El Aston Martin DB5 es uno de esos clásicos que han pasado a la historia por su belleza. Ese diseño atemporal fue ganando adeptos y popularidad gracias, en parte, a sus apariciones en las películas de James Bond. La primera aparición tuvo lugar en Goldfinger allá por el año 1964 y ahora, más de medio siglo después, ese ejemplar está de vuelta. La marca de Gaydon planteó una producción muy limitada de este clásico con las mismas características que tiene en la película. El Aston Martin DB5 Goldfinger Continuation ya está comenzando a fabricarse.

En su momento se hicieron algo menos de 900 unidades del DB5 en las instalaciones de Newport Pagnell. Es precisamente allí donde se están ensamblando estos ejemplares siguiendo las mismas medidas artesanales que se tomaron originalmente, aunque con la aplicación de los avances de ingeniería modernos y algunas mejoras de rendimiento. Se trata de un proceso realmente meticuloso, se tardan alrededor de 4.500 horas en fabricar cada ejemplar. Las técnicas no les pillan por sorpresa, pues ya consiguieron llevar a cabo al Aston Martin DB4 GT Continuation.

Lo que cambia en esta ocasión es que los Aston Martin DB5 Goldfinger Continuation llevan un equipamiento inédito, que es el que aparecía en el vehículo de la película de James Bond. Para una preparación así se ha contado con la ayuda de EON Productions, productores de la mítica saca del espía más famoso del mundo, que han trabajado en una serie de accesorios de lo más llamativos. Hablamos de detalles como las matrículas giratorias, arietes delanteros y traseros, ametralladoras en el frontal (simuladas), panel de techo del asiento del pasajero extraíble (opcional) y otros sistemas simulados como el de tirar aceite, una cortina de humo o el cortador de neumáticos.

Y eso solo en el exterior, que si entramos al interior del Aston Martin DB5 Goldfinger Continuation aparece el teléfono en la puerta del conductor, la palanca para activar los gadgets, un radar simulado y otros detalles. Si pasamos a la mecánica, bajo el capó aparece un motor de seis cilindros en línea atmosférico de 4.0 litros que entrega 290 CV de potencia. Va ligado a una transmisión manual ZF de cinco velocidades y cuenta con un diferencial trasero mecánico. Cuenta con frenos de disco y la dirección de piñón y cremallera sin asistencia.

Solamente se harán 25 unidades de este Aston Martin DB5 Goldfinger Continuation, habiendo comenzado la producción de los primeros. Todos ellos estarán acabados en el color de carrocería original, el Silver Birch. Las primeras entregas comenzarán en la segunda mitad de 2020, los afortunados clientes habrán tenido que desembolsar 2,75 millones de libras (unos 3,05 millones de euros), impuestos no incluidos, por cada uno de ellos.

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