Fiat Chrysler Automobiles (FCA) es como aquella persona que siente la necesidad de encontrar a una pareja lo antes posible. Todos sus amigos ya se han casado de alguna forma u otra con otros grandes grupos dedicados a la industria automotriz. Y si hace unos meses comenzó a cortejar a la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, ahora está intentando hacer lo mismo con su compañero y vecino el Grupo PSA.

Tras varios meses tanteando la posibilidad de incluso llegar a casarse, la relación entre los italoamericanos y la marca del rombo no llegó a buen puerto, y a comienzos de verano rompieron. Ante la negativa de Renault, FCA ha estado en búsqueda y captura de hacerse con una pareja que le ayude a continuar con su legado. Parece que en PSA ha encontrado una posible conexión: ser la pesadilla del Grupo VAG en Europa y consolidarse como tercer fabricante mundial.

Una fusión entre ambas corporaciones automovilísticas no sólo la convertirían en el segundo de a bordo en el Viejo Continente, también crearía una compañía global con un valor actual en el mercado de más de 40 mil millones de euros, juntando el valor de bolsa actual de FCA y de PSA. “Hay discusiones en curso destinadas a crear uno de los principales grupos de movilidad del mundo”, dijo FCA en un comunicado el miércoles. PSA emitió una declaración similar.

PSA y FCA fabricaron el año pasado más de 8,9 millones de coches, solo por detrás de Toyota y de Volkswagen

Después de que The Wall Street Journal informase que las conversaciones estaban en curso, las acciones de FCA subieron un 10% en Milán. Las de PSA aumentaron un 5%, mientras que las acciones de Renault cayeron. De acuerdo con la publicación estadounidense, el acuerdo de fusión sería “a partes iguales”, aunque el conglomerado Peugeot-Citroën-Opel también sería quien llevará los pantalones en la relación.

Sin embargo, no todo queda exento de problemas, pues el gobierno francés desempeñaría un papel clave en cualquier acuerdo. Francia es uno de los mayores accionistas de PSA tras ser rescatada por el Gobierno y la compañía de origen chino Dongfeng hace apenas cinco años. Cada una de ellas se hizo con un 14% de sus acciones. Siendo el Estado propietario también del 15% de Renault, este fue uno de los motivos por los que la unión con FCA no avanzó hacia la última base.

El director ejecutivo de Peugeot, Carlos Tavares, ha sido abierto sobre la disposición de PSA a buscar oportunidades de fusión si tienen sentido para los accionistas. En abril, Tavares dijo que consideraría comprar el mayor fabricante de automóviles de Gran Bretaña, Jaguar Land Rover, pero su propietario indio, Tata, declaró que la compañía no estaba a la venta.

Los fabricantes de automóviles se enfrentan a una tremenda presión para combinar fuerzas y compartir costos desde el desarrollo de la plataforma hasta la fabricación y compra. Todo ello mientras luchan en guerras comerciales sumergidas en una desaceleración global y un cambio costoso hacia la electrificación y la conducción autónoma. Volkswagen dijo en julio que trabajará con Ford en tecnología eléctrica y autónoma, mientras que Toyota está fortaleciendo los lazos con Subaru.

No se conocen otros detalles oficiales sobre las conversaciones en curso de la relación PSA-FCA, con este último diciendo que “no tiene nada más que agregar en este momento”. Se espera que la historia se desarrolle en los próximos días.

Fuente: Automotive News

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