Las sorpresas que te da Internet son inexcrutables. Ahora nos enteramos que el británico Harold Bate hizo lo que Frankfurt y Detroit dicen que no se puede hacer: abandonar el uso de combustibles fósiles. Inventó un coche que funciona con excrementos de animales… ¡Hace 40 años! ¿Por qué demonios seguimos utilizando petróleo?

Alguien que invente algo así debe ser alguien especial. Lo es. En 1937, Harold Bate perdió una pierna en un accidente de tráfico. Esto habría acabado con los ánimos de muchas personas … pero no con los de Harold, que diez años más tarde, junto a su familia se propuso realizar la mayor de sus aventuras: viajar en coche por África. Conducían un viejo Jeep del ejército de ocho años, que tenía la friolera de 380.000 kilómetros. “Fue duro, hacía calor y, a veces era peligroso… pero no me lo habría perdido para el mundo. Nos encantó cada minuto. Nuestra hija aprendió más de lo que nunca habría aprendido en la escuela”, aseguraba Bate en una entrevista.

La verdad es que le ocurrió de todo en aquel viaje: Bate investigo cómo se extraían el oro y el uranio en Rhodesia y Tanganica (actual Tanzania), fueron atacados por bandidos, tuvieron que vivir una temporada de lo que cazaban y también fueron tratados como reyes en su visita a los jeques de los desiertos del norte de África.

A su regreso a Inglaterra en 1955, Harold trabajó como comercial de una compañía eléctrica y condujo un taxi antes de prestar atención al poder que se ocultaba en el estiércol que se agolpaba en las cercanías de su siguiente negocio, una granja de pollos.

Bate inventó un convertidor que reciclaba residuos animales (al parecer humanos también valían) en gas metano. Su invento necesitaba bastante materia prima, exactamente 135 kilos de estiércol que hubiesen estado fermentando durante una semana. Habíamos visto coches que se mueven con cerveza, whisky, café e incluso con madera. Pero estiércol, nunca.

Lo que no tenía rival era el precio de este combustible. Según estimaciones del propio Bate, el equivalente a un galón de gasolina (3,78 litros) sólo le costaría 3 centavos de dólar. Al cambio actual eso supone 17 centavos de dólar. Lo que oyes. 13 céntimos de euro. Por el equivalente a casi cuatro litros de gasolina.

Harold Bate

Harold tenía 62 años cuando lo inventó. Su unidad de conversión era tan pequeña que podía ser utilizada por cualquier automóvil, que desde entonces estaría prácticamente libre de contaminación. Pero hay más (esto parece una Keynote de Apple). Usando el convertidor Bate los costes de aceite, bujías y otros gastos diversos de funcionamiento del automóvil se reducían a una décima parte.

Veamos cómo funciona este ingenio: Una vez que se garantizó el suministro de metano (en esta publicación vemos que también tenía cerdos en la granja), Harold debió enfrentarse al problema que el gas a alta presión llegase al motor de su coche en la cantidad exacta requerida en todas las condiciones de operación. Su respuesta, el convertidor automático de gas Bate.

Parece un platillo volante, que se coloca entre la botella de presión del metano y el carburador del coche. Esto permite que los cilindros del motor aspiren del depósito el metano (lo justo y no más) que se necesita. La única modificación hecha en el motor original del coche es un tubular que se enrosca en el tubo del cebador del carburador, antes de la válvula de mariposa del acelerador. Una serie de tubos de goma conectaba este sistema con el convertidor de Bate y una carrera más se remonta a cualquier lugar de la botella de metano se realiza. Sin conexión mecánica o modificación complicada otro es necesario.

Mother Earth News, la fuente de esta historia, informaba que “cientos de personas ya podrían conducir coches con motor de pollo en todo el mundo”, pero pensamos que la invención de Bate nunca se pondrá en funcionamiento masivo… Porque a ver quién consigue esos 135 kilos de estiércol fermentado. Lo que no cabe duda es que inició el camino hacia la motorización con menos emisiones.

En este vídeo puedes ver a Bate y el coche que inventó (que por cierto, no suena nada mal) junto a otros ingenios como una curiosa bicicleta y la gran repercusión que tuvieron sus trabajos (recibía miles de cartas que le animaban a continuar sus estudios):

Fuente: Mother Earth News
Vídeo: ONF
Más información técnica: GaspowerUK

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3 COMENTARIOS

  1. De las distintas fermentaciones de estiercol, se puede obtener el metano que se desprende, lo mismo que de la carne muerta en putrfacción mezclada con tales excrementos.
    Utilizando los depojos animales del consumo cárnico, más los cuantiosos excrementos de las distintas granjas. No cabe duda de que ahí tenemos una fuente de energía.
    Creo que ya existen viviendas experimentales que poseen fosas preparadas para tal evento, produciendo el gas suficiente para autoabastecerse.

    • LA GRAN SOLUCIÓN EN LOS PUEBLOS Y CAMPOS DE COLOMBIA, EL SENA DEBERÍA ENSEÑAR Y PROMOVER TODAS ÉSTAS TECNICAS. COMUNIQUEMOS Y PROPAGUEMOS …..

  2. en el chaco , región occidental del paraguay, sud américa , existen varias colonias de menonitas que utilizan ese sistema, me refiero al gas metano….

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