todo satisfechos sin recomendarte que veas su largometraje prácticamente a modo de documental y homenaje hacia su persona que bien le costó algún que otro disgusto.
Problemas de financiación, mala taquilla, accidentes que acabaron incluso con las extremidades de un compañero de reparto… Una película en la que resulta incluso más interesante el rodaje que el producto final.Si la película no te convence te recomendamos el documental Steve McQueen: El Hombre & Le Mans sobre la filmación del último capricho del “Rey del Cool”

The Italian Job (1969)

Si te llevaste las manos a la cabeza con el remake de Italian Job del 2003, te entendemos. Ni de lejos le hace justicia a la película de Michael Caine. Ni la belleza de los coches se refleja igual. Del Lamborghini Miura que acaba en pedazos por la Mafia, al Aston Martin DB4 que conduce Caine, pasando por la mítica persecución con los tres Mini atravesando las calles de Turín. Un clásico que no nos cansamos de ver una y otra vez.

Senna (2010)

“El segundo, es el primero de los perdedores”

Si no has tenido la oportunidad de ver el documental, te recomendamos que le eches un vistazo al trailer. Suficiente para hacerte una idea de la intensidad con la que se relata la vida y triste final de una de las más grandes figuras del deporte mundial acabado en mártir de la Fórmula 1. Además consigue esclarecer como la relación entre Senna y Prost aún caracterizada por la rivalidad entre los dos pilotos, estaba especialmente basada en un gran respeto y admiración mutua.

Cars (2006)

Paul Newman dió voz a Doc Hudson (izquierda), un piloto retirado convertido en médico de competición

Las películas que salen de Pixar suelen ser un regalo tanto para los más pequeños como para los más mayores. Y es que en ella salen un Porsche 911, un Fiat 500 o un Volkswagen T2, entre otros. De hecho el más avispado comprenderá a quién rinde homenaje el nombre de “Rayo Mcqueen”. Si en la versión doblada aparecen voces como la de Fernando Alonso o Marc Gené. En la original podemos a escuchar al mítico Paul Newman conocido también por su gran afición a las carreras y la velocidad.

The Hire de BMW (2001/2002)

No es en el sentido estricto una película, ni siquiera es un tradicional anuncio de BMW. En concreto, se trata de una serie de cortos dirigidos por directores de la talla de González Iñárritu o Guy Ritchie que como eje central tiene a Clive Owen como conductor en diferentes historias. Madonna muerta de miedo en un BMW M5 o James Brown contratando los servicios del conductor para que le lleve en su BMW Z4 3.0i a renegociar su pacto con el diablo. Una serie de historias tan surrealistas como entretenidas. Puedes verlas todas aquí.

Drive (2011)

Hipnotizante desde el primer segundo. Ryan Gosling es un misterioso conductor que de día trabaja como especialista en escenas de acción y por la noche sirve como conductor para todo el que lo necesite a la hora de huir de la policía. Una película que te darán unas ganas terribles de conducir por la noche al ritmo de la banda sonora de la película. A poder ser al volante de un Chevrolet Chevelle del 73.

Mad Max: Furia en la carretera (2015)

No es una película para ver cuando estás de bajón, de hecho la película es de esas que te dejan sin dormir toda la noche ante el temor de que se acerque pronto el apocalipsis. Pero como su propio subtítulo indica, es una película que tiene como escenario unas carreteras áridas donde distintos personajes al volante de sus improvisados coches luchan por la supervivencia. Cada uno de los coches que aparecen (150) fueron uno a uno diseñados y basados en coches como el Ford Model B, el Beetle o el Perentti.

Saga Bond (desde Dr.No, 1962 a Spectre, 2015)

No nos importaría quedarnos atrapados en este Lotus Esprit Turbo…

El espía más famoso del cine tiene la suerte de que ya puestos a salvar el mundo lo haga siempre en algunos de los coches más deseados de la historia. Del citado DB5 en Goldfinger, el Ford Thunderbird en Muere Otro Día, el BMW Z3 en Goldeneye, y sí, el mítico Lotus Espirit S1 capaz de convertirse en submarino en la Espía que me amó. Porque eso de que una marca de superdeportivos fabrique su propio submarino, sólo pasa en las películas, ¿no?.

Fuente: Autofácil

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