Cuando surgió la noticia del establecimiento de Cupra como marca independiente, muchos ya empezaron a soñar. Eso significaba que podrían hacer modelos bien diferenciados de los SEAT y que podrían tener más personalidad e, incluso, un deportivo puro. Más de uno imaginó algo al estilo de aquel prototipo SEAT Cupra Racer empleando la base del Audi R8 y aprovechando esa capacidad de estar compartiendo plataformas dentro del Grupo Volkswagen. Aunque parece que no habrá ese final feliz que tantos deseaban.

Teniendo en cuenta unas declaraciones recientes de Luca de Meo, CEO de SEAT, parece que no tendremos ese deportivo más purista de Cupra. Reconoció que los coupés o los descapotables biplazas, carrocerías más relacionadas con el rendimiento, son una opción prácticamente descartada. Podrían tener buena acogida en mercados como el británico, pero en otros como el alemán no tendrían apenas demanda y, al fin y al cabo, eso es lo que se busca.

El directivo continuó diciendo que los SUV coupé representan para ellos ahora lo que antes fueron los coupés de antaño. En resumidas cuentas: ya no pueden hacer aquellos coches poco prácticos pero rápidos y con un comportamiento sobresaliente debido al centro de gravedad bajo porque es una carrocería más pasional que racional. Cupra a día de hoy no se puede permitir perder cientos de millones de euros en el desarrollo de un deportivo para que luego solo venda 15.000 unidades.

Eso es lo que decía abiertamente Luca de Meo, que tampoco se cerraba las puertas al decir que quizás llegue cuando tengan más recursos, pues creatividad les sobra. De esta forma, la gama de Cupra en los próximos años quedará formada por SUV de forma casi exclusiva. Se confirmó la cancelación del Cupra Ibiza, así que actualmente está solamente el Cupra Ateca y le seguirán el Cupra Formentor (híbrido enchufable) y el Cupra Tavascan (totalmente eléctrico).

Fuente: Autocar

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