El Porsche 356 Speedster fue un coche que Porsche se resistió a fabricar. El 356 convencional se vendía muy bien en Estados Unidos y tuvo que ser el importador Max Hoffmann (el mismo que convenció de fabricar el BMW 507 Roadster o el Mercedes-Benz 300SL Gullwing) quien, vía telefónica, explicó a los de Stuttgart que existía un mercado para una versión menos costosa y más deportiva del 356 para competir con los roadsters económicos que llegaban de Inglaterra.

La idea de descapotar el Porsche 356 no era del todo nueva. John Von Neumann, distribuidor de Porsche en la costa oeste, había modificado uno a finales de la década de 1940 para crear un automóvil de competición ligero. Pero había más. Von Neumann explicaba que “los chicos quieren ir, un sábado por la noche en junio, por Sunset Boulevard con el codo sobre la puerta y que las chicas puedan verlos en el coche”. No hay mejor forma de describir a un Speedster, que tardaría en llegar a Norteamérica, a finales de 1954.

Al principio se cometió un error de bulto. En lugar de construir el deportivo que solicitaba Hoffmann como si fuese una versión del 356, se creó un cuerpo completamente nueva, de aluminio, obra del carrocero Heuer-Glaser. Era realmente hermoso… pero los costes se disparaban tanto que apenas fabricaron 17 antes de cancelar el proyecto.

El segundo intento fue el bueno. Ya se denominó Speedster y contaba con la misma carrocería que el r 356 A. Se lograron mantener los costes muy bajos y el modelo contaba con un perfil muy bajo, con un parabrisas curvado (desmontable para carreras), dos asientos, un techo plegable mínimo, cortinas laterales en lugar de ventanillas y un interior un tanto espartano.

Porsche y Hoffman planeaban lanzarlo por debajo de la cifra “mágica” de 3.000 dólares. Lo lograron. El Porsche 356 A Speedster costaba 2.995 $ y fue un éxito instantáneo, sobre todo en estados de clima cálido como California, donde las cortinas laterales y el techo plegable apenas serían necesarios.  Estuvo en producción hasta 1958, cuando fue reemplzado por el 356 D, que a su vez fue reemplazado por el descapotable 356 B un año después. Ninguno estuvo a la altura de la leyenda del Speedster, y hoy en día los Speedsters que han sobrevivido son muy buscados por los coleccionistas.

Las imágenes que ves aquí corresponden a una de las unidades “Super” que le da esa “S” al Porsche 356 A 1600 S Speedster, con un motor de 75 CV en lugar de los 60 del convencional. Apenas se fabricaron 645 unidades en 1956. Fue entregado a su primer dueño el 26 de noviemnbre de 1956 a un tal Manny Smith, un chatarrero de Lancaster, Pennsylvania.

Tras recorrer 32.000 millas con él lo vendió en 1967 a Robert Howry. Tras la II Guerra Mundial el bueno de Howry había invertido sus ahorros en un Jaguar XK 120 de 1952… pero lo vendió y se hizo con su primer Porsche, el 356 Continental de 1955. Además de disfrutar de su conducción, vio que su construcción era muy sólida cuando, dormido, se golpeó contra un poste… y él salió indenmne. También conduciría un Porsche 356 en Alemanaia (nada menos que 17.000 millas enmenos de siete meses).

Aunque él era de coupés, el Porsche 356 A 1600 S Speedster le cautivó. “Realmente no lo quería, ¡pero se veía tan bonito!” Pero había un problema… Al ser bastante alto, no se encontraba muy a gusto al volante. Así, en los siguientes 51 años apenas recorrió 3.000 millas. Pero le resultaba imposible deshacerse de él.

Lo usaba en eventos especiales… y lo ha cuidado hasta el punto de que ha conservado las gomas originales tratándola con glicerina (del concesionario Porsche) una vez al año. Así ha permanedido, casi en condiciones originales, hasta hoy. Bueno, las llantas cromadas no son con las que salía del concesionario, pero también están las de acero por si quieres sentirte como hace más de 60 años. Estaremos atentos el próximo 27 de octubre para saber qué precio alcanza en subasta.

Fuente: RM Sotheby´s

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