Los coches eléctricos parecen ser cada vez más la respuesta más indicada para reducir el número de emisiones en el planeta. No solo ya producen cero emisiones en el proceso de conducción, sino que además contaminan mucho menos que sus equivalentes de combustión interna cuando se tienen en cuenta las emisiones generadas en la producción de la electricidad necesaria para cargarlos, de acuerdo con Unión of Concerned Scientists (UCS).

Desde que los eléctricos modernos comenzaron a hacer acto de presencia en los concesionarios hace aproximadamente una década, se ha debatido mucho si son o no mejores para el medio ambiente que sus hermanos alimentados con combustible convencional. Para empeorar las cosas, la industria petrolífera ha estado realizando un esfuerzo continuo para ofuscar la verdad y hacer que se cuestionen los beneficios ambientales que ofrecen los vehículos eléctricos.

Los críticos a menudo sostienen que, debido a que estos coches “limpios” funcionan con electricidad producida en centrales de carbón y otras instalaciones de combustibles fósiles, no son necesariamente más limpios que los automóviles que funcionan con gasolina. Su lógica es que, si bien los vehículos totalmente eléctricos no emiten dióxido de carbono (CO2) desde el tubo de escape, siguen siendo responsables de emisiones significativas durante la recarga.

La UCS es una organización estadounidense sin ánimo de lucro fundada hace más de 50 años por científicos y estudiantes del MIT, y es conocida por publicar estudios e informes sobre temas relacionados con la transición hacia un futuro sostenible. David Reichman, ingeniero jefe de vehículos de la UCS, examinó recientemente la afirmación de que los vehículos eléctricos no son mejores para el clima que los vehículos de combustión interna, y estos son los resultados.

Reichmuth señala en el informe el doble estándar que, en ocasiones, se aplica a la evaluación de las emisiones de la producción de combustible. Los vehículos que funcionan con gasolina tampoco se pueden evaluar solo por lo que sale del escape. Aquellos que emplean un motor térmico también son responsables de generar emisiones durante la extracción del crudo de petróleo, el proceso de refinería y su transporte a las distintas estaciones de servicio.

Al evaluar las emisiones reales que genera cada tipo de vehículo en un estudio que ha abarcado todos los estados del “país de las oportunidades”, Reichmuth descubrió que, aun conduciendo el eléctrico más ineficiente actualmente a la venta, aún produciría menos emisiones nocivas que cualquier otro automóvil de gasolina en el mercado, en casi todo el territorio. En Nueva York, por ejemplo, los primeros emiten una décima parte de las emisiones promedio de los segundos.

Reichman estableció que conducir el vehículo eléctrico produce emisiones de calentamiento global iguales a un automóvil de gasolina que obtiene 88 mpg (2,7 l/100 km). El coche promedio de gasolina nuevo que se vende hoy en Estados Unidos consigue 31 mpg (7,6 l/100 km). Incluso el mejor vehículo de gasolina del que disponen allí marca solo 58 mpg (4,1 l/100 km), lo que hace que el eléctrico promedio sea mucho más limpio que incluso el mejor motor de gasolina.

En base a los datos de la UCS, el 94 % de los estadounidenses ahora vive en un lugar donde, en función de su cuadrícula local, conducir un vehículo eléctrico produce menos emisiones que uno de gasolina de 50 mpg (4,7 l/100 km). Cuando la organización realizó esta evaluación por primera vez en 2012 (de los datos de servicios públicos de 2009), descubrió que ese era el caso del 45 %. Y durante ese tiempo, la fracción de electricidad de los Estados Unidos proveniente del carbón pasó del 45 al ​​28 %.

Los cálculos de UCS incluyen las emisiones de las centrales eléctricas más las emisiones de la producción de carbón, gas natural u otros combustibles utilizados para la generación de energía. En su actualización de enero de 2020, UCS registró las emisiones de las centrales eléctricas de 2018. Y es que las emisiones de las centrales eléctricas en EE.UU. cayeron más del 5 % entre 2016 y 2018, debido a la menor cantidad de carbón y más gas natural, eólico y solar.

La organización también señaló que, en comparación con hace dos años, la eficiencia promedio de los vehículos eléctricos ha mejorado, especialmente teniendo en cuenta que las ventas de algunas máquinas como el Tesla Model 3 suman más de un tercio de todas las ventas de vehículos eléctricos al otro lado del charco (y en Europa es el eléctrico más vendido). En el estado de California es el equivalente a conducir un coche de gasolina de 161 mpg (1,5 l/100 km).

Por supuesto, el estudio también confirma que incluso un eléctrico más grande, como el Audi e-tron o el próximo Hummer de GMC, es más eficiente que su contraparte de gasolina. “Para más del 90 % de la población, conducir la versión eléctrica de este tipo vehículos producirá menos de la mitad de las emisiones de calentamiento global del modelo de gasolina”. Por supuesto, a pesar de que sea eléctrico, un gigantesco SUV sigue siendo absurdo (aunque funcione).

Fuente: Union of Concerned Scientists

3 COMENTARIOS

  1. Nos olvidamos de un dato importante: mientras que los gobiernos se frotan las manos cargándonos a impuestos demonizando al coche de combustibles fósiles, resulta que la contaminación ambiental que producen solo es un 17% de la polución total; mientras tanto, la contaminación que ocupa hasta un 60% del total de emisiones corresponde a las industrias y a las calefacciones residenciales. Conclusión: sería mucho más efectivo propiciar un cambio en la legislación sobre las calefacciones y las emisiones industriales, pero no generaría tantos impuestos como hacerlo con los coches. Resultado: nos atracan a punta de electrodo y nosotros, encima, les aplaudimos.

  2. Nada se dice en este artículo ni en el estudio del Litio. Es bastante más excaso y contaminante que el petróleo y las baterías, que están basadas en ese mineral, tienen una vida útil limitada, son bastante caras y que reciclarlas es bastante costoso y complicado. Me gustaría que se informara bien desde todos los puntos de vista.

  3. Eso sin contar con que aún no ha habido nadie capaz de explicar como el dióxido de carbono es capaz de cambiar el clima.
    Cuando el asunto aquel de la capa de ozono que iba ser el fin del mundo (y lo seguimos esperando) en todos los periódicos del mundo nos aparecía la reacción química que acababa destruyendo los iones de Oxigeno. Ahora no hay NADIE que nos explique el mecanismo por el que el «Codos» (es broma) está acabando con el mundo……. bueno sí, la gran científico Greta….. cuando se saque la secundaria.

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