El Peugeot 508 supuso una auténtica revolución dentro de la marca francesa. La nueva generación de la berlina aportaba un salto generacional sin precedentes a nivel estético y también en el ámbito tecnológico. Tras haberlo probado tanto con la carrocería berlina como con la familiar SW, destacamos su comportamiento dinámico ejemplar. Y eso no habría sido posible sin la Active Suspension Control que puede montar opcionalmente este modelo.

Se trata de una suspensión pilotada con amortiguación variable que consigue que se consiga un punto intermedio entre confort y deportividad. El control electrónico de este componente consigue manejar eficientemente la carrocería del automóvil en función de factores como el estado y tipo de carretera, la carga del vehículo, el estilo de conducción o el modo de conducción seleccionado. Incluso cuando se montan las llantas de 19 pulgadas con neumático de perfil bajo que ya hemos visto en este modelo.

Hay tres modos de conducción disponibles en el Peugeot 508. Con el Confort se favorece la amortiguación y reduce la vibración para conseguir la máxima comodidad. En el modo Normal se pone el punto intermedio entre confort y deportividad. En el Sport se consigue mayor rigidez para un comportamiento más dinámico. Hay que tener en cuenta que este modelo de serie ya trae un tren trasero multibrazo, que ya de por sí beneficia a la dinámica.

La suspensión pilotada o Active Suspension Control está disponible tanto en el Peugeot 508 fastback como en el SW familiar. Es un extra que se puede escoger en las versiones Allure y GT Line si se elige los motores diésel BlueHDi de 160 o de 180 CV con la transmisión automática EAT8. También es opcional en la nueva versión híbrida enchufable. Por otro lado, la suspensión pilotada viene de serie en la versión GT tope de gama en las versiones de gasolina PureTech 180 EAT8 y 225 EAT8.

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