A primeros de este añ 2017, el Grupo Daimler anunció la redefinición de todas las actividades de su marca Smart en los Estados Unidos. La nueva estrategia de la marca pasaba por dejar de comercializar en Norteamérica las versiones de modelos de su gama dotadas con motores de combustión para centrarse únicamente en la venta de unidades dotadas con motores eléctricos.

Smart buscaba con ello aprovechar el fuerte tirón que en el mercado estadounidense están experimentando los vehículos de propulsión eléctrica y combinarlo con la fuerte imagen de modelo exclusivamente urbano que los modelos Smart tienen. En norteamerica, los Smart fortwo y Forfour son una de las pocas opciones disponibles de vehículos de pequeño tamaño en un mercado que se decanta muy mayoritariamente por vehículos SUV de gran tamaño o berlinas de más de cinco metros de largo. En 2016, Smart apenas matriculó 6000 unidades del Fortwo en un mercado como el estadounidense, donde cada mes se matriculan tantos coches como en el mercado español en un año.

La estrategia de Daimler para Smart era ciertamente arriesgada, pues de las 6000 unidades vendidas en 2016 apenas una cuarta parte eran versiones eléctricas de sus modelos. El Grupo Daimler inició su estrategia aprovechando la introducción de nuevos modelos eléctricos en su gama. Así, al Smart mhd se le unieron los nuevos Smart Electric Drive  del Fortwo Coupé y del Forfour esta pasada primavera. Modelos que han mejorado prestaciones y capacidades respecto de la generación anterior entregando ahora 61 kW (80 CV) de potencia y 160 Nm de par, y cuyas baterías de 17,6 kWh les habilitan circular durante 160 km, distancia más que suficiente para los recorridos diarios en la gran ciudad que los modelos están destinados a cubrir.

Sin embargo, la estrategia del fabricante alemán aún no ha terminado de calar en el difícil y muy disputado mercado norteamericano, y ello ha provocado el que la gran mayoría de sus concesionarios y centros de atención al cliente se hayan visto avocados al cierre. Según medios especializados de EE.UU. la mayoría de los concesionarios van a dejar de operar ante el escaso volumen de negocio existente.

De momento, la transición de Smart a convertirse en una marca exclusivamente eléctrico ha terminado ya con dos tercios de los puntos de venta de su red, de la cual se prevé que apenas quedarán 27 concesionarios a finales de este año, una cifra realmente ridícula para un mercado como el norteamericano, donde su presencia va a resultar meramente testimonial. Para hacernos una idea, marcas tan exclusivas como Ferrari, Lamborghini o o Lotus cuentan con una red de mayor tamaño. Los 58 establecimientos que desaparecen de la red pasarán a ofrecer otro tipo de servicios de postventa.

Básicamente, los concesionarios que se mantienen son los que estaban situados en las grandes ciudades (Nueva York, Miami, Portland, Los Ángeles,…) por ser allí donde Daimler estima que sus productos van a gozar de una mayor demanda.

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Fuente: Smart

Vía: Newspress

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