Diez millones de dólares. Al cambio actual, 8,4 millones de euros. Una cifra con la que muchos podríamos pensar ya en retirarnos. Pero hay quien no, que se gasta esa fortuna en coches, en uno solo. No muchos pueden hacerlo. De hecho, en la historia solamente 48 automóviles se han vendido por más de 10 millones de dólares.

El primero, el 17 de mayo de 2009, un Ferrari Testa Rossa. Desde entonces, pocos han alcanzado las ocho cifras. A lo largo de 2020, ninguno, de hecho. Pero en el concurso de elegancia de Pebble Beach que se celebra el 5 de septiembre eso podría cambiar.

Es ahí donde se celebrará la subasta prevista para el pasado 1 de abril en Somerset House, cancelada por la pandemia de Covid-19. La casa de subastas Gooding & Company se ha unido al Concours of Elegance que se celebrará en Hampton Court Palace, hogar del rey Enrique VIII y la dinastía Tudor, para celebrar la subasta Passion of a Lifetime. Desde luego, un escenario a la altura de los productos que previsiblemente cambiarán de manos.

Hay solamente 15 vehículos a subasta. Y no creas que la primera docena es cosa menor (lo menos cotizado es un Lamborghini 350 GT que podría superar los 500.000 euros con facilidad y hay un Bugatti de 1928, un Type 35C, en concreto, se espera que supere con solvencia los dos millones de euros. Pero luego hay tres coches de esos exquisitos. Únicos. Son estos los que podrían superar la barrera de lso 10 millones de dólares:

Los tres autos de $ 10 millones son naturalmente exquisitos. Son:

Aston Martin DB4 GT Zagato. 1961

Precio estimado: de 9,25 a 11,75 millones de dólares

Solamente se fabricaron 19 unidades del Aston Martin DB4 GT Zagato, que nació para ser el coche de carretera más rápido, alcanzando los 247 km/h, superando al DB4 GT (245 km/h), que a su vez había destronado al DB4 (227 km/h).

 

Su corazón era un motor de seis cilindros en líneade 3.670 cc con carburadores Weber que entregaba 318 CV, ligado a una transmisión manual sincronizada con cuatro relaciones.

El mito revivió tres veces. En 1988 Aston Martin aprobó la construcción de cuatro Sanction II DB4 GT Zagatos para utilizar números de chasis asignados pero no utilizados. Equipaban un motor más grande, de 4.2 litros y en 1992 se fabricaron otros dos Sanction III. En 2019, la firma de Gaydon comenzó a entregar otras 19 unidades DB4 Zagato Continuation, que costaba cada una la friolera de 6,74 millones de euros (más potente que el original, pues equipa un seis cilindros en línea de 4.7 litros capaz de entregar más de 390 CV.

Pero no, el que se subasta es de los originales, un «pata negra» que se une a los pocos que salen a palestra cada cierto tiempo. Los últimos, en diciembre de 2015 (en Nueva York, vendido por 14,3 millones de dólares) y en 2018 (en Goodwood, vendido por 13,3 millones).

Más información: Gooding & CO.

Bugatti Type 59 Sports. 1934

Precio estimado: Más de 13 millones de dólares

Sólo se fabricaron ocho Bugatti Type 59, de los cuales sobreviven cinco. Un mito con casi un siglo a sus espaldas, el último Bugatti de carreras de antes de la II Guerra Mundial, con un motor de ocho cilindros en línea y 3.257 cc con carburadores Zenith sobrealimentado que entregaba 253 CV a 5.000 rpm.

Además, esta unidad tiene una serie de victorias históricas y poles en su única temporada como coche de carreras. Luego regresó a la fábrica de Molsheim, donde se convirtió a coche de carretera y se vendió al rey Leopoldo III de Bélgica en 1938. Está tal cual lo tenía el monarca.

Obviamente, era uno de los coches de carretera más rápidos del mundo y cuentan (no hemos tenido el privilegio de conducirlo, obviamente), que se manejaba de ensueño. Ojo a quien posee alguno de estos unicornios: uno está en la famosa colección del diseñador de moda Ralph Lauren y que otro en del diseñador industrial Marc Newson.

Solamente se vendió uno en el siglo XXI. En concreto, en el Goodwood Festival of Speed ​​de Bonhams en 2005 por 2,4 millones de dólares.

Más información: Gooding & CO.

Bugatti Type 57S Atalante. 1937

Precio estimado: Más de 7 millones de dólares

Si todos los coches fabricados estuvieran disponibles para su compra, el prototipo del Bugatti Aérolithe Coupe con carrocería de magnesio sería posiblemente uno de los coches más caros de todos los tiempos. Su forma de lágrima se aplicó en 17 automóviles, esa carrocería Atalante de estilo art decó, diseñada por Jean Bugatti (hijo del fundador Ettore Bugatti) tan deseada por los coleccionistas al ser el más raro de los estilos de carrocería ofrecidos por Carrosorie Bugatti.

El Type 57 comenzó como un automóvil de carretera, pero cuando Bugatti lo convirtió en un automóvil de carreras, arrasó. Además de victorias (un par en Le Mans), establecieron récords de velocidad en una, seis y 24 horas en el hipódromo de Montlhéry cerca de París. Los propietarios del 57S, en su mayoría, volvieron además a Molsheim para que se les instalase un supercargador que elevaba la potencia de 177 a 202 CV.

El Bugatti Type 57S Atalante lo tiene todo. Rareza, singular belleza, su velocidad punta récord y la abundancia de tencología. Y esta unidad, además, una procedencia única. Y es que se fabricó en exclusiva para el presidente del Club de Propietarios de Bugatti, Francis Curzon, conde de Howe e icono de la escena automovilística británica (ganó las 24 Horas de Le Mans en 1931 y marcó la vuelta más rápida en 1934).

Los Bugatti Atalantes más caros que se han vendido en una subasta han sido el Type 57SC. En 2008, duranta la subasta de Pebble Beach una unidad se vendió po 7,92 millones y en 2013, en el mismo lugar, otra por 8,74 millones de dólares.

Más información: Gooding CO.

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