Ya hemos visto coches capaces de funcionar con whisky, coches que se mueven gracias a la energía del aluminio de las anillas de las latas y hasta coches movidos con café. Hoy vamos a hablar de tres experimentos (que funcionan) de coches movidos con madera. No es ninguna novedad técnica. Así empezó la movilidad de las máquinas, con artilugios a vapor, conseguido con la combustión de madera o carbón. Lo que verdaderamente llama la atención es utilizar esta vestusta tecnología en los coches tal y como los entendemos hoy en día.

Mercury Beaver XR7

La primera de estas transformaciones nos llega desde Estados Unidos. Un granjero ha cogido su Mercury Cougar XR7 con turbo de 20 años y, con su motor original, ha conseguido que funcione con pellets (madera comprimida) o cualquier otra materia orgánica biodegradable, manteniendo su motor original.

En el maletero del coche han instalado un un gasificador, algo parecido a un  horno donde la materia orgánica arde lentamente a alta temperatura, controlada regulando el oxígeno que entra. Los gases resultantes es una combinación de monóxido y dióxido de carbono, hidrógeno y metano, que se enfrian y alimentan el motor de gasolina. El proceso es parecido al de los coches con GLP, aunque aquí el gas que sirve como combustible se produce en el maletero. Pero desde luego, funciona, como podemos ver en el siguiente vídeo:

El coche alcanza 75 km/h (dicen que es el récord mundial). Pero hay porblemas. La densidad energética de la madera es baja, así que se necesitan unos 100 kg de pellets para recorrer 350 km. Además, los gases se producen a temperaturas superiores a 1.300ºC, así que habría que “encender” el coche un buen rato antes de usarlo. Y claro, el enfriado tampoco es instantáneo. Además, habría que ir limpiando constantemente el “horno”.

Volvo que funciona con madera

En Suecia han hecho un experimento parecido con un Volvo movido con madera. Un buen final para esos muebles de Ikea (también suecos) que se han quedado viejos, ¿verdad?

Empezaron a construir el coche en la víspera de año nuevo de 2010 y trabajaron duro hasta la primavera para que el sistema de gas de madera y el coche funcionase. Su idea era combinar la industria tradicional de automóviles sueca, y “el ingenio a los agricultores”. Los “aventureros” recorrienron con el 5420 kilometros en 20 días, gastando menos de 7 metros cúbicos de madera.

El coche es un Volvo 142 Deluxe de 1968. La familia de Borg (uno de los ingenieros) lo compró en el otoño de 2006 por poco más de 300 euros. La modificación es muy similar al anterior, salvo que su sistema de combustible permite cambiar entre el productor de gas y la gasolina con un interruptor, incluso mientras el coche está funcionando.

Dudábamos de la afirmación  del “récord mundial” del Mercury porque estos chicos aseguran que su Volvo de 1460 kilos de peso alcanza 90 km/h (incluso 105 km/h con madera seca Björk). También dicen que, algunas veces 😉 es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h. Pueden recorrer hasta 1.000 km con un metro cúbico de madera y, con una sola carga, 70 km. Para arrancar, se necesitan entre dos y diez minutos, dependiendo del frío.

El vídeo no tiene sonido, pero lo hemos elegido porque se ve perfectamente lo “cómodo” que es repostar, conducirlo… Pero puedes ver muchos más en su canal de Youtube.

Yugo 45 que funciona con carbón y madera

Pero sin duda alguna, de los coches que funcionan con madera, el más entrañable es este que se fabricó en Serbia. Anton Peterka trabajó duro con su equipo (entre ellos estaba su hijo Igor, ingeniero mecánico), para modificar su Yugo 45 de 1985. Querían que pudiera usar madera y carbón como combustible.

El proceso se basa, como los anteriores, en la combustión incompleta de la madera, donde se crea una mezcla de gases tan inflamable como los vapores de gasolina. El mecanismo se fabricó de chapa de acero y pesa 60 kg. Como curiosidad, la tapa es de un tanque de leche, por su adherencia.

Según Peterka, el Yugo es el coche más adecuado para hacer esa transformación, porque tiene un montón de espacio libre alrededor del motor para alojar el ventilador, que se alimenta de la batería del coche y absorve el gas de la cámara de combustión.

La mezcla de gas tiene unos 2.590 kJ de energía, mientras que la mezcla de gasolina 3344 kJ. Así, el motor alimentado por madera no es tan potente y en lugar de 45 CV, se redujo a 28 CV. La velocidad máxima que el Yugo alcanza con este motor es de unos 85 km/h, (por la menor potencia, el aumento de peso y la peor aerodinámica debido a la cámara de combustión externa).

El coche tarda unos 15-20 minutos en arrancar, pero los 35 kg de leña o carbón que caben en la cámara son suficientes para recorrer 150 km. En lugar de un litro de gasolina, gasta 2,5 kilogramos de madera. El consumo medio es de de 20 kg de madera cada 100 km. Peterka asegura además que los gases de escape de la madera tienen componentes menos dañinos y que contamina menos.

Por la salud de los bosques del planeta (poca vida les quedaría si este tipo de motores se extendiese), esperemos que  los experimentos de propulsores que funcionan con madera se queden en una anécdota.

Vía: Tecmovia, Vedbil, Freeweb
Galería de fotos:

Ver galeria (8 fotos)

1 COMENTARIO

  1. hola un cordial saludo y mefasino ver tu coche y cemease muy iterasate susistema y lo ecologico que es y soy mexico redoco el puebla megustaria estar ne contato

Deja una respuesta