Una start-up china de nombre Techrules acudió al Salón de Ginebra en 2016 con un prototipo de superdeportivo eléctrico un tanto diferente de lo normal. No por su atrevido diseño o sus símiles con un caza de combate (bueno, a medias), sino porque tenía un extensor de autonomía que no era ni una batería adicional ni un motor de combustión al uso. Su secreto estaba en el empleo de una microturbina.

La compañía apareció un año después con una versión más pulida de su criatura, y planeaba ponerla en producción en 2018. Eso no sucedió. De hecho, Techrules parece haber renunciado a sus planes de construir un coche de ensueño –al menos por ahora– tras haber anunciado una nueva estrategia empresarial: centrarse en las ventas de su tecnología de microturbinas para aplicaciones comerciales de calefacción, refrigeración y generadores de energía.

La firma asiática dijo que la microturbina también podría reemplazar los generadores diésel que a menudo se usan como respaldo en las centrales eléctricas debido a su mejor eficiencia y menores requisitos de mantenimiento. Aunque su prototipo contaba con una turbina de 109 CV (80 kW), Techrules comenzará con una versión de 61 CV (45 kW). Antes de reducir aún más la tecnología para colocarla en los coches eléctricos, la compañía conectará las redes eléctricas comerciales.

Con un dosel de burbuja triple, iluminación láser, aleta trasera en forma de cuchilla y un tren motriz de seis motores más una doble turbina, el REN fue una locura de creación con cifras de rendimiento aún más extravagantes: 1.305 CV (80 kW), 2.000 kilómetros de autonomía y un consumo de 7,5 l/100 km, solo por elegir algunos. Pero sirvió como un banco de pruebas para algo más interesante y con más potencial: una tecnología más eficiente y versátil para el mercado.

Techrules REN RS

La primera versión de la microturbina funciona con combustibles renovables. Está diseñado como un extensor de autonomía para el sector de vehículos comerciales, pero también se puede usar como generador de energía estacionario. En 2021, Techrules planea agregar una segunda variante con una potencia de 20 CV (15 kW) para los vehículos de pasajeros. De acuerdo con la entidad, sus turbinas son particularmente eficientes, de bajo mantenimiento y extremadamente limpias, al menos cuando se usa biogás, metanol o etanol.

“Actualmente estamos en conversaciones con varios clientes potenciales dentro y fuera de China”, dijo Matthew Jin, director de tecnología de Techrules. “La venta de la turbina de 45 kW como generador de energía nos permitirá aumentar el volumen de producción rápidamente, que esperamos alcanzar alrededor de 100.000 unidades con el tiempo”. Desde aquí esperamos a que llegue a buen puerto, pues sí que puede realmente mejorar al vehículo electrificado.

Fuente: Techrules

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