Parece que la estrategia para frenar la expansión del coronavirus está clara: multiplicar el número de test que confirmen los positivos, para aislar a los afectados leves, que son los que más propagan la enfermedad, sin saberlo, incluso en este estado de alarma.

Si fien el aislamiento de la población en nuestras casas ha de ser eficaz, por ahora no se han realizado las pruebas a gran parte de la población. No había disponibles los test (desde el Ministerio de Sanidad achacaban la situación a «una cuestión de logística», que estos días debería resolverse). Pero se hacían los que buenamente se podían –doy fe de ello, mi mujer es enfermera y está justo realizándolos desde que estalló la crisis.

En países como Alemania o Corea del Sur se está frenando el virus de manera más eficaz gracias a la realización de test de manera masiva. Sólo así se sabe quién está infectado… y se frenan de raiz los contactos. Se evitan hospitalizaciones y… fallecimientos, como aseguraba un sanitario a El País.

El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aseguraba que «No podremos frenar esta pandemia si no sabemos quién está infectado. Hagan los test en cada caso sospechoso. Si el resultado es positivo, aíslenlo e investiguen con quién han estado en contacto en los dos días antes de tener síntomas. Y hagan el test también a esas personas”.

¿Pero dónde hacerlos? No tiene sentido enviar a personas que pueden estar sanas a hospitales. Y enviar a sanitarios a los domicilios tiene limitaciones de tiempo y dificultades de índole logística.

La respuesta puede estar en Corea de Sur  (de nuevo). Conlos primeros contagios empezaron a realizar pruebas a gente que se desplazaba a varios puntos de la ciudad… en sus vehículos particulares. Se trataba de aparcamientos donde solamente llegaban coches con personas con síntomas leves.

Sin bajarse del vehículo les tomaban la temperatura, examinaban la mucosa y comprobaban síntomas (tos, dificultades respiratorias)… además de exploraciones médicas y toma de muestras para su análisis. En algunos de estos puntos incluso el vehículo procedía a desinfectarse. Así se potenció la realización de text. Hay en el país 500 instalaciones de este tipo. La pionera atiende a 400 personas por día.

El caso era evitar contagios, sobre todo al personal sanitario, imprescindible en esta crisis. Se trabaja en turnos de cinco horas, vestidos con equipos de protección que les impiden descansar para beber agua o ir al baño. Al terminar su turno, los trabajadores pasan con su traje de protección por un lavado con ácido hipocloroso, antes de cambiarse de ropa.

Mediante una aplicación para móvil le enviaban al interesado, en un par de días, los resultados. Esa misma aplicación geolocaliza a la persona, para tener controlados sus movimientos. Puede parecer una intromisión a la privacidad… pero el país no está en una cuarentena absoluta como España.

Hay que tener en cuenta una cosa: en Corea están algunas de las mayores empresas que fabrican pruebas PCR. Eso hizo que contasen con unn gran número de test y pudiesen hacer hasta 12.000 pruebas diarias. Con eso no contamos en España. ¿Por qué están allí? Pues porque el brote de MERS de 2015 hizo que las autoridades tomasen medidas para detener algo similar. Y les han funcionado.

¿Aplicaremos en España estas pruebas sin bajarse del coche? Pues en el hospital Meixoeiro de Vigo, tal y como leemos en La Voz de Galicia, ya las realizan. Esperemos que ayuden a frenar la pandemia.

Fuente: El País, NPR, Vox, La Voz de Galicia

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