Hace algo más de un año Ford presentó en Madrid el cinturón de seguridad con airbag, un revolucionario concepto que, según la firma, combina las prestaciones de un cinturón de seguridad convencional con los atributos de un airbag. Pasados doce meses, la casa automovilística se encuentra en disposición de estrenar su nuevo sistema en Europa. Será con el nuevo Ford Mondeo, que llegará al mercado español a mediados del próximo ejercicio.

En los muchos test previos realizados, el cinturón de seguridad hinchable ha reducido significativamente las lesiones en cabeza, cuello y pecho. En caso de accidente, el cinturón se expande rápidamente para dispersar las fuerzas de colisión a lo largo de una superficie corporal cinco veces más grande que la que logra un cinturón de seguridad convencional.

Tras el diseño de este sistema se encuentra el equipo de Joerg Doering, ingeniero de cinturones de seguridad de Ford Europa, quién explicó que los test realizados certifican que el cinturón de seguridad hinchable ofrece una protección adicional “más allá de los sistemas estándar de cinturones de seguridad traseros”. Parece que la respuesta entre los consumidores, al menos en un etapa inicial, es favorable, y es que el 90% de los usuarios que probaron el sistema lo encontraron igual o más cómodo que los cinturones convencionales porque están acolchados y más suaves.

La seguridad de los más pequeños ha jugado un papel importante a la hora de diseñar el nuevo cinturón. Según Stephen Rouhana, jefe de Investigación e Ingeniería Avanzada de Ford, los músculos del cuello de un niño son aún débiles como para soportar y proteger su cabeza al mismo nivel que el cuerpo de un adulto; lo mismo sucede con la zona del pecho, menos desarrollada y por tanto más vulnerable en caso de accidente por choque frontal.

Cuando, durante un trayecto en coche, Rouhana vio a su hijo menor durmiendo casi desnucado con la cabeza hacia abajo, pensó en las consecuencias que tendría el cinturón hinchable si se activara en ese preciso momento. El ingeniero dio una vuelta de tuerca a su investigación en materia de seguridad infantil y pidió crear un modelo de “dummie” con la misma posición que tenía su hijo mientras dormía. Tras las pruebas pertinentes, la conclusión fue que el cinturón de seguridad hinchable no perjudicaría al niño.

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