La década de los noventa estuvo marcada en la industria automotriz por auténticos monstruos de origen nipón. Al otro lado del mundo, se estaban gestando los mejores deportivos que hayan llegado a ver la luz, tales como el Toyota Supra, el Mazda RX-7 o el Nissan Skyline GT-R, con su incombustible motor RB26DETT.

De acuerdo con la división deportiva de Nissan, Nismo, el icónico motor de seis cilindros en línea volverá a la vida. Como continuación de un programa que comenzó en noviembre de 2017 para el Nissan Skyline GT-R (R32) con la fabricación de pequeños componentes, ahora le llega el turno al corazón mecánico: el RB26DETT que ha dado vida a tres generaciones del Nissan Skyline GT-R.

Este motor de 2.568 cm3 nació en 1989 para dar vida al que se acabaría ganando el apodo de “godzilla”. Con un sistema de doble turbo en paralelo, podía generar 280 CV de potencia, al menos eso ponía en ficha técnica. La realidad era que, al salir del concesionario, desarrollaba más de 300 CV y podía superar los 500 CV sin apenas recibir modificaciones. Pronto se ganó su reputación por méritos propios. Era potente, altamente modificable y muy robusto.

Poco a poco, Nissan está fabricando más y más componentes para las generaciones R32, R33 y R34 de su afamado deportivo

Desde ahora, Nismo Heritage Parts ofrecerá a sus clientes la posibilidad de comprar un nuevo bloque motor, así como su respectiva culata y sus juntas, bombas de agua, el cableado del sistema de inyección electrónica de combustible, nuevos pistones, bielas o incluso colectores de escape. Para más inri, Nissan permitirá adquirirlos en su versión estándar de fábrica o con especificación N1. Es decir, más reforzado.

Desde Autoblog, se informa de que estos componentes solo estarán disponibles a través de determinados distribuidores locales de Japón y alguno fuera del país del Sol Naciente. El precio de venta recomendado por el fabricante para el bloque RB26DETT de nueva factura es de 170.000 yenes, unos 1.360 euros al cambio. Si queremos el motor al completo, la factura ascenderá hasta los 3.500 euros.

Gracias al cuidado que Nissan está prestando a los icónicos antepasados del actual GT-R, ahora es posible construirse un RB26DETT nuevo, con todas las garantías de fábrica. O incluso a medida, según las necesidades de cada cliente. De esta forma, el propulsor se añade al resto de piezas que la marca ha vuelto a fabricar, tales como aletas, paragolpes, techos o capós. Sin duda, la mejor forma de dar una segunda vida a un nombre con tanta historia como es el Skyline GT-R. ¿No es genial?

Fuente: Nissan Nismo

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