Sin duda alguna uno de los acontecimientos que marcó el inicio del 2019 fueron las protestas y movilizaciones protagonizadas por los taxis en las ciudades de Madrid y Barcelona. De hecho, como consecuencia de ellas, las empresas de VTC Uber y Cabify anunciaron el cese de su actividad en la Ciudad Condal. Ahora poco más de un mes después ésta última ha comunicado que vuelve a operar en las calles de Barcelona.

“La empresa sale al rescate del sector y de los miles de puestos de trabajo generados por el mismo en Cataluña, con la adopción de un nuevo (y gravoso) modelo de negocio” han señalado desde la propia compañía.

Cabify reanuda su actividad con una flota de 300 vehículos en vez de los 600 con los que contaba hace más de un mes. La compañía de VTC formalizará un contrato de un año de vigor con cada usuario antes de realizar el primer viaje en esta “nueva era”. Este contrato no tiene coste adicional y podrá ser prorrogado y cancelado por cada usuario cuando éstos lo deseen.

Uno de los requisitos marcados por la Generalitat que mas daño suponía a las empresas de VTC, para que este tipo de empresas pudiesen seguir operando en la ciudad, era el de la precontratación del servicio con 15 minutos de antelación. Ahora con la vuelta de Cabify a las calles catalanas sólo se deberá realizar esta obligación en el primer uso de la plataforma. A partir de la segunda contratación los clientes podrán disfrutar del servicio con la inmediatez de siempre.

Otro de los requisitos marcados por el Gobierno catalán hacía referencia a la ausencia de la geolocalización. Los usuarios no podrán escoger a su antojo el coche que deseen sino que será la propia App la que decida que conductor realice el servicio de manera óptima y eficiente. Pese a esto los clientes si que podrán continuar identificando los puntos de recogida y de destino.

Tendremos que esperar a ver cómo reacciona la Generalitat ante esta nueva ofensiva y cómo es la convivencia entre Cabify y los taxistas de la Ciudad Condal.

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta