Mazda es una marca de corte algo tradicional y que apuesta por los motores de combustión fervientemente. De hecho, se conoce que está trabajando en un nuevo seis cilindros de encendido por compresión como el motor Skyactiv-X de cuatro cilindros. Pero eso no significa que dejen de lado la electrificación. El claro ejemplo ha sido el lanzamiento del Mazda MX-30, primer eléctrico de la nueva era (aunque ya estuvo anteriormente el prototipo Mazda Carol EV), que ahora podría recibir novedades.

Una de las mayores controversias alrededor de este crossover eléctrico fue su autonomía. Con un rango de 200 kilómetros, muchos usuarios pensaron que se quedaría corto, mientras el fabricante japonés justificaba su decisión. En todo caso, ahora se están planteando dotar al MX-30 de un motor rotativo que funcione como extensor de autonomía para la mecánica eléctrica. Uno de esos proyectos en los que llevan años trabajando y que por fin podría ver la luz en un modelo de producción.

Lo cierto es que la historia del motor rotativo en Mazda es de lo más llamativa, siendo de los pocos fabricantes que apostaron por esta configuración mecánica tan peculiar. Debido a la imposibilidad de traer el motor Wankel como unidad principal de propulsión de sus coches, llevan tiempo trabajando en él como un pequeño generador. Se trataría de un motor de un solo rotor que no movería las ruedas, serviría únicamente para generar energía que alimentase las baterías y poder gozar de una mayor autonomía.

Los japoneses ya tuvieron un prototipo de Mazda 2 con un sistema similar que parece que funcionó bastante bien. Ahora se confirma que están pensando traer el rotativo como extensor de autonomía para el MX-30 durante este mismo año. Sería una buena noticia para aquellos potenciales compradores que piensen que los 200 kilómetros de autonomía son escasos. De esta forma, la pequeña batería de 35,5 kWh que equipa este modelo no estaría tan cuestionada.

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