Brian Epstein es un nombre clave en la historia de la música. Escuchó un mediodía en el The Cavern Club a cuatro chicos que se hacían llamar The Beatles y decidió convertirse en su manager. Fue un personaje clave en el mítico cuarteto de Liverpool, hasta el punto que Paul McCartney aseguró años más tarde que “si alguien fue el quinto Beatle, ese fue Brian”.

En 1967, cuando ya eran unos mitos andantes, Epstein regaló a cada miembro del grupo un MINI. No se trataba de unidades normales. Cada uno de elllos fue personalizado por un carrocero londinense especailizado en modificaciones de lujo, Harold Radford & Co, conocido por sus trabajos con Bentley. Un día decidieron fijarse en los MINI y crearon una versión personalizada llamada MINI Ville que causó sensación.

El MINI se había convertido en un coche capaz de superar todas las diferencias de clase y económicas. Lo mismo lo conducía un actor, un millonario, un fontanero, un ama de casa… o una estrella de rock, como Ringo Starr, al que perteneció esta unidad que ves en las imágenes… y que llegó a aparecer en Top Gear (cuando lo presentaba el “trío calavera”).

El coche de Ringo Starr (que también condujo un Facel Vega o Chevrolet Bel Air Hard-Top Coupe de 1957 customizado), cuenta con numerosas características únicas. En el exterior, de dos colores, granate y plateado, nos encontramos con respiraderos en el capó, pasos de rueda ensanchados, llantas de aleación Manx, techo corredizo, tapa de combustible Waso, nueva rejilla del radiador (con dos luces empotradas adicionales), faros delanteros Cibié, ópticas traseras del Volkswagen Beetle, un vidrio grabado en las ventanillas laterales…

Aunque sin duda es el habitáculo donde se respira la exclusividad en su misma medida y donde los geniso de Radford echaron el resto: asientos de cuero a medida (los delanteros deportivos), alfombrillas de lana de cordero, aislamiento acústico adicional, ventanillas eléctricas, tableros de nogal con todo tipo de instrumentación adicional (la del MINI era muy minimalista) y un mechero.

Es relativamente sencillo llevar tu guitarra en un MINI, pero cuando te toca llevar un un conjunto de tambores, la cosa cambia. Ringo Starr pidió que la parte trasera de su coche pudiese alojar sin problemassu kit de batería completo, lo que lo hacía totalmente diferente a los de sus compañeros.

La solución a esta falta de espacio fue relativamente sencilla, ya que el MINI Ville GT presentado en octubre de 1965 ya la ofrecía: asiento trasero plegable y un portón trasero que se abría hacia arriba para permitir una carga y descarga más sencilla.

Bajo el capó contaba con el motor Cooper S de alto rendimiento, que Ringo Starr condujo desde el 15 de junio de 1967, día que se registró a su verdadero nombre, Richard Starkey. La matrícula, LLO 836D es muy cercana a la del LLO 840D del Aston Martin DB6 de Paul McCartney (con el que sustituyó a su DB5), por lo que seguramente se compraron casi a la par.

El batería lo vendió poco tiempo después, en diciembre de 1968 y se desconoce quien lo tuvo hasta 1977, cuando lo compró el padre del actual dueño… que no dudó en presentarlo en numerosos porgramas de televición (la BBC lo definió en 1984 como el Rolls-Royce de los Mini) y eventos como el Festival of Speed de Goodwood, donde ganó el codiciado premio Cartier Style et Luxe.

Tras 40 años en la casa, y en el mismo estado original que cuando salió de las instalaciones del preparador, se subasta el próximo dos de diciembre y esperan conseguir por él (agárrate), una cantidad  entre los 100.000 y los 140.000 euros. ¿Los pagarías?

 

Fuente: Bonhams
Galería de fotos:

Ver galeria (30 fotos)

1 COMENTARIO

Deja una respuesta