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Porsche 356 Valkyrie Racing 2021 (2)
Luis Blázquez

Quizá nunca te hayas planteado un Porsche 356 con orugas, pero existe y por una buena causa

¿Quién hubiera pensado que un antiguo deportivo como el Porsche 356 de 1956 podría afrontar ir a la Antártida y atravesar más de 570 kilómetros de nieve y hielo? Bueno, la piloto y filántropa estadounidense Renee Brinkerhoff lo hizo cuando se embarcó en el “Proyecto 356 World Rally”, que es tanto una expedición como una misión humanitaria. El desafío comenzará en diciembre de 2021, y busca completar el esfuerzo de una mujer, un coche y un ideal que defender.

Brinkerhoff se propuso cubrir casi 32.000 km entre los siete continentes, ganando exposición en los medios de comunicación para su fundación benéfica, Valkyrie Gives, en un intento por poner fin a la trata de niños, que es algo que todos podemos respaldar. Por supuesto, manejarse en la Antártida es completamente diferente a casi cualquier otro lugar, que es donde entra en juego el ingeniero Kieron Bradley, un explorador asediado en Reino Unido. En pocas palabras, enseñó a esquiar al antecesor del 911, lo cual es un logro en sí mismo.

“El éxito de Renee y su vehículo vendrá del cuidadoso equilibrio de la tecnología apropiada que hemos añadido y la gran reducción de peso implementada”, dijo. Puesto que la Antártida recibe 24 horas de luz solar en esta época del año, cosas como los faros, el armazón, los extintores de incendios y las ruedas podrían eliminarse en favor de las orugas, los esquís y las barras al frente para sondear grietas con garantías, y así poder ir con una suspensión y refuerzos especializados. Han sido necesarios 18 meses para completar la transformación.

“Los esquís que hemos desarrollado deben hacer entre el 40 y el 50 % del trabajo, compactando y preparando la nieve para que las orugas lo sigan, con la hoja inferior guiando la dirección; esto asegura que las orugas no se hundirán bajo la nieve ligera”, manifiesta el piloto. Tuthill Porsche ha desempeñado un papel de preparación técnica en casi todos los rallies de Brinkerhoff, pero la experiencia de Bradley como explorador polar –y sus tres récords del mundo– proporciona la sinergia idílica para los aspectos ingenieriles para Vakyrie Racing.

Si solo se colocan un par de esquís en los puntos del eje del coche, los ejes y el sistema de fijación de la suspensión podrían sobrecargarse y verse comprometidos, incluso con un uso suave. Por tanto, la solución de Bradley de unir una barra de refuerzo al esquí, transmitiendo la carga lejos de los puntos de anclaje y uniendo el sistema de suspensión. No solo la estética de los esquís se ve muy bien, sino que también fueron diseñados específicamente para ser soportados por todos los demás componentes y reducir el impacto en la nieve frente a una huella.

Bradley descartó el uso de cualquier neumático y propuso esta combinación que incrementa la flotación hasta en un 300 % en comparación con los vehículos antárticos 4×4 con neumáticos de 42 pulgadas. De hecho, Valkyrie Racing afirma que su Porsche 356 se deslizará por la Antártida al completo con esta configuración. Otros aspectos destacados incluyen un panel solar de doble cara (refleja tanto la luz del sol como de la nieve), una jaula antivuelco, indicador de temperatura para la caja de cambios, punto de salida en la luneta trasera, cabrestante del bastidor del motor trasero, un compresor de baja temperatura de 12 V y  equipo de comunicación.

Fuente: Valkyrie Racing

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