Sabemos que mantener un superdeportivo es caro. Más incluso que comprarlo. Y que asegurarlo puede costar al año más que un coche de la mayoría de los mortales. Pero a veces compensa. Y si no que se lo digan a Rowan Atkinson (el actor que interpretaba a Mr Bean) y que acaba de arreglar su McLaren F1, con el que tuvo un accidente en 2011.  El coste de las reparaciones para dejarlo como nuevo ha ascendido, a 910.000 libras (algo más de un millón de euros) y se ha convertido en la factura de reparación más cara de la historia de Reino Unido.

Lógicamente, la aseguradora ha intentado intentar no pagar semejante suma de dinero, tres veces mayor a la que, hasta ahora, era la más costosa en Gran Bretaña: (realizada a un Pagani Zonda y que había costado 470.000 libras (552.000 euros).

Lo primero fue comprobar que los daños no superaban el coste actual del McLaren F1. Atkinson, un gran amante de los superdeportivos, había pagado por el McLaren F1 650.000 libras (unos 763.000 euros), pero el coche se ha revalorizado y su valor ahora en el mercado de segunda mano es de 2,5 millones de libras (casi tres millones de euros). O más, ya que el último McLaren F1 subastado alcanzó unos 4.5 millones de euros. No había excusa: la compañía tenía que correr con los gastos la factura.

Tras tener el accidente, en el que el cómico británico sufrió una lesión en el hombro, los mecánicos tardaron cuatro semanas en evaluar los daños y el coste de los mismos. La reparación ha durado más de un año. El deportivo tiene mucha fibra de carbono, un material muy ligero pero delicadísimo, ya que la más mínima abolladura requiere grandes reparaciones. Y luego está el motor. Parte del compartimiento del motor es de oro, ya que es el mejor conductor de calor. Los materiales usados en el McLaren F1 son lo que lo hacen tan caro frente a vehículos convencionales… y cueste tantísimo repararlo.

Ajeno a estos pormenores, Atkinson ha vuelto a disfrutar de su McLaren F1 y lo ha comparado con “volver a ponerse un jersey que te gusta mucho”. Sí, un jersey de más de un millón de euros.

A pesar de ello, la prima del seguro de su coche predilecto subirá un buen pico tras la reparación… o que haya tenido que asegurar el McLaren con otra compañía por un precio desorbitado. Sobre todo si tenemos en cuenta que Atkinson conduce su McLaren frecuentemente y que ha manifestado en varias ocasiones que “los coches deportivos deben ser usados, no secuestrados en un garaje. Me deprime que estos coches geniales estén ocultos, es un crimen no usarlos”.

Esta inusual reparación fue detalladamente explicada en la revista Classic & Sports Car, con una fotografía del McLaren F1 de Atkinson en la portada.

Fuente: Classic And Sports Car

2 COMENTARIOS

  1. Estamos de lado del Sr. Atkinson. Nosotros también lo arreglaríamos. Usuarios, recordad, ‘ellos no lo harían’

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