La familia Mercedes-AMG crece sin descanso y cada vez hay más versiones deportivas en prácticamente todos los modelos de la gama. Y ahora que hemos visto la renovación del Mercedes GLC solo era cuestión de tiempo que llegase una variante con mayor potencia y dinamismo. Se trata del Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC, que se posiciona un escalón por debajo del radical Mercedes-AMG GLC 63 4MATIC con motor V8 de 4.0 litros.

En este caso, el SUV medio esconde bajo su capó una mecánica V6 biturbo de 3.0 litros. Esta versión va ligada siempre a la transmisión automática AMG Speedshift 9G TCT y a la tracción integral AMG Performance 4MATIC. Se alcanza una potencia de 390 CV y 520 Nm de par, lo que supone un incremento de 23 CV respecto a su predecesor de 2016 (el par se mantiene inalterado). La clave para conseguirlo ha sido el aumento de tamaño de esos dos turbocompresores independientes.

Con estas cifras de potencia cabía esperar que las prestaciones no se quedaran atrás. El Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC acelera de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos y su velocidad máxima está limitada a 250 km/h. Para que su comportamiento se adapte a cualquier situación, cuenta con los modos de conducción Calzada resbaladiza, Comfort, Sport, Sport + e Individual. Están vinculados al sistema AMG Dynamics, que tiene las funciones de control de la agilidad Basic y Advanced.

Por otro lado, el tren de rodaje AMG Ride Control+ cuenta con amortiguación adaptativa regulable. La suspensión neumática se adapta a los modos de conducción para garantizar altos niveles de dinamismo y también confort en marcha. Es capaz de cambiar la altura de la carrocería en función de las necesidades del vehículo. Se suma la dirección paramétrica AMG, con desmultiplicación variable y una tacto preciso.

Para distinguir al Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC del resto de versiones del modelo bastará con fijarse en los detalles exteriores. Hablamos de la parrilla Panamericana con lamas verticales cromadas, de los faros LED High Performance que vienen de serie, de las llantas AMG de 19 pulgadas (hasta 21 pulgadas opcionalmente) o a la zaga con un difusor específico que integra una salida doble del escape.

El interior sigue con el mismo diseño y tecnología que ya estrenaba el GLC. Pero hay mucho equipamiento adicional para aportar esa dosis de deportividad que era necesaria en este Mercedes-AMG. Los asientos deportivos recogen mejor el cuerpo, la tapicería mixta le hace ganar carácter y el volante AMG le da el toque definitivo. La habitabilidad en sus cinco plazas o el maletero de 550 litro se mantienen como en el resto.

Fuente: Mercedes

Galería de fotos:

Ver galeria (21 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta