Este mismo año se cumplió el 50 aniversario del motor rotativo de Mazda. Aunque el primer modelo en llevarlo fue el Mazda Cosmo Sport 110S, lo cierto es que hubo un ejemplar de competición que se ganó un hueco en el corazón de todos los amantes del motor. El Mazda 787B se hizo un hueco en la historia al ganar las 24 Horas de Le Mans en 1991, convirtiéndose en el primer japonés en lograrlo y ser el único vencedor con motor rotativo.

Y la marca nipona también sigue teniendo historia actual en los circuitos. Uno de los más importantes del continente americano es el Mazda Raceway Laguna Seca, el trazado californiano con más de medio siglo de historia. Y si antes hablábamos del Mazda 787B era porque estará presente en Laguna Seca de forma permanente. Aunque no un modelo real, sino un enorme mural de contrachapado de casi 10 metros de largo y 3 metros de alto.

Su creador es John Cerney, un artista local que va haciendo murales de grandes dimensiones por distintos lugares. En este caso se trató de un encargo de la Sports Car Racing Association of the Monterey Peninsula (SCRAMP) y la finalidad es que se viera desde la carretera Monterey-Salinas Highway (State Route 68). A partir de ahora no quedará duda de donde está situado el mítico trazado.

Este Mazda 787B de grandes dimensiones se sumará al otro encargo que llegó a Laguna Seca en el mes de julio. John Cerney también realizó un mural de Wayne Rainey, una leyenda del motociclismo nacional. Aunque en este medio nos quedamos personalmente con el japonés de cuatro ruedas, por su victoria en Le Mans y por ese motor rotativo que le permitía subir hasta las 9.000 vueltas y emitir uno de los sonidos más bonitos de la historia del automóvil. Aquí lo podéis ver:

Fuente – Mazda Raceway

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