Mitsubishi es uno de los pocos fabricantes que no ha permitido que los todoterrenos más puros desaparezcan por completo (algo que inevitablemente ocurrirá, ya sea por las fuertes medidas anticontaminación o por su baja demanda). Desde 1982, la firma nipona ha mantenido al Mitsubishi Montero entre su gama de modelos, como pudimos ver en nuestra prueba.

Hasta la llegada del legendario Jeep (el típico de la Segunda Guerra Mundial), los vehículos con tracción a las cuatro ruedas estaban destinados a un uso pesado, sin embargo, pronto se empezó a pensar en vehículos más pequeños, ágiles en cualquier terreno e igualmente hábiles para el trabajo más duro.

Todo esto propició que varios fabricantes desarrollaran su propio todoterreno ligeros de cuatro ruedas motrices, aunque Mitsubishi tomó un atajo: firmó un contrato en 1953 con Willys-Overland para comenzar a producir el Jeep en sus fábricas. A continuación, también llegó el concepto Wagon, un modelo que se adaptaba mejor al estilo de vida de la sociedad de los años 60 y del que Mitsubishi tomó también buena nota para desarrollar sus primeros prototipos.

Los prototipos

Tras una investigación de mercado, Mitsubishi predijo la demanda que iba a existir entre los vehículos todo terreno más civilizados y modernos. Por ello, presentó varios conceptos como el Pajero I (1973) o el Pajero II targa, un movimiento que confirmó el interés de la compañía japonesa por lanzar un vehículo offroad y compacto, es decir, el Montero que conocemos hoy en día.

Mitsubishi Pajero. Primera generación. 1982-1991

La primera generación del Pajero (nombre con el que se denominó al Montero originalmente) fue lanzada en 1982 para el mercado japonés. Al principio disponible solo con tres puertas, techo duro y un tamaño contenido (3,87 m).

El coche se caracterizó por la incorporación de varios elementos innovadores como la suspensión delantera independiente, dirección asistida o los asientos delanteros con amortiguación mecánica; algo muy poco frecuente en los años 80. La lista de novedades no terminó ahí, ya que el Pajero también introdujo los motores diésel con intercooler, el cambio automático, los frenos de disco en las cuatro ruedas y una nueva suspensión multi-link con muelles helicoidales.

El año 1983, el Mitsubishi Montero marcó un doble hito con la introducción de la versión de cinco puertas, una mayor distancia entre ejes y tres filas de asientos, además de su tremendo éxito comercial a nivel mundial: desde que arrancó su comercialización un año antes, se produjeron más de tres millones de unidades en todo el mundo.

Mitsubishi Montero. Segunda generación. 1992-1998

La segunda generación del Montero llegó al mercado en 1991. El SUV estrenó un sofisticado sistema 4WD, que permitía disponer de tracción a las cuatro ruedas en todo momento, además de unos cambios de marcha más cortos a una velocidad inferior (100 km/h).

El todoterreno japonés también incorporaba el revolucionario MultiMode ABS, un sistema modular que evitaba el bloqueo de las ruedas al frenar. La incorporación del airbag del conductor, y de la tecnología de inyección indirecta MMC (denominada GDI) en 1997, fueron las novedades más significativas con las que se cerró la segunda etapa del SUV japonés.

Mitsubishi Montero. Tercera generación. 1998-2006

En 1999 llegó la tercera generación del Montero con una moderna arquitectura monocasco(dejando atrás los antiguos bastidores de largueros y travesaños), suspensión independiente delantera y trasera, dirección de cremallera, una caja de cambios automática y un sistema de control de estabilidad denominado “ASTC”.

Mitsubishi Montero. Cuarta generación. 2006- Hoy

Mitsubishi ofreció coo era habitual dos carrocerías para este modelo, una de tres puertas (con maletero de 290 litros) y otra de cinco (663 litros). La parrilla cromada y los cuidados del interior demostraron que buscaba ser un referente más allá de la rudeza. Su motor, se renovó en 2010, con un Diesel 3.2 DI-D de 200 CV que va asociada a una caja de cambios manual de cinco velocidades o a una automática con las mismas relaciones. Todas las versiones contaban con tracción total y reductora.

Su actualización llegó de mano del Mitsubishi Montero 2014, para seguir a la altura de un segmento cada vez más premium y mejorar su  relación calidad-precio. Llegaron nuevos paragolpes y parrilla cromada de mayor tamaño, luces diunas LED y un portón trasero de nuevo diseño… Cuida más el interior y el equipamiento y mantiene el bloque 3.2 DI-D de 200 CV, ahora solamente unido a una caja de cambios automática de cinco velocidades. La tracción total también viene de serie y ofrece varios modos de conducción: 2H, 4H, 4HLc y 4LLc que incluye reductora para subir cualquier pendiente.

El Mitsubishi Montero en competición

La combinación entre su éxito de ventas y su legendaria participación deportiva, ha convertido al Montero en una franquicia global del que posteriormente han surgido derivados como el Montero corto, L200 (derivado del Montero Sport), el Montero iO o el Montero Evo de competición, entre otros.

Además, la leyenda del Montero no se entendería sin su exitosa participación en el Rally Dakar, que nació de la asociación entre Mitsubishi Motors y el distribuidor francés Sonauto. El todoterreno japonés cosechó un impresionante historial en las carreras: 12 victorias en el Dakar entre 1985 y 2007, así como la participación en la Copa Mundial FIA de Rallyes Todo Terreno en 2003.

Este pedigree competitivo ha sido transferido a muchos modelos de la gama Mitsubishi más moderna. Todoterrenos como el ASX, el Outlander PHEV o el próximo en llegar, el Mitsubishi Eclipse Cross han heredado muchas de las cualidades con las que el Montero se hizo famoso.

Fuente: Mitsubishi
Vía: Newspress
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