
Ser un superdeportivo para millonarios no exime de llamadas a revisión: el problema de los frenos del Aston Martin Valkyrie
Pagar más de tres millones de euros por uno de los hiperdeportivos más exclusivos y radicales del planeta debería garantizar la perfección absoluta. O, al menos, eso pensaría la mayoría. Sin embargo, la realidad nos ha demostrado que pertenecer a la élite automovilística no exime de enfrentarte a las llamadas a revisión. El espectacular Aston Martin Valkyrie, un exclusivo ejemplar británico nacida con tecnología de la Fórmula 1, acaba de protagonizar una de las campañas de seguridad más peculiares que recordamos.
El problema detectado por la NHTSA (la agencia de seguridad vial americana), radica en el sistema de frenado. Según detalla el informe técnico oficial, el fallo se origina por la posible deformación de un pequeño sello interno situado en uno de los cilindros maestros. Cuando esta junta falla, impide mecánicamente que el líquido de frenos regrese correctamente a su depósito al soltar el pedal, acumulando presión en el circuito. Este exceso de presión hidráulica podría provocar que las pastillas se queden rozando constantemente contra los discos, generando un sobrecalentamiento continuo por fricción mecánica.

Si la temperatura alcanza niveles críticos, la resina que recubre los conductos de refrigeración de fibra de carbono podría llegar a desencadenar un incendio. De hecho, la propia marca descubrió este defecto a finales de 2022 cuando un prototipo sufrió un pequeño fuego realizando unas pruebas dinámicas en circuito. Lo verdaderamente llamativo de este asunto es la rocambolesca lista de requisitos técnicos que se tendrían que dar de forma simultánea para que el coche termine ardiendo. Parece que sería más fácil que se alineasen los astros a juzgar por la lista a continuación:
- Que el coche sea utilizado en circuito y que lleve instalada la suspensión de pista.
- Que el ESP esté en modo Sport, Track o desconectado.
- Que el vehículo éste derrapando, habiendo superando el umbral de velocidad de guiñada y el ángulo de deslizamiento de la carrocería.
- Que el conductor corrija la trayectoria del vehículo lo suficiente para que el ESP intervenga y aplique el freno en la rueda delantera interior. Eso generará presión en el líquido de frenos de la rueda delantera exterior.
- Que el coche tenga una aceleración lateral elevada.
- Que el conductor use el acelerador durante o justo antes de aplicar el freno para que el ESP intervenga en la rueda trasera interior.
- Como el Valkyrie no tiene diferencial, se acumulará presión de frenado para evitar que la rueda trasera patine.
- Que el conductor frene con fuerza justo en el momento en el que los frenos delanteros y traseros (en diagonal) se hayan precargado debido a las intervenciones del ESP.
En caso de que todo lo anterior se de, es cuando se podría dar ese pequeño fuego en los frenos, pero la marca no ha querido asumir riesgos. La llamada a revisión se ha anunciado para siete unidades en Norteamérica, que son las que equipan el paquete de suspensión específico para circuito. Aston Martin se hará cargo de sustituir algunos componentes del sistema de frenado de estos Valkyrie, sin que repercuta en un coste para el usuario.
Fuente: NHTSA
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